Opinión / Columna
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Guillermo Cosío Vidaurri
Impunidad legislativa
El Occidental
15 de junio de 2009
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El día ocho del actual, el Consejo General del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Jalisco determinó girar un exhorto al Gobernador Emilio González Márquez, previniéndole que no vuelva a incumplir la Ley, pasando por alto la prohibición de aparecer publicitariamente en fechas y lugares en que no debe de hacerlo, por contravenir disposiciones legales que está obligado a acatar.
Prohibiciones que el ejecutivo estatal desacata con toda naturalidad, sin darles el menor caso, consciente de que, haga lo que haga, no tendrá que soportar pena alguna por su irresponsable e irrespetuoso proceder.
El llamamiento al orden, de que fue merecidamente objeto, obedeció a que, creyéndose inobjetable, se publicitó indebidamente, aprovechándose de la aparición de la influenza en nuestro país y en el Estado, sabiendo que estamos dentro de un proceso electoral que establece limitaciones para esos propósitos, en consideración del hecho de que los gobernantes utilicen espacios noticiosos durante las campañas políticas, motiva inequidad respecto de los contendientes en la justa y propicia inconformidad, por parte de ellos y de sus Partidos, tal como aconteció en éste caso.
En ese sentido, fueron múltiples los llamados que en todos los tonos se hicieron al gobernante, llamándole a la cordura y al respeto de las normas legales que, más que nadie, él esta obligado a acatar y a cumplir, pero los llamamientos cayeron en el vacío, mediando de parte suya una cerrazón y obcecación digna de las mejores causas.
Ante ello, no quedó, a los Partidos Políticos y a sus candidatos, más que recurrir al órgano competente para poner un hasta aquí a los abusos del Ejecutivo, lo que trajo como consecuencia un llamado al orden de que ya se ha hablado, que, en resumidas cuentas, no ha sido sino un tibio regaño que en poco debe de haber incomodado al trasgresor de la Ley.
Lo cierto es que el delincuente ha quedado impune. No hubo castigo en su contra por su mal comportamiento, y lo más seguro será: que, en otra oportunidad que se le presente, volverá a hacer lo mismo, aduciendo condiciones apropiadas para saltarse a la torera, como vulgarmente se dice, las leyes y normas que le plazcan, para al final utilizar, seguramente, la soez frase que pronunció en el famoso banquete del hambre, que, como todos lo recordamos, constituyó una bofetada en pleno rostro para todos aquellos que no estamos de acuerdo con la forma en que se dilapidan los recursos del erario.
Frente a la impunidad de que ahora se ha dado cuenta, para evitar que en lo sucesivo se repitan los hechos delictivos mencionados, valdría la pena que nuestros legisladores, los actuales o los que resulten electos en el próximo proceso electoral, analicen a conciencia las disposiciones aplicables para evitar la existencia de lagunas jurídicas, como la que ahora permitió al gobernante del Estado salir indemne de la válida acusación que le fuera hecha.
Si se considera que la actual Ley no contempla sanción, es menester que se corrija la omisión y se incluya, a efecto de que, no por falta de ello, sólo quede como enunciada la existencia del delito, pero careciendo de sanción, resulta únicamente como romántico propósito.
Si los integrantes del Consejo General del IEPCEJ hubiesen podido realizar un acucioso análisis del contenido del Artículo 458 del Código Electoral del Estado, tal y como lo solicitó el representante del PRI, quizás hubiesen encontrado la fórmula para sancionar pecuniariamente al infractor de la Ley y no dejar franco el camino a la impunidad que ahora se ha abierto.
Debe consignarse: con sanción o sin sanción, el Ejecutivo Estatal, por sentido ético, deberá de abstenerse de llevar adelante actos que él mismo debe de saber que son contrarios a la equidad, y que el cometerlos, favoreciendo implícitamente a su Partido, atenta contra la democracia, si es que queremos en verdad que ésta prevalezca en beneficios de toda la comunidad jalisciense.
Las condiciones en que se desarrolla este proceso electoral, de por sí son irregulares. Sostengo lo que he venido diciendo desde hace tiempo: los Partidos que están en la oposición luchan contra una elección de Estado, mediante la cual las autoridades actuales hacen, y harán, todo lo que esté a su alcance para garantizar el triunfo de los candidatos de su Partido y la derrota de sus adversarios.
Tan ha sido así, que el Gobernador, aprovechando la influenza y un recoveco que encontró en la Ley, se dio maña para publicitarse como benefactor social, llevando agua al molino de su Partido, obviamente en perjuicio de todos aquellos que electoralmente son sus opositores.
¡Qué lástima que la impunidad se haya impuesto! pero ojalá que esto obligue a los legisladores a ser más cuidadosos al redactar las leyes, a fin de evitar que en el futuro sucedan situaciones vergonzosas como la que hemos comentado.