Policía
Reclamaron sus cuerpos
Gustavo Raúl Ramírez Jiménez y Laura Nayeli Álvarez Hernández fueron ejecutados en Tlaquepaque
El Occidental
5 de noviembre de 2009

Jorge Zamora Fuentes

Reclamaron legalmente los cuerpos del hombre y la mujer que la tarde del martes asesinaron a balazos en el estacionamiento de un conjunto de departamentos, ubicado en la avenida Jesús Reyes Heroles número 4588, a escasos metros de la casa de arraigos de la Procuraduría de Justicia del Estado, en la colonia Lomas de la Victoria, misma avenida que se convierte en Conchitas.

Como en su oportunidad se dio a conocer, la pareja llegó al estacionamiento a bordo de un auto marca Chevrolet Corsa, color blanco, placas de circulación AHF-6774 del estado de Baja California, de repente se les acercaron dos sujetos que descendieron de un automotor blanco, quienes dispararon por lo menos 40 balazos contra los dos individuos utilizando pistolas del calibre .9 milímetros, a quienes acribillaron sin piedad y dejaron muertos dentro de la unidad, que según datos aportados por la Policía, las placas del auto se encuentran dadas de baja en el Padrón Vehicular en aquel estado del norte.

Ahí quedó sin vida el conductor, identificado como Gustavo Raúl Ramírez Jiménez, de 26 años, quien acababa de salir del Penal de Puente Grande por delitos contra la salud y residía con sus padres en la avenida Del Colli número 5364, también le detectaron otro domicilio en la calle Playa de Hornos, en la colonia El Colli Urbano, Zapopan.

Su acompañante fue identificada alrededor de las 22:00 horas como Laura Nayeli Álvarez Hernández, de 18 años, quien tenía su domicilio en el sector Hidalgo, en Guadalajara, pero al parecer se estaba mudando al mismo edificio donde los balearon. Probablemente fue ella quien rentó el departamento a donde llegaron, y a decir de vecinos tenía apenas un par de semanas residiendo en él.

El cadáver del hombre fue reconocido por su hermano Jorge Fernando, de 34 años; mientras que los restos de la mujer fueron identificados de manera legal por su mamá, Laura Olivia Hernández González, de 45 años, la que dijo que su hija tenía su domicilio en la calle Miguel Cabrera, en la colonia Villaseñor.

Trascendió además de que en este mismo conjunto de departamentos (los que dan sobre la calle Cobre) en julio de este año los efectivos del Ejército Mexicano descubrieron una cocina para elaborar drogas sintéticas.

Cabe señalar que de acuerdo a los datos recabados por las autoridades, Gustavo Raúl presentaba 22 heridas de bala distribuidas en diferentes partes de su cuerpo y pereció por lesiones penetrantes en cráneo y tórax, mientras que su acompañante recibió 17 balazos.

Jorge Fernando, menciona ante la ley que su hermano contaba con 27 años de edad, y cree que se estaba mudando al domicilio donde ocurrieron los hechos, tras de haber obtenido su libertad del penal de Puente Grande el pasado viernes 30 de octubre, donde estuvo preso por delitos contra la salud.