Opinión
Historias Extraordinarias
Edmundo Domínguez Aragonés
El Anticristo

El Sol de México
19 de noviembre de 2006

En dos mil años varios han aparecido

La cifra de la Bestia que se menciona en Apocalipsis, el número 666, puede interpretarse como una alusión al emperador romano, el piromaniaco Nerón. En hebreo y otras lenguas antiguas las letras del alfabeto se usaban como números, así que cada una tenía un valor numérico correspondiente. La tercia de seises podría significar "Nerón César", "Nerón Kesar", "Nero Caesar", pues si el nombre se escribe en hebreo, la suma de las letras es igual a 666, y si el nombre se descifra escrito en forma latina, el resultado es 616, variante numérica que de hecho figura en algunas versiones de la traducción al griego del libro del Apocalipsis.

En el Apocalipsis se describe a la Bestia: "Vi a una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal había sido sanada. Esa imagen sombría. La Bestia era, pero ya no es; va a surgir del Abismo".

La Bestia es, pues, el Anticristo, cuya reaparición es aguardada desde hace mil años.

EL ANTICRISTO

Es éste el gran adversario que dirigirá los ejércitos de las tinieblas y el mundo contra las fuerzas de Cristo en la espantosa batalla que ha de preceder al establecimiento del reino mesiánico.

El Anticristo ha sido considerado algunas veces como una abstracción que personifica el principio del error y de la apostasía, pero los intérpretes del género apocalíptico se han esforzado en descubrir al personaje histórico que se esconde bajo este nombre.

PRIMERO FUE EL REY ANTIOCO

En el Libro de Daniel se le identifica con el monarca asirio Antíoco Epífanes, que persiguió a los judíos con la más salvaje crueldad, proscribió su culto, todo acto de observancia a la Ley de Moisés, la circuncisión, el acatar el sabat, abolió la Torá, ordenó a todos los judíos participar en sacrificios paganos y erigió un altar a Zeus o Júpiter en el Templo de Jerusalén.

Epífanes o Epímanes, nombrado "El Ilustre", "El Insensato", invadió Egipto e hizo prisionero al faraón Ptolomeno Filómetor; marchó a Jerusalén e hizo pasar a cuchillo a 80 mil de sus habitantes. Por orden suya fueron ejecutados los Siete Macabeos, así como su madre y Eleazar; Matías y Judas Macabeo derrotaron a las tropas de Epífanes en varios encuentros. Macabeo significa "martillo".

El rey murió a consecuencia de una caída del caballo al ir a combatir a los dos héroes israelitas.

NERON, EL SEGUNDO

Fue emperador romano a partir del año 54 después de Cristo, año en que murió Claudio, su padrastro, al que sucedió. Claudio había sucedido a Calígula, a quien no se incluye entre los Anticristos, habiendo llevado tal vida que bien podría haber sido considerado como tal.

Nerón, en cuanto obtuvo plenos poderes, se abandonó al libertinaje. En 64, dos tercios de Roma fueron incendiados y Nerón fue acusado de haber iniciado el siniestro a fin de destruir la capital del imperio para luego reedificarla a su gusto, ya que además de poeta se estimaba como gran arquitecto.

Nerón no fue el autor intelectual del incendio. En realidad sus enemigos incendiaron Roma para culparlo a él y promover su caída. Los conspiradores divulgaron que habían sido los cristianos los autores de la conflagración y que Nerón lo aseguraba, aprovechando que la plebe los detestaba a causa de las extrañas costumbres que se les atribuían y miles de ellos fueron muertos cruelmente. Los cristianos perseguidos lo creyeron el Anticristo.

Tras una vida de excesos e infamias y de ser autor de múltiples crímenes, entre ellos el de su propia madre, fue obligado a suicidarse por los pretorianos de su propia guardia.

EL APOCALIPSIS

Etimológicamente significa "revelación", develación de misterios. El nombre se aplica a uno de los libros del Nuevo Testamento en particular, mas el género apocalíptico era muy frecuente entre los antiguos hebreos: el Libro de Daniel es el más antiguo de los Apocalipsis judíos y pueden encontrarse elementos apocalípticos en los libros de Ezequiel y otros profetas.

Esta literatura dio muchos frutos durante los siglos que median entre los dos Testamentos, en razón a que fue un periodo de gran turbulencia religiosa e intelectual.

Los Apocalipsis de mayor rango son el de Baruc, el Libro de Enoc, la Ascensión de Isaías, la Asunción de Moisés y el Testamento de los 12 Patriarcas, textos compuestos entre 130 antes de Cristo y 100 después del Crucificado.

Algunos eruditos incluyen entre las obras apocalípticas los Oráculos sibilinos, escritos por teólogos judíos y cristianos entre el siglo 2 a.C. y el tercero de nuestra era.

El Apocalipsis según San Juan es el último libro del Nuevo Testamento y con él se pone punto final a la Biblia. Es el único escrito apocalíptico cristiano que ha sido admitido en el Canon. Esta admisión se hizo desde el siglo segundo en que se reconoció al apóstol San Juan como su autor. La iglesia de Oriente lo aceptó a finales del siglo quinto.

Los exegetas afirman que no pudo ser escrito por San Juan por considerarse que fue redactado durante el gobierno del emperador Domiciano, hacia los años 81 a 96.

Se considera que las visiones del Apocalipsis son profecías de acontecimientos mundiales en el curso de los cuales los cristianos entrarán en lucha con sus enemigos. Otras interpretaciones sostienen que son descripciones alegóricas de las coyunturas históricas de la edad apostólica.

A la vista de tal interpretación, el contexto se referiría a la persecución bajo Domiciano y el número de la Bestia señalaría a Nerón, quien resucitaría como el Anticristo. Y de allí hasta el primero y segundo milenio después de Cristo, y principios del tercero.

LOS MILENARISTAS

Se nombra Millenium al periodo de mil años durante el cual Cristo reinará en persona sobre la Tierra y el Diablo será impotente, según se predice en el Apocalipsis.

El milenarismo, como se llama a esta creencia en el milenio, nació en el siglo primero de la historia cristiana, ya que los cristianos confiaban en que la Parusia o Segundo Advenimiento de Cristo era inminente.

Alrededor del año 975 de nuestra era, un predicador anunció a los fieles de una iglesia de París: "El Anticristo vendrá al finalizar el año 1000 y el Juicio Final no tardará mucho". Tal hecho no aconteció, aunque miles creyeron su predicción atendiendo a las numerosas catástrofes naturales que se sucedían en ese fin de siglo.

Entre otras: lluvias torrenciales y sequías, una espantosa hambruna que condujo al canibalismo y en el cielo aparecieron diversos signos alarmantes, como el cometa de 1014 y el eclipse de Sol de 1033, interpretados como anuncios de más calamidades.

AÑO MIL Y NADA PASO

Hacia 1050, el monje de la congregación de benedictinos de Cluny, en Borgoña, Francia, Raoul Glaber, se refería a las calamidades dimensionándolas. Mas una vez pasado el peligro escribió: "Después de los numerosos signos y prodigios que en los alrededores del año 1000 del Señor Jesucristo se produjeron en el mundo, no faltaron hombres ingeniosos para predecir otros prodigios no menos considerables al aproximarse el milenio de la Pasión del Señor, los cuales se produjeron, en efecto, de manera evidente. Esos signos concuerdan con la profecía de San Juan, según la cual Satán sería desencadenado después de mil años cumplidos".

Los creyentes aguardaban al Anticristo, pero para su frustración éste nunca se apersonó en la Tierra.

COMIENZA EL AÑO 2000

A principios de 1905, el paso del primer milenio al segundo, los historiadores consideraban que "en esta época, la gente se siente tan desdichada que cree en el inminente fin del mundo. En el año 1000, muchos de los nobles, por miedo a la condenación eterna, dieron a la Iglesia sus feudos, creyendo que así salvarían su alma. Desde entonces, inmensamente rica la Iglesia y su Estado Vaticano, se convirtió en el fundamento de toda soberanía. En esos años, la gente sencilla, los campesinos principalmente, creyeron que se aproximaba el Juicio Final y la aparición del Anticristo, así que dejaron de sembrar, considerando que hacerlo sería inútil y se dedicaron a orar públicamente. El clero aprovechó este pavor cósmico y se enriqueció aún más. El fin del mundo no llegó y la gente regresó a sus labores.

NOSTRADAMUS ANUNCIA LOS ANTICRISTOS

En sus famosas Centurias Astrológicas, y todavía consultadas e interpretadas profecías, Nostradamus profetiza el advenimiento de Adolfo Hitler y, hacia el año 2006, comienzos del Tercer Milenio, "el Anticristo llegado de Asia".

Además de las dos guerras mundiales, anuncia un tercer gran conflicto que comenzará, en primera instancia, en el año 1999: "El año 1999 y siete meses, del cielo vendrá un gran rey del terror; resucitar al gran rey de Angoulmois, antes después de Marte reinar por fortuna".

En las interpretaciones, el rey mongol Angoulmois sería el Anticristo venido de Asia. Si se analiza a fondo la cuarteta, Nostradamus sólo erró por dos años a Osama Bin Laden, Al Qaeda y la tragedia de las Torres Gemelas de Nueva York.

Más todavía, en otra cuarteta, consignando el 18 de junio del año 2006, Nostradamus describe los atentados terroristas del Metro de Madrid y del Underground de Londres y al Anticristo:

"Saturno y Marte en Leo España cautiva, por jefe líbico en el conflicto atrapado, próximos a Malta, herederos, capturados vivos. Y Romano cetro será por Gallo golpeado".

El visionario se adelantó a las fechas, sin embargo, pronostica para los días 27 o 29 de septiembre de 2004 o el 10 y 11 de diciembre de 2006:

"Marte y Mercurio y la plata unida junta, hacia el mediodía extremada sequía: al fondo de Asia se dirá tierra tiembla, Corinto, Efeso entonces en perplejidad", y lo que ocurrirá en diciembre próximo.

El 11 de septiembre en Nueva York, el tsunami y los señores de la guerra y los negocios invadiendo Irak, reconstruyéndolo, y la controversia del papa Benedicto VII con el mundo islámico y sus consecuencias.

Siguiendo las líneas, "el jefe líbico" habría de ser Saddam Hussein, y en las cuartetas referentes a 2003, 2005 y 2007 se profetiza la guerra contra Hussein, el movimiento de las flotas estadunidenses e inglesas, y el combate entre George W. Bush y Bin Laden, y el conflicto entre Israel y Líbano o lo que vendrá:

"En varias noches la tierra temblará. En primavera, dos esfuerzos seguirán, Corinto, Efeso en dos mares nadará. Guerra se mueve por dos valientes en lucha".

Interprétense como se quiera a la vista de los acontecimientos, Nostradamus ha tenido aciertos. Hasta ahora, sus Centurias y las cuartetas no han sido "desmentidas", sino adaptadas a los hechos.

El Anticristo son varios:

DAMIEN EL 666

Damien Cooper nació a las seis horas, del sexto día, del sexto año; pesó seis libras y seis onzas. O sea, las seis de la mañana del miércoles 6 de junio de 2006.

El bebé nació en Bristol, oeste de Inglaterra, y su progenitora, la profesora Suzanne Cooper, aficionada a las películas de terror, declaró a la prensa: "Estoy encantada con los negros augurios que marcan el nacimiento de mi hijo. Estamos contentísimos con el bebé, porque la película 'La profecía' es una de mis favoritas y por ello estaba deseando dar a luz el día seis. Es un bebé perfecto y no tiene nada que ver con Damien, el personaje de la película".

Ante tal suma de coincidencias con el número de la Bestia, el matrimonio muy juguetonamente nombró a su hijo con el nombre de Damien, el Anticristo de "La profecía", película estrenada en 1976, llevando como intérpretes al actor Gregory Peck y al pequeño Harvey Stephens como "Damien".

Juguetonamente, la fecha del estreno de "La profecía" suma 666, si a 7 le restamos uno y al nueve lo ponemos de cabeza.

Todavía es prematuro adelantar cualquier profecía en torno a este pequeño, aunque Nostradamus anuncia su nacimiento en la anteriormente citada cuarteta correspondiente al 18 de junio de 2006, atendiendo a que "herederos", "capturados vivos", son gente próxima a Malta, isla en el Mediterráneo, al sur de Sicilia, a la que Gran Bretaña dio un Gobierno propio, autónomo y le concedió a la antigua colonia el título de State of Malta, con Gobierno nacional y Parlamento propios, presididos por un gobernador británico nombrado por Londres. La religión dominante es la católica. Todo el grupo de islas que integran el archipiélago suma 666 kilómetros cuadrados.

Multiplicando seis por tres da 18, el día consignado por Michel Nostradamus.

La gente próxima a la británica Malta es la familia inglesa Cooper y "sus herederos", Damien.
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