Ciencia y Tecnología
Vejiga Hiperactiva, patología embarazosa
La vegija hiperactiva es un trastorno que afecta de forma considerable la calidad de vida de quien la padece. Foto: Archivo / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
21 de noviembre de 2008

Cindi E. Islas Miranda / El Sol de México

Ciudad de México.- De acuerdo con datos proporcionados por el doctor José Luis Campos Contreras, especialista en urología, aproximadamente el 17 por ciento de la población mexicana padece de vejiga hiperactiva, trastorno que aumenta con la edad y tiene un leve predominio en las mujeres.

La patología es un síndrome que genera incomodidad, molestia y, en muchos casos, vergüenza en quien lo padece, ya que la condición se caracteriza por la urgencia y aumento de la frecuencia de orinar, con o sin pérdida de la misma.

La vejiga hiperactiva suele relacionarse con incontinencia urinaria. Sin embargo, la diferencia entre una y otra es que en la segunda, la persona no puede controlar la salida de orina ante un esfuerzo mientras que en la primera se presentan las ganas urgentes y continúas de ir al baño, en este caso, la orina es incontrolable.

El también profesor adjunto de Nosología y clínica de urología en la Escuela Médico Militar, indicó que los pacientes con vejiga hiperactiva orinan más de ocho veces al día, "ellos tienen una urgencia incontrolable por ir al sanitario y muchas veces lo que se ocasiona es una pérdida de la orina mientras se llega a él, lo que produce alteraciones en su estilo de vida cotidiana".

Asimismo, el especialista señaló que el trastorno puede ser causado por enfermedades neurológicas, a la cual se le conoce como vejiga hiperactiva neurogénica o hay algunos casos donde se desconoce el origen de la misma (vejiga hiperactiva idiopática).

El médico explicó que entre las razones del padecimiento también se encuentra la física, "el músculo de la vejiga se empieza a contraer involuntariamente a medida que va recibiendo la orina y esto provoca que se tengan ganas de ir con frecuencia y urgencia a orinar".

Si la enfermedad avanza puede traer severas complicaciones al paciente, uno de ellos es que la orina ascienda por los uréteres hacia los riñones provocando un mal funcionamiento de éstos, a tal grado que pueda presentarse una insuficiencia renal.

Por la semejanza con la incontinencia urinaria, la vejiga hiperactiva no es diagnosticada a tiempo, afectando de manera considerable la vida de quien la padece, disminuyendo su autoestima hasta el punto que la persona se aísla por miedo a vivir momentos bochornosos por el mal olor o las manchas en la ropa.

Actualmente existen varios alternativas para tratar de manera efectiva el trastorno, entre los que se puede mencionar son el uso de los medicamentos orales, los cuales provocan somnolencia, boca seca y perdida de memoria.

No obstante, el especialista señaló que ya se encuentra en el mercado mexicano una nueva opción para combatir los problemas de la vejiga hiperactiva que, además, disminuye los efectos secundarios de los fármacos orales.

"La aplicación de la toxina butolínica tipo A, mejor conocida como botox, se utiliza en la actualidad para disminuir las contracciones anormales de la vejiga aumentando la capacidad de la misma, disminuyendo el riesgo de reflujo y logrando controlar la incontinencia urinaria", indicó el doctor Campos.

La toxina butolínica tipo A es un biofármaco que ayuda a prevenir las contracciones involuntarias de la vejiga que provoca la pérdida de orina y permite que ésta se vacíe cuando el paciente la comprima normalmente.

La aplicación se realiza dos veces al año, permitiendo a los pacientes realizar micciones en forma espontánea, sin el uso de cateterismos y sin la presencia de incontinencia, devolviéndole su independencia en las actividades diarias tanto profesionales como personales, además de favorecer el apego al tratamiento.

"Se calcula que el 18 por ciento de los pacientes que empiezan el tratamiento con un medicamento oral lo continúan por más de un año", aseguró el urólogo.

El biofármaco está autorizado para más de 14 indicaciones diferentes, entre las que se puede mencionar el tratamiento de la espasticidad, manejo del dolor, apoyo en la rehabilitación de personas con parálisis cerebral infantil, ditonías, migraña, hiperhidrosis, bruxismo termporomaxilar y esclerosis múltiple, además de la aplicación cosmética, entre otras.