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Guadalajara
Toma narco control de carreteras
Desaparecidos. Foto: Archivo.
Narcotraficantes cazan personas por el sólo hecho de portar placas de Michoacán, Jalisco y Sinaloa
El Occidental
8 de noviembre de 2009
Víctor M. Chávez Ogazón
Guadalajara, Jalisco.- Como le sucede a los hermanos Cortés Cortés y Magallón Magallón, que salieron a trabajar y no volvieron, han desaparecido decenas de hombres en los últimos meses en la República Mexicana. El hecho de viajar sólo hombres o incluso portar placas de otros estados como Michoacán, Jalisco y Sinaloa, los vuelve "blancos" de grupos de narcotraficantes que se han dividido el país y que consideran enemigo a todo aquél que les parezca sospechoso. Como estas dos familias, que pasaron por Jalisco y dejaron su testimonio a EL OCCIDENTAL, viven en estos momentos verdaderos dramas de los que quizás ya no esperan un final feliz... sólo saber qué pasó con ellos. Los hermanos Eduardo y José Manuel Cortés Cortés, y David y Carlos Magallón Magallón, tienen 27, 20, 27 y 35 años de edad, respectivamente. Ellos son hombres de campo en Pajaruacán, Michoacán, y cuando el trabajo se acaba en la siembra se dedican a la compra de pedacera de oro que luego revenden a joyeros. Algunas comunidades rurales de Jalisco, Michoacán y San Luis Potosí eran parte de su zona de operaciones. De acuerdo a la denuncia presentada por los padres de estos jóvenes, todos salieron de Pajaracuán, en el estado de Michoacán, el pasado martes 29 de agosto precisamente para emprender su negocio. Lo hicieron los cuatro a bordo de un automóvil Nissan Tsuru del modelo 1992 en color rojo, con placas PMW-4028 de Michoacán y precisamente estas características pudieran ser la clave de su desaparición. No volvieron a saber de ellos hasta que David Magallón Magallón envió el 30 de septiembre un mensaje desde su teléfono celular con el número 3531056861 que textualmente decía así: "Mija, otra vez nos agarró la poli, cualquier cosa estamos en Cárdenas". Lo recibió la esposa Sandra Huerta, quien entonces dio aviso a todos los demás e intentó regresarle la llamada, primero prendieron el alta voz, luego simplemente la mandó al buzón y así sigue a la fecha, recepcionando sus mensajes en ese buzón electrónico. EL TEMOR Después de eso han vivido momentos difíciles, de angustia y de terror, sobre todo al pensar en lo peor. El 3 de octubre, deduciendo que en vez de Jalisco se habían trasladado a San Luis Potosí, acudieron a Ciudad Cárdenas, un pequeño poblado de esa entidad, de apenas 12 mil habitantes. Fueron entonces hasta la comandancia de la policía donde estaba la patrulla 001 y los atendió el comandante, sin embargo, ese hombre de unos 40 años y 1.75 metros de altura, negó que hubieran capturado a cuatro personas y mucho menos que hubieran interceptado dicho automotor. Los enviaron a otra población cercana denominada Santa Catarina, pero tampoco encontraron pistas. Sin embargo, ante su tenaz insistencia fueron al único hotel de la localidad donde la encargada les comentó que esas cuatro personas sí llegaron a ese lugar, preguntaron por los precios, con evidente intención de hospedarse en ese sitio, pero se retiraron aduciendo que irían a buscar un lugar donde comer y ya no volvieron. Otro testimonio ha hecho este caso aún más extraño, una persona que dice haber visto cuando efectivamente una patrulla de esa localidad interceptó el automotor donde viajaban los cuatro, que los detuvieron como sospechosos, pero también atestiguó al momento en que llegaba otra camioneta de redilas, tripulada por varios sujetos armados, quienes prácticamente se los arrebataron a los policías. Aquellos hombres de negro, fuertemente armados, sin ningún escudo o logotipo de una corporación, desaparecieron y con ellos los cuatro hermanos. VÍA CRUCIS COMPARTIDO A los familiares de estos cuatro jóvenes su larga, incesante y por momentos nada fructífera búsqueda, los ha llevado a recorrer varios estados, varias procuradurías, ya estuvieron con el Gobernador de Michoacán, pero pareciera que nadie los quiere escuchar. A los cuatro jóvenes parece habérselos "tragado la tierra" como también ha sucedido con otros jóvenes, hombres y jefes de familia, tanto en Michoacán como en San Luis Potosí e incluso Jalisco. Se han topado con familias que de igual forma buscan con angustia a uno de los suyos, que salió y desapareció. Sólo en nuestro estado en este momento hay uno de los casos más sonados, el del abogado Alejandro Gómez Hurtado. Ocurrió cuando llegaba a su domicilio localizado por la calle de San Salvador, en la colonia 5 de Diciembre, en Puerto Vallarta. Dos tipos se lo llevaron, según ha confirmado el delegado de la Procuraduría Estatal, Guillermo Martín Díaz Prudencio, y hasta el momento se ignora el paradero de este litigante, especializado en derecho penal y sobre todo en delitos de delincuencia organizada y delitos federales. |
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