Opinión / Columna
 
Julio García Briseño 
Transparencia
El Occidental
20 de septiembre de 2009

  Manejar recursos económicos es una de las tareas más delicadas que existen sobre la tierra. De los recursos propios tenemos que dar cuentas a nuestra familia. Me platican unos amigos japoneses que en algunas compañías en Japón, parte del sueldo del trabajador se lo mandan directamente a la esposa. Dicen que a ciertos japoneses les gusta el juego y pasarla bien después de su trabajo, el problema radica -como ustedes comprenderán- de que llegan a su casa sin dinero; y que precisamente para resolver este problema, algunas empresas tomaron esa decisión.

En el caso de manejar recursos ajenos, la situación es muy diferente y sumamente delicada y aquí me voy a referir precisamente a las "OSC", las Organizaciones de la Sociedad Civil, todas ellas manejan recursos ajenos y ellas tienen que dar cuentas a la sociedad en general, a los donantes, a los asociados y afiliados en lo particular, de lo que hacen con dichos recursos.

Vale la pena recordar que dentro de las organizaciones de la sociedad civil están, además de las que se dedican a la asistencia social, los clubes sociales y deportivos, cámaras empresariales, colegios de profesionistas, etcétera.

Todas estas organizaciones están obligadas a informar el origen y el destino de sus recursos a la sociedad o a sus asociados, según sea el caso.

A propósito de esto, quiero referirme a un comentario que hizo don Efraín González Morfín:

"Conviene reflexionar sobre el alcance mismo de la corrupción, en cierto sentido la corrupción muchas veces se refiere exclusivamente a los aspectos económicos, pero también existe en otros ámbitos de conducta humana, por ejemplo, no sólo corrupción en el manejo de los recursos públicos, sino también corrupción en el encubrimiento, deformación de la verdad en la información, aquí también tenemos fenómenos de corrupción".

Por ello los principales ingredientes para tener éxito en las organizaciones de la sociedad civil (desde luego que para todo) son los ingredientes de la transparencia y de la confianza y sólo se logra crear confianza a través de los años, cuesta mucho construirla en tiempo, en esfuerzo, en sacrificios, etcétera, pero como todos sabemos la confianza se puede perder en un segundo.

Por ello hay que ser constantes, dar ejemplo y manejar las cosas con transparencia. Las organizaciones de la sociedad civil que no están cumpliendo, les invito a que cumplan y repito una vez más, no sólo me estoy refiriendo a aquellas organizaciones dedicadas a la asistencia social, sino también a aquellas asociaciones religiosas, clubes sociales, deportivos, cámaras empresariales, colegios de profesionistas, cooperativas, a los medios y desde luego a quienes se encuentran en cualquier cargo público.

Dicen que el que es buen juez, por su casa empieza.
 
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