Opinión / Columna
 
Por Correo Electrónico 
Impunidad garantizada
Organización Editorial Mexicana
3 de junio de 2009

  Uno de los compromisos del Partido (re) Acción Nacional, para alcanzar el poder, fue combatir a fondo el problema de la corrupción entre los funcionarios de la administración pública federal.

Sin embargo, en la práctica no ha sido así. Durante la administración de Vicente Fox Quesada, los índices de corrupción entre los funcionarios de primer, segundo y de tercer nivel, llegaron hasta el escándalo.

Los titulares de la Secretaría de la Contraloría (hoy de la Función Pública), del foxiato, Francisco Barrio Terrazas -experto y practicante de la corrupción- y Eduardo Romero Ramos, no sólo solaparon y/o soslayaron ese ejercicio pernicioso, sino que lo ocultaron.

Ejemplos hubo muchos, desde Manuel Espino Barrientos, Carlos Rojas Magnon, Francisco Ortiz Ortiz, hasta Jorge Velasco Félix, Laura Valdés de Rojas, Víctor Lichtinger, Carmen Segura Rangel, Guido Belssaso y Rubén Mendoza Ayala, entre otros. Todos fueron cubiertos por el manto azul de la impunidad. Y todos están en completa libertad.

Ahora, la Función Pública no sólo solapa sino que protege a quienes, en usos y costumbres panistas, y con exceso de soberbia, practican con singular alegría e impunidad la corrupción.

En la dependencia "encargada" de combatir este fenómeno, Calderón designó primero a su paisano, cuate e incondicional, Germán Martínez Cazares, cuyo efímero paso por ese "elefante blanco" ubicado en Insurgentes Sur, fue tan anodino que pocos lo recuerdan.

Lo relevó Salvador Vega Casillas, conocido entre el círculo cercano presidencial como "el gallo" y que en breve abandonará tan cómoda (i) responsabilidad en busca de nuevos horizontes. Tuvo una actuación sobresaliente. Cero carreras, cero hits, cero errores.

Debido a la ineficiencia, complicidad o lenidad de la mencionada dependencia panista, Miguel Ángel Jiménez Godínez, ya "renunciado" a la dirección de la Lotería Nacional, (para las campañas panistas) perdón, quise decir, para la asistencia pública, puede dormir tranquilo.

Las indagaciones en torno al supuesto intento de soborno con dinero del erario para apoyar candidatos del PAN, a cargos de elección popular, entre ellos a Mario Ávila Lizárraga, aspirante al gobierno de Campeche, no prosperarán más allá del anuncio de que las pesquisas llegarán hasta el fondo, "caiga quien caiga". La SFP posiblemente la tendrá en reserva. Hasta nuevo aviso.

La renuncia definitiva de Miguel Ángel Jiménez Godínez a la dirección general de la Lotería Nacional, luego de la "simulada separación temporal" de 27 días, lapso en que no abandonó la oficina, ni dejó de cobrar, ni de hacer nombramientos, ni de firmar documentos, demostró la efectividad de la sentencia de "lo que sube rápido y alto, se desploma con mayor rapidez".

Otra institución que debe entregar cuentas del mismo asunto, es la Fiscalía Especial Para la Atención de los Delitos Electorales (Fepade), que encabeza Areli Gómez González, ya que la acción cometida por Jiménez Godínez, esta considerada como delito electoral, pero como la fiscal es nombrada por el Presidente de la República, no tiene la independencia para actuar. Es decir, que lo que hace, al parecer, es por consigna.

La acción que motivó la renuncia del diputado (¿del PAN?) con licencia, reveló el uso de los recursos federales para negociar espacios de publicidad para la campaña del PAN en Campeche, cuyo costo seria facturado con cargo a la Lotenal.

Esa tarea la llevó a cabo Jiménez Godínez, en cumplimiento de órdenes superiores, con exceso de soberbia y prepotencia, pero sin la habilidad requerida.

Ante el escándalo, el ahora exdirector de la institución que "hace candidatos felices" tuvo que renunciar de a de veras ante el desplome de la confianza de la institución, que se tradujo en una baja de hasta el 40 por ciento en la venta de billetes de los sorteos. Hecho denunciado en una marcha de expendedores y billeteros.

Como paradoja, Miguel Ángel Jiménez, cuando era líder de la bancada del Partido Nueva Alianza en San Lázaro y, por tanto, integrante de la Junta de Coordinación Política, dicen que era un férreo defensor de la transparencia y enemigo de la corrupción entre los servidores públicos.

Fue designado director general de la Lotenal, luego de la renuncia de Francisco Yáñez, exoperador financiero de la "maestra" Elba Esther Gordillo, debido a que la institución es (¿era?) "posición de la presidenta del SNTE".

¿Elba Esther Gordillo Morales, perdió el control de la Lotenal? ¿Habrá alguna sanción para el exdirector de la Lotería Nacional? ¿La secretaría de la Función Pública, investigará la conducta de Jiménez Godínez? ¿Y la Fepade?

¿El (todavía) secretario Vega Casillas, enviará a la reserva el expediente de Miguel Ángel Jiménez, como otros casos de corrupción panista? ¿Calderón designará un nuevo secretario de la SFP, con afinidad a la "maestra" Gordillo? ¿O se orientará por un "amigo", pero no del círculo de Elba Esther?
 
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