México
En promedio 8.3 ejecuciones del narco cada día, en 2007
La mutilación, decapitación, quemaduras con ácido, violaciones, descargas eléctricas, entre otras formas de causar dolor, fue una constante que caracterizó a las ejecuciones. Foto: El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
1 de enero de 2008

Juan Cruz / El Sol de México

Ciudad de México.- En 2007 las narcoejecuciones en México se registraron en un promedio de 8.3 por día, siendo los estados de Colima, Baja California Sur y Tlaxcala, los únicos limpios en la administración del presidente Felipe Calderón.

En su primer año de Gobierno se tienen contabilizadas tres mil 60 ejecuciones violentas relacionadas con el narcotráfico, entre estas 11 decapitaciones, y la muerte de 197 militares, marinos y policías de los tres niveles, municipal, estatal y federal que participan desde diciembre del 2006 en los operativos conjuntos.

Arrancaron en Michoacán, Guerrero, Tijuana (Baja California norte), Nuevo León-Tamaulipas y Sierra Madre -que integra los estados de Chihuahua, Sinaloa y Durango-, más Coahuila, Sonora y Veracruz, reconociendo a lo largo del año que termina que "la respuesta violenta de las organizaciones criminales será mayor", pero así también la respuesta del estado''.

Al tiempo se registraba en el país en diciembre del 2006, 240 narco ejecuciones y el resto, comenzó a contar a partir del 1 de enero al 31 de diciembre de este año.

Las entidades que con el mayor número de ejecutados son: Sinaloa, Guerrero, Michoacán, Baja California (norte), Chihuahua, Nuevo León, Veracruz, Durango, Tamaulipas y Distrito Federal, en donde se dieron enfrentamientos y venganzas contra militares, marinos, policías federales, municipales y estatales.

Destaca la Ciudad de México, al encontrarse en diciembre pasado los primeros decapitados, cuando desde los últimos dos años en que se tenía contabilizados 40 "decapitados'', estos aparecían en Michoacán, Baja California norte, Chihuahua, Tamaulipas y Guerrero, no en la capital del país.

Suman ya 43 las decapitaciones, con las once registradas en lo que va del año en Michoacán, Guerrero, Baja California, Tabasco, Nuevo León y Veracruz, así como el Distrito Federal.

Esta violencia extrema que se vive, de acuerdo con procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, responde a la guerra interna que se generó en el cartel de Sinaloa, que encabeza Joaquín "El Chapo" Guzmán y el del Golfo al frente de Gregorio Sauceda Gamboa "El Goyo".

NUEVOS METODOS PARA MATAR

El caso es que el crimen organizado busca "nuevas" formas de intimidar a sus adversarios, retomando métodos de tortura utilizados durante los siglos XVI y XVII, así como por grupos extremistas de diversos países y culturas.

La mutilación, decapitación, quemaduras con ácido, violaciones, descargas eléctricas, entre otras formas de causar dolor, fue una constante que caracterizó a las ejecuciones, como una forma de "advertir" a sus adversarios, entre ellos las autoridades encargadas de la seguridad, sobre el poder, presencia y dominio que tienen.

De tal forma que el cartel del Golfo, el cartel de Sinaloa, entre otras organizaciones de narcotraficantes han incorporado "nuevos" métodos, característicos de los siglos XVI y XVII, para infringir terror y dolor.

Además de nuevos miembros, mejor armados, preparados y más sanguinarios para llevar a cabo sus acciones, entre los cuales se encuentran exmiembros de los "Kaibiles", "Mara Salvatrucha", "Zetas", exguerrilleros, paramilitares, y desertores del Ejército.

El mismo titular de la Subprocuraduría jurídica de la PGR, y exsubprocurador de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo), José Luis Santiago Vasconcelos, advirtió que las organizaciones criminales no tienen otra forma de expresión más que a través de la violencia, como reacción, entre otros motivos, a la efectividad del combate al crimen organizado que dirige el estado mexicano.

"Cómo empiezan estas cosas: empiezan con disparos a corta distancia, por uno o dos sicarios, con una pistola de mano.

"Después empezó con ráfagas de AK-47, después vinieron los secuestros y después vinieron estas personas que eran quemadas, que eran desaparecidas en los famosos "guisos" o "ácidos".

"Pero eso, como no provocaba miedo, como no provocaba intimidación del grupo, vino el segundo paso de la brutalidad en esta violencia, que son las cercenaciones de cabeza o bien el descuartizamiento.

"Son formas de evolución de esto, la violencia siempre va a producir violencia, nunca va a producir un fenómeno de paz", explicó.

Y en esa evolución pueden identificar que la radicalización de los métodos de ejecución responden a la incorporación de los grupos centroamericanos llamados "Kaibiles " o "Mara Salvatrucha", a los carteles de la droga, así como a la detención de sus miembros.

"La forma de actuación, es como una huella digital que hacen estos sujetos respecto de la cercenaciones, en El Salvador fueron muy comunes en varias tomas violentas de penales, por parte de los mismos grupos de 'Maras' que estaban ahí".

Los grupos de 'Kaibiles', son entrenados precisamente para realizar este tipo de hechos y tienen conocimiento de cómo va a hacer un corte, y cómo cercenar.

En el área pericial de la PGR, se reconoce que han regresado métodos de tortura y ejecución de los siglos XVI y XVII.

"Se pensaba que podrían aplicar métodos más sofisticados para desparecer a sus enemigos, por ejemplo con métodos bacteriológicos, el virus del ántrax, tal vez, pero no, se ha regresado a las épocas del oscurantismo de la humanidad", esto de acuerdo con un reporte de la dirección del área de periciales de la PGR.