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Guadalajara
Médicos callejeros trafican "PostDay"
El Occidental
25 de enero de 2009
Elsa María Arenas
No es un hospital, pero te atienden y abordan con inmediatez sorprendente; decenas de chicos y muchachas te consiguen, te recetan, te convencen de llevar el medicamento que por muy difícil de conseguir en los centros de salud, por las calles del Santuario sanan el padecimiento y el bolsillo. Ha sido un gran negocio, y de alguna manera lo permiten las autoridades. Entre si son pastillas buenas, más baratas y uno es cómplice de delito, las mujeres han encontrado una ventana anónima para enfrentar indeseadas sorpresas. La píldora del día siguiente, el Postday, es permitida por la Secretaría de Salud desde mediados de 2005 y está incluida en el cuadro básico de medicamentos. Pero sigue siendo una verdadera ganga y confluencia de atemorizadas féminas las calles de la colonia El Retiro, donde la consigues a 50 pesos y hasta 45, en tanto en farmacias establecidas como Benavides cuesta 99 pesos, con las mismas dos pastillitas necesarias para prevenir embarazos no deseados. Y mientras que en las Farmacias Guadalajara, por su política interna no comercializan el Postday, sí venden el Cytotec, medicamento de Pfizer para aminorar la gastritis, pero que en embarazadas provocan el aborto. Conocido o no por las sorprendidas o irresponsables que no quieren el embarazo, los mismos chicos de la calle Hospital te preguntan, te consultan, te convencen y hasta te consuelan: "es más segura, cuánto tiempo tienes, todos venimos de abajo, no tengas pena" y te pueden vender las pastillas que quieras en 100 o hasta 80 pesos cada una, además te indican cómo tomarlas para ser más efectivas, dos orales y dos vaginales. No te muestran el medicamento a menos que lo compres, porque saben que venderlas para ese fin está prohibido, en tanto en las Farmacias Guadalajara el frasco con 28 píldoras cuesta mil 624.87 pesos y en las Benavides mil 267 pesos, sin necesidad de receta. Entre mucha polémica se aprobó desde hace años el uso de la píldora del día siguiente, pero hace falta todavía más conciencia, información, y prevención. Mientras para los grandes laboratorios las enfermedades sigan siendo un gran negocio, para los piratas de El Santuario, los más necesitados y parejas sin protección son el Pan nuestro de cada día. |
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