Opinión
Historias Extraordinarias
Edmundo Domínguez Aragonés
Cromwell

El Sol de México
12 de noviembre de 2006

La primera revolución y la primera República de Inglaterra

Oliver Cromwell era devoto de la nación y, con el título de "Protector", gobernó a Inglaterra durante 10 años. Alguna vez acarició la idea de hacerse coronar rey para legalizar su situación, pero le repugnaba recibir honores de monarca.

El Parlamento le ofreció el título y funciones de rey de Inglaterra, Escocia e Irlanda, dignidad que no aceptó.

DE LA DISIPACION AL PURITANISMO

A los 17 años de edad, en Londres, llevó una vida disipada de jugador, cliente frecuente y seguro de las Casas de Placer, briago y holgazán. Así se la pasó cuatro años, hasta que, en una de sus resacas tuvo una profunda crisis religiosa que sacudió su vida y se convirtió al puritanismo, cambiando radicalmente de conducta.

Cromwell nació en Huntington, Inglaterra, el 25 de abril de 1599, en el seno de una familia acomodada de Cambridge. Fue el segundo de los 10 hijos de Roberto e Isabel Cromwell. A los 16 años ingresó en el colegio Sydney Sussex de la Universidad de Cambridge, el cual tuvo que abandonar por la muerte de su padre y "disgustado por el espíritu aristocrático de la Universidad". Entonces se dirigió a Londres para aprender "el oficio de abogado" y hacer de las suyas, dotado de una mísera herencia que dilapidó prontamente.

DIPUTADO A LOS 29 AÑOS

De regreso a Huntington, pronto su capacidad oratoria sencilla y apasionada lo distinguieron en el ambiente político y fue elegido diputado y luego se le nombró juez en su ciudad natal.

Ejerció su cargo durante algunos años y a los 41 años de edad retornó al Parlamento como representante de Cambridge, convirtiéndose en la primera figura parlamentaria. Al agudizarse la crisis entre el poder legislativo y el poder real, fue encargado de organizar la resistencia y preparar la revolución, desencadenándose la guerra civil. El Parlamento le dio entonces el grado de capitán, formando una compañía de caballería compuesta de 60 puritanos que se enfrentó a las tropas reales a las que venció en las batallas de Marston-Morr, Nasby y Preston.

Entonces el Parlamento lo nombró teniente general, convirtiéndose en el jefe efectivo del ejército revolucionario y, victorioso, instituyó el tribunal de justicia que condenó a muerte al rey Carlos I por "el delito de alta traición, levantado un ejército contra el reino y el Parlamento".

EL EJERCITO REVOLUCIONARIO

Ante el Parlamento, Cromwell propuso la creación de un nuevo tipo de milicia que estaría formada exclusivamente por voluntarios creyentes, puritanos de fe probada, que se alistarían hasta el final de la guerra civil.

Los 13 lores que permanecían en Londres se opusieron al nuevo instrumento de combate "por comprender que aquellos sectarios armados podían alentar ambiciones de gobernar". La propuesta de Cromwell triunfó y así formó The New Model, el Nuevo Ejército del Parlamento al que pronto se llamó "de las cabezas redondas" porque sus efectivos iban rapados del todo, contrastando con el ejército de los caballeros, vestidos a la antigua usanza del ejército real y todos con melenas muy largas y acicaladas.

También se les conocía como los "Santos" por ser puritanos devotos y sectarios. Además de defender los derechos democráticos del Parlamento, se aplicaban a imponer sus ideas religiosas de profetismo y piedad. Cromwell era irascible, más de un celo y una piedad ilimitadas.

Cada soldado iba provisto de su Biblia y de sus ordenanzas, en las que no se perdonaba ni el más ligero exceso.

El éxito de este ejército se basó en que poseía las armas más modernas y las nuevas tácticas e inventos bélicos que desde Europa se habían creado y que las topas reales desconocían.

Por tales atributos, la Legión de los Santos se impuso a los absolutistas. Este ejército constaba de 22 mil hombres y a su sostenimiento se destinaban 56 mil libras esterlinas cada mes.

En su obra Escritos y Discursos de Oliver Cromwell, el historiador Tomás Carlyle escribió: "El Nuevo Ejército era la más extraordinaria milicia que ha existido".

LA DECAPITACION DEL REY

Los 13 lores que quedaban en la Cámara de los Lores rechazaron los cargos contra el Rey, pero la Cámara de los Comunes declaró: "No se necesita en absoluto el consentimiento de los lores para seguir haciendo justicia". Ese año de 1648 fue llamado Primer año del restablecimiento de la libertad por la gracia de Dios.

El tribunal que iba a juzgar a Carlos Estuardo tenía que integrarse de 135 personas, pero sólo una tercera parte asistió a las sesiones. Se eligió al Presidente del Tribunal y el Rey fue llevado a Londres, alojándolo en el palacio de la familia Cotton.

Los parlamentarios que se oponían al regicidio le hicieron proposiciones a quien ya no se le llamaba Majestad, sino simplemente Carlos Estuardo, para que aceptase un régimen semiconstitucional, pero él rehusó pues estaba decidido a morir como mártir.

El primer día ante el Tribunal, el Rey declaró: "Niego toda autoridad a este Tribunal para juzgarme. Soberanos y súbditos son enteramente distintos".

Carlos Estuardo se negó a defenderse: "El juicio y la sentencia dependen del cielo", exclamó.

Finalmente, tras varias sesiones durante las cuales se establecieron los cargos de "alta traición, de haber levantado un ejército contra el reino y su Parlamento", y tras examinarlos y fundamentarlos, se le condenó como "traidor y rebelde", en razón de que se "negó a defenderse".

Tras muchos cabildeos, se logró obtener la firma de los jueces aprobando la sentencia. Firmaron nada más 59; algunas firmas, en el acta condenatoria, aparecen raspadas y es difícil descifrar a quienes pertenecían.

A las dos de la tarde del 30 de enero de 1649, el rey Carlos I fue decapitado en la plaza delante del palacio de Westminster, precisamente en el lugar donde se ubica hoy día la estatua de Cromwell. La cabeza cayó de un solo golpe; el verdugo la levantó para mostrarla al pueblo, mientras gritaba: "¡Esta es la cabeza de un traidor!".

Ese mismo día se dictó una orden que declaraba traidor a todo el que reconociera como sucesor del difunto en el trono de Inglaterra a su hijo, el príncipe de Gales, o "a cualquier otra persona", y fueron abolidas la monarquía y la Cámara de los Lores.

Aunque el Rey, cuyas intrigas provocaron la segunda revolución, provocó en parte su propia ejecución, su muerte horrorizó a los regicidas y mucha gente quedó perturbada.

En el extranjero, la reacción fue en general condenatoria y, en las Provincias Unidas y en España los enviados del nuevo gobierno fueron asesinados por el pueblo encolerizado.

EL NUEVO GOBIERNO

El nuevo gobierno se constituyó en la Commonwealth, que quiere decir República o Comunidad de Naciones, incluyendo a los miembros que quedaban de la Cámara de los Comunes. El "Rump" o cuarto trasero, asumió la suprema autoridad del Estado. El Rump, llamado el Parlamento Largo, fue convocado por Carlos I en 1640.

Seguidamente, Cromwell reconquistó Irlanda y volvió a derrotar a los escoceses. Estas victorias lo convirtieron en el jefe indiscutible del ejército y en el hombre más poderoso del nuevo Estado.

Sin embargo, el Rump actuaba lentamente para reformar el arcaico sistema político de Inglaterra y, encima, porfiaba en su determinación de perpetuar la propia existencia de su autoridad. Ante estas circunstancias, Cromwell se oponía al Rump en diversas cuestiones, entre ellas sobre la política exterior porque no estaba de acuerdo con la guerra entre Inglaterra y las Provincias Unidas.

Cromwell propuso la elección de un nuevo Parlamento y decidió convocarlo por medio de elecciones parciales con los miembros existentes en posesión de curules. La cosa iba lenta y en abril de 1653, Cromwell disolvió el Rump por la fuerza.

NUEVA CONSTITUCION

Entre julio y diciembre de 1653, Cromwell se lanzó "al experimento constitucional más extraordinario de la historia de Inglaterra: el Parlamento Nominado", cuyos miembros no fueron elegidos en comicios sino que lo fueron por designación de los principales oficiales del ejército. Eran hombres piadosos.

Esta composición parlamentaria respondía a la creencia de Cromwell "En la eficacia de la religión para resolver los problemas de la sociedad humana. Reclutando a un grupo de hombres devotos, éstos ordenarán el país".

Más, como suele suceder, incluso entre la gente más piadosa y devota, pronto el Parlamento se dividió en dos bandos: los moderados y los radicales, presionado estos últimos para la abolición de los impuestos.

CROMWELL LORD PROTECTOR

Una fría mañana de finales de diciembre de ese año, los moderados, alarmados por las pretensiones de los radicales, se reunieron con el general John Lambert y, en ausencia de la mayoría de sus colegas radicales, cedieron "toda autoridad a Cromwell", quien de inmediato se aplicó a redactar otra solución constitucional, basándose en una constitución anteriormente escrita por Lambert. A este texto se le llamó "Instrumento de Gobierno" y fue el fundamento de la autoridad de Cromwell, hasta que fue sustituido en 1657 por "La Humilde Petición y Consejo". Con este instrumento, Cromwell, con el título de Lord Protector, compartió el poder con el Parlamento.

Al cobijo de la Humilde Petición y Consejo sus poderes fueron en aumento, instituyéndose "una especie de bicameralismo, con la nombrada Otra Cámara".

En la segunda constitución se proponía "la restauración de la monarquía con Cromwell como rey".

El Lord Protector titubeó, pero presionado por el ejército, rechazó la corona. En esencia, Cromwell no se identificaba con ninguna forma concreta de Gobierno ya que la estructura del poder fue para él secundaria.

Afirmaba que: "El poder es una cosa terrenal, solamente escoria y estiércol, comparada con Cristo".

CREA LA IGLESIA CROMWELLIANA



Cromwell tenía una profunda y respetuosa creencia en el derecho de los hombres a la libertad de conciencia y de pensamiento y así, durante su protectorado garantizó al máximo posible la tolerancia religiosa, "orientada a la seguridad del Estado".

La Iglesia cromwelliana, creada hacia 1654 admitía y toleraba las creencias religiosas existentes. Como lo escribe Carlyle: "Más que una Iglesia era una confederación de sectas cristianas trabajando conjuntamente por la moralidad bajo el control del Estado. No había imposiciones a sus miembros ni en el ritual ni en la doctrina, a excepción de la aceptación de los principales dogmas del cristianismo".

Cromwell era "profundamente conservador en lo social y concebía la sociedad secular como una ordenada jerarquía, basada en la propiedad privada, contemplando con aversión las ideas democráticas o criptodemocráticas. No hay otra manera de tratar a los hombres que hacerlos pedazos. Si no los destruís, ellos os destruirán".

Así procedió contra los Levellers, "niveladores", un grupo de hombres igualitaristas fuera y dentro del Parlamento que tuvo cierta importancia en Inglaterra entre 1647 y 1649. Reprimió los motines de éstos en el seno del ejército y finalmente los liquidó como fuerza política y foco potencial de revolución social.

HIZO DE INGLATERRA UN PAIS RESPETADO

Durante la década de su protectorado la jerarquía social permaneció estable y en ese ambiente, siguió una activa política exterior que hizo que Inglaterra fuese respetada en el extranjero.

Hizo la paz con las protestantes Provincias Unidas y se involucró en una guerra contra España, considerada aún como la base de operaciones contra el protestantismo, batalla librada en las Indias Occidentales y en Europa.

SU MUERTE Y SU EXHUMACION

El 3 septiembre de 1658 murió Cromwell a consecuencia de la malaria que contrajo durante la conquista de Jamaica. Con su muerte también se extinguió el Protectorado, que dependía de su personalidad y talento.

Durante su década de protectorado, sus reformas abarcaron desde la estrategia militar hasta la instauración del proteccionismo mercantil, que aseguraría el desarrollo económico de Inglaterra para la posteridad.

Como suele ser común, nombró su sucesor a su hijo Ricardo, un ser inepto y frívolo que al no contar con el apoyo del ejército, fue obligado a retirarse en 1659, al ser restaurado el Rump del Parlamento Largo.

A las fiestas de la restauración, siguieron los suplicios. El 4 de mayo de 1661, Cromwell fue exhumado y ahorcado su esqueleto y zarandeado en los postes de la horca. A John Lewis, el albañil que abrió el sepulcro del Protector, se le pagaron 15 chelines por su trabajo y existe el recibo firmado por él.
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