Opinión
Historias Extraordinarias
Edmundo Domínguez Aragonés
Bram Stoker

El Sol de México
29 de octubre de 2006

Su creación Drácula, sigue bebiendo sangre

En la introducción a la primera edición de Drácula, publicada en 1887, Abraham, "Bram", Stoker, narra cómo escribió su obra:

"Disponiendo de algún tiempo durante un viaje a Londres, pasé a visitar el Museo Británico y allí en la librería compré varios libros y mapas sobre Transilvania, haciéndome el compromiso de visitar esa comarca de la que ya tenía noticia y había despertado mi interés.

"Encontré que así era nombrada una región en el extremo oeste del país, haciendo frontera con tres estados: Transilvania, Moldavia y Bukovina, situada en el medio de los Cárpatos, una de las más apartadas y escasamente conocidas regiones de Europa.

"En mi búsqueda no encontré ningún mapa o descripción que proporcionara con exactitud la localidad donde se encontraba al Castillo de Drácula, aunque en los mapas oficiales se establecía que un lugar llamado Bistritz, tenía en su lista de correos un poblado nombrado Conde Drácula, sin que se ofreciera ninguna dirección precisa del sitio.

"Transilvania y la región montañosa de los Cárpatos, poseen muchas supersticiones llenas de imaginación y muy populares y éstas se siguen transmitiendo a través del tiempo.

"Todo esto me pareció muy interesante, excitándome la propia imaginación".

Stoker nació en Dublín, Irlanda, y nunca viajó a Transilvania.

NADA SABIA DE VLAD "EL EMPALADOR"

Aunque el personaje histórico Vlad "El Empalador", nombrado también Drácula, Dracul o Tapes, ha sido vinculado a Stoker como inspiración para su protagonista, esto no es verdad. El escritor irlandés no tenía ningún conocimiento de Vlad porque de hecho en su época apenas era conocido.

Bram encontró, esto sí, una referencia al Castillo de Drácula en un mapa y en alguno de los libros que obtuvo en el Museo Británico, en uno de los cuales se anotaba que "Drácula, en la lengua nativa de Valaquia significa demonio".

El nombre era sonoro y le complació al escritor, tachando el que ya le había puesto a su personaje El vampiro: Wampyr. Eligió el de Conde Drácula, titulando Drácula su novela sin mayores subtítulos.

Stoker ya había escrito y publicado antes ocho obras a partir de 1878 y 1895. Durante dos años se aplicó a su novela, y posteriormente, aprovechando el éxito de Drácula, en 1914, publicó siete cuentos bajo el título de Los Huéspedes de Drácula.

VAMPIROS ANTERIORES

John Polidori, secretario del poeta Byron, escribió "Varney, El Vampiro", cumpliendo con el compromiso de escribir una obra de terror que se estableció una noche de junio de 1816, en Ginebra, entre los poetas Shelley y Byron, el doctor Polidori y Mary Shelley, quien hizo su tarea creando "Frankenstein".

Durante varios años, la novela de Polidori, publicada en 1816, se atribuyó a Byron, hasta que Mary, en su prólogo a "Frankestein" se la acredita al galeno y, años después, al encontrase una carta extraviada de Byron, en ésta el poeta niega ser el autor de "Varney".

Otros vampiros conocidos son "Aurelia: Vampirismus", 1828, del narrador alemán E. T. A. Hoffmann; "The Wake Not the Dead", de Johann Ludwig Tieck; del francés Theophile Gautier, "La morte Amoureuse", 1836, y "El Beso de Judas", 1893, de X. L.

En los hechos, Stoker no leyó ninguna de estas obras, de modo que él lo que sí hizo es documentarse sobre las supersticiones de Transilvania y todo lo referente al vampirismo.

Descubrió que los vampiros no son originarios de Transilvania y sí provienen de Hungría, Serbia y Moravia, principalmente.

Más como ya se había identificado con Transilvania y Rumania los montes Cárpatos y el Castillo de Drácula, allí situó la trama.

A fin de describir los paisajes rumanos, que Stoker nunca visitó, se documentó en dos obras, la de Emily Gerard: "La tierra más allá de los bosques", de 1888, y el "Informe sobre los principados de Valaquia".

LA NOVELA

El joven Jonathan Harker, ayudante de abogado, es enviado a los Cárpatos por el señor Hawkins, quien es su jefe, con la encomienda de apersonarse ante el Conde Drácula e informarle de las gestiones que ha llevado a cabo en la compra de una casa.

Ya en el Castillo del Conde Drácula le invita a cenar y conversan un buen rato. El noble es un hombre alto, cara de águila, escaso pelo alrededor de las sienes, abundante en otras zonas, con cejas muy tupidas y boca cruel cuyos dientes son notablemente afilados, singularmente los colmillos que sobresalen de labios sensuales y encarnados. Su imagen no se refleja en los espejos.

Harker pasa una noche de terror asediado por tres hermosas mujeres que se aparecen en su habitación, lo besan, le hacen sexo oral e intentan chuparle la sangre mordiéndole el cuello. Cuando van a conseguirlo, Drácula aparece y las expulsa del cuarto, gritándoles que Harker, "¡es mío!".

El joven pasante de abogado huye del Castillo, regresa a su país y después de recuperarse bajo los cuidados de su novia Mina, se casa con ella.

Drácula la hace su amante, bebe su sangre y la convierte en vampira. Antes ha atacado a Lucy, amiga de Mina, a la que ya ha convertido igualmente en vampira.

Finalmente, con el auxilio del doctor Abraham Van Helsing, se da cacería a Drácula y se le clava una estaca de madera en el corazón para que muera definitivamente.

LOS PODERES DE DRACULA

Stoker basó su personaje tomando las supersticiones que hacen referencia los vampiros, o al vampiro prototípico. Este posee grandes poderes: puede alterar el clima, lograr la obediencia de seres humanos repulsivos y físicamente deformes; de ratas, moscas, arañas y murciélagos, tanto como de lobos y zorros. Es dueño de una fuerza sobrehumana y tiene la facultad de transformarse en animal, en murciélago o en niebla y humo. Huye de la luz diurna, que lo debilita aunque no lo destruye, ya que puede moverse en el mediodía durante un corto periodo de tiempo y, en la novela aparecer incluso a plena luz del día buscando a Mina.

Drácula duerme sobre tierra traída de su natal Transilvania, en el interior de su ataúd y al beber sangre humana convierte en vampiros a quienes ha bebido la sangre. Se le puede dominar con crucifijos, ristras de ajos, hostias y agua bendita.

Para matarlo se le debe clavar una estaca de madera en el corazón, decapitarlo, herirlo con una bala de plata o exponerlo a la luz del sol donde se consume.

En la novela, Drácula se declara orgulloso descendiente de Atila el Huno, sin mencionar a Vlad Tapes, "El Empalador", cuya historia Stoker desconocía y por tanto Drácula no se emparenta con aquel.

IRVING Y HARKER INSPIRACION DE STOKER

El original del personaje de Harker sí existió y su apellido lo utilizó el novelista en reconocimiento al talento del joven que le fue presentado por su amigo de toda la vida Sir Henry Irving que era director del Teatro Liceo.

Resulta que Irving y Stoker preparaban la representación de Macbeth de Shakespeare y habían encargado los escenarios y el vestuario a un artista apenas conocido Hawen Craven, en cuyo equipo de trabajo participaba Joseph Harker, hijo del popular actor William Harker a quien Stoker había visto en escena hacía algunos años.

Las escenografías y vestuario de Craven fueron admirables y éste otorgó reconocimiento por su valiosa colaboración al joven Harker. Después de esta tarea, Harker puso su propio taller de escenografía con buen éxito.

Stoker nunca olvidó a aquel talentoso joven y fue así que utilizó su apellido, anteponiéndole el Jonatahn, que en el fondo es Joseph, más no lo quiso utilizar para evitar cualquier malentendido.

Irving, que también era un gran actor, hizo el papel de Mefistófeles en la obra Fausto del poeta alemán Goethe, durante dos temporadas en el año 1885. El pintor Sir Bernard Partridge hizo un cuadro de Irving vestido de Mefistófeles, vestuario creado por Harker y tanto le complació a Stoker que esa fue la imagen visual que le otorgó a Drácula.

VAMBERY, EL AUTOR DE LA IDEA DE DRACULA

En una entrevista radiofónica, el 29 de agosto de 1974, la señora Lory Alder, dio a conocer el ser que dio a Stoker la idea original para su personaje y que el escritor jamás mencionó: "Me da mucha pena que en la emisión de días pasados, durante la cual se analizó la novela del señor Stoker, no se haya mencionado para nada a mi abuelo Arminius Vambery, quien le dio a Stoker la idea original de Drácula.

"Vambery era húngaro por nacimiento, autodidacta, poseedor de una enorme capacidad para los idiomas ya que hablaba y escribía en 20 idiomas. Gran viajero, estuvo en Asia Central, siguiendo la ruta de Marco Polo y, habiendo escrito numerosas cartas dirigidas a la sección correspondiente de The Times, donde hablaba de las tradiciones húngaras y las supersticiones de Transilvania, el señor Stoker, a su vez, le escribió a Budapest para que le ilustrase.

"Vambery era profesor de Lenguas Orientales en la Universidad de Budapest y tenía especial interés en la política y la cultura británica y esto también lo comentaba en sus cartas a The Times.

En 1889, Vambery fue huésped en el Castillo de Windsor a fin de concederle una distinción "por su buena y constante amistad para con Inglaterra" y allí Stoker y él se conocieron personalmente.

"Infortunadamente, la correspondencia entre ambos se perdió ya que en ella se confirmaría lo que me permito informarles a ustedes y a su auditorio".

STOKER SI DIO CREDITO A VAMBERY

Como suele suceder, la señora Alder no leyó la novela de Stoker. De haberlo hecho se habría enterado que en la página 357, párrafo segundo, Stoker otorga el crédito correspondiente al políglota: "Según lo he leído de las investigaciones de mi amigo Arminius de Budapest, Drácula fue un hombre maravilloso durante toda su vida. Soldado, hombre de estado y alquimista, que luego fue el más avanzado en el conocimiento científico de su época. Tenía un cerebro prodigioso, era un estudioso sin par y con un corazón que no conocía el miedo ni el remordimiento", consigna en su diario el doctor John Seward, director del manicomio y quien es "la mano derecha" de Van Helsing, el cazavampiros.''

EL CASTILLO DE DRACULA REGRESO A SUS ANTIGUOS DUEÑOS

El Castillo de Drácula, conocido también como Bran, fue construido en 1212 por el caballero de origen germánico de la Orden Teutónica, "el honorable Dietrich", en las proximidades de Brasov, región central de Rumania, como fortaleza de defensa en la ruta comercial que comunica Valaquia con Transilvania.

Se edificó de madera, como era la costumbre, sobre una base rocosa y cubierta de torreones de tejas rojas. El castillo domina una gran llanura y desde las almenas de sus torres la vista es magnífica. Tras un pavoroso incendio, atribuido a venganzas satánicas, fue reconstruido en 1377, otorgándole gran solidez empleando piedra y ladrillos y en estilo gótico.

En épocas sucesivas fue propiedad de nobles que lo utilizaban más como finca de descanso que como guarnición y así, en 1920, la municipalidad de Brasov donó el castillo a la reina María de Sajonia Coburgo Gotha, en reconocimiento al papel de ésta en la unificación de Transilvania con Rumania. La Reina lo habilitó mejorando sus salones y habitaciones para acogerse en él durante las temporadas de verano.

En estos tiempos es el segundo lugar más visitado por los turistas locales y extranjeros y tras la caída del socialismo real, ya que el Estado era el propietario, el año pasado fue restituido en propiedad a los herederos de la Reina: el ingeniero Dominic de Habsburgo Lotringen y sus hermanas María Magdalena Holzhausen y Elizabeth Sandhofer, hijos de la princesa Ileana, su última dueña.

LA VIDA DE BRAM

Nació en Irlanda el 8 de noviembre de 1847, hijo de un funcionario adscrito a la casa real. Hizo estudios en el Trinity College, donde se recibió con honores en ciencias, matemáticas, oratoria, historia y composición.

Durante un tiempo estuvo en el Servicio Civil Irlandés en calidad de inspector y pronto se incorporó al periodismo como crítico de teatro.

En 1876 conoció a Henry Irving, director del Teatro Liceo y fue su secretario particular. Irving era el actor más afamado de su tiempo y se hicieron amigos íntimos de por vida.

Casó con Florence Anne Lemon, hija del teniente coronel Balcombre, con quien procreó un hijo: Noel Thornley.

Murió el lunes 20 de abril de 1912, en Londres, tras una larga enfermedad. Se le habría otorgado mayor importancia periodística a su sensible fallecimiento, más la tragedia del Titanic ocupaba todos los espacios.

Las primeras semanas de la aparición de Drácula se vendieron 100 mil ejemplares, un millón en total el primer año de 1887.
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