Opinión / Columna
 
Prisma 
Salvador García Estrada 
Once mil quinientos aviadores en Pemex
La Voz de la Frontera
29 de septiembre de 2009

  Desde el año 2006 se hizo pública la denuncia que en Petróleos Mexicanos existían nada menos que once mil "aviadores", es decir, trabajadores que sin tener una ocupación fija vienen cobrando en la nómina de la manera más impune, ocasionando una grave sangría a las finanzas de la paraestatal.

Esta irregularidad, solapada tanto por los directivos de la empresa, quienes fungieron como secretarios de Energía y por las más altas autoridades del país y los responsables de vigilar el buen uso de sus recursos, registró un costo de 19 mil millones de pesos, que equivalen a los programas Procampo y Oportunidades.

Del total de este personal improductivo que data de 2005, únicamente 359 han sido reubicados en otras áreas según datos del informe de avance del programa implementado dizque para incrementar la eficiencia operativa de Pemex y sus organismos subsidiarios que, por cierto, son muchos.

Pero no crea amigo lector que hacer los movimientos de reubicación es fácil. Nada de eso, ya que tiene un costo económico extra De acuerdo con el contrato colectivo de trabajo, si se propone mover a más de 30 trabajadores de manera simultánea, la paraestatal debe asumir los salarios. En la categoría inmediata superior a la vigente, el pago de 100 días de salarios tabulado 18 meses de renta de casa.

De no realizarse el cambio de categoría, se indemnizara al trabajador con cinco meses de sueldo, más 20 días de salario por cada año de antigüedad que tenga en servicio.

Vale aclarar que la mayoría de los desocupados pertenecen a áreas claves para el funcionamiento de Pemex, como lo son exploración y producción, refinación, petroquímica, gas y la corporativa según reporta la Dirección Corporativa de Finanzas.

Desde 2006, aunque no lo crea, el entonces director Luis Ramírez Corzo, advirtió la urgencia de rediseñar la relación laboral porque la falta flexibilidad para reasignar personal, ha propiciado las 11 mil 500 plazas de aviadores, que vienen sangrando las finanzas de la empresa que todavía se insiste, "es propiedad de todos los mexicanos".

Se observa pues que nadie, absolutamente nadie, por andar muy ocupados en otras cosas, ha tenido tiempo de abordar el problema que contribuye al debilitamiento de las finanzas de Pemex, ya de por sí alicaídas, por múltiples actos de corrupción que, día tras día, propicia comaladas de millonarios.

Así las cosas, mientras los responsables de administrar nuestra industria petrolera -del Presidente de la República para abajo-, y quienes tienen la obligación de vigilar el uso de los recursos públicos y exigir la rendición de cuentas, no actúen como las circunstancias lo reclaman, Pemex seguirá siendo "un barril sin fondo".

salvadorgarciaestrada@yahoo.com.mx
 
Cartones
Columnas