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Comunidad y cultura
Cumpliría 100 años la mujer que se convirtió en mito: Frida Kahlo
Frida Kahlo Calderón murió el 13 de julio de 1954, a la edad de 47 años. Foto: AP
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Organización Editorial Mexicana
6 de julio de 2007
José Carlos Aviña / El Sol de México
Ciudad de México.- Este viernes, Frida Kahlo cumpliría un siglo de vida, sin embargo, sus múltiples obras han hecho que siga como en sus mejores años, pues se le recuerda con grandes exposiciones como las del Palacio de Bellas Artes y de la "Casa Azul", en Coyoacán. Muestras que hacen sentir la presencia de la artista, no sólo con sus pinturas, sino con cartas y material inédito, propicio para recordarla en este día. Roxana Velázquez, coordinadora de las muestras, al explicar en qué consiste la "Fridomanía", aseguró que Frida fue muy especial, ya que traspasó barreras de su época, con grandes ansias por vivir, y es lo que sencillamente se siente al admirar la exposición de 350 obras en ambos recintos. Pero, ¿cuáles fueron sus antecedentes? Cabe recordar primero a Guillermo Kahlo, fotógrafo de origen judío-húngaro, quien contrajo nupcias con la mexicana Matilde Calderón. Para vivir, adquirió en 1904 un terreno situado en la esquina de Londres y Allende, en Coyoacán, mismo que formó parte de la Hacienda del Carmen, antigua propiedad de los Carmelitas. Recibe el nombre de la Casa Azul por el color de sus paredes de adobe y tepetate. Aquí nació el 6 de julio de 1907 Frida Kahlo Calderón. Durante su infancia, alrededor de 1913, presenció la lucha entre zapatistas y carrancistas y vio cómo su madre abrió los balcones de la casa para atender al Ejército de Emiliano Zapata. Frida fue recluida en este inmueble en 1918, después de que se le diagnosticó poliomielitis. Incluso, existe un dibujo, realizado por ella misma, en donde aparece una camilla, su cuerpo inerte vendado y a un lado la Casa Azul. Cierta ocasión fue a buscar a Diego Rivera a la Secretaría de Educación Pública, donde éste pintaba murales, le mostró algunas de sus obras solicitándole su opinión sincera y lo invitó a visitar la Casa Azul para ver el resto de sus pinturas. Fue así como Diego empezó a frecuentarla para cortejarla, y este inmueble se convirtió finalmente en el escenario del encuentro de estos personajes. Terminaron por casarse el 21 de agosto de 1929. La pareja rentó un departamento en Paseo de la Reforma, número 104. Al casarse con Frida, Diego liquidó la hipoteca que existía sobre la casa de la familia Kahlo, permitiéndoles seguir viviendo ahí, donde hasta ahora se han acercado cientos de personas, al igual que en Bellas Artes, para contemplar óleos, más de un centenar de fotografías y gran cantidad de cartas de la artista. Para las exposiciones han colaborado un sinnúmero de instituciones y museos del país y del extranjero, al ceder en forma temporal obras tanto de la pintora Frida como del muralista Diego Rivera. Se estima que son más de 20 mil documentos y objetos que Rivera guardó en cajas y ordenó que no se abrieran hasta quince años después de muerto. Actualmente, sólo se exhibe una mínima parte de la enorme colección fotográfica, documentos personales de Frida y Diego. También hay códices prehispánicos y un teatrillo de muñecos donde la pintora volvía a ser niña, que son parte de lo que el público podrá ver hasta el 30 de septiembre. FRIDA ENGAÑADA Roxana Velázquez, al hablar de la vida de Frida Kahlo, asegura que sufrió lo mismo o más que muchas mujeres mexicanas, ya que ante las infidelidades de Diego Rivera, terminó por divorciarse. No obstante, el 8 de diciembre de 1940 Diego y Frida contrajeron nupcias por segunda vez. A principios de 1941, poco antes de la muerte de Guillermo Kahlo, padre de Frida, el matrimonio Rivera regresó a México y se estableció en la Casa Azul, aunque Diego siguió conservando su recámara en San Angel. Asimismo, en 1943 fue nombrada profesora de pintura en la Escuela de Pintura y Escultura La Esmeralda, pero al poco tiempo dejó de asistir a causa de su enfermedad y sus alumnos se trasladaron a Coyoacán para recibir sus lecciones. Sin embargo, la actividad de Frida como profesora se vio interrumpida por sus problemas de salud; confinada a guardar cama, realizó obras como "Flor de la vida", en 1945, y "El sol de la vida", en 1947. De su puño y letra se conocen las compras que realizó para reparar la casa de la calle de Londres. Existen testimonios de que, en 1951, la casa tenía casi el mismo aspecto que hoy. Decorada con artículos de arte popular mexicano: exvotos, judas de carrizo y papel encolado, juguetes de feria, muebles de ocote y oyamel, muertes de yeso, de alambre, de cartón, de azúcar, de papel de China, piñatas y máscaras, fotografías de seres queridos, y armarios y repisas con figuras prehispánicas. Frida Kahlo Calderón murió el 13 de julio de 1954, a la edad de 47 años. El velorio tuvo lugar en la Casa Azul, posteriormente el cuerpo fue llevado al Palacio de Bellas Artes para hacerle un homenaje póstumo y un día después fue cremado, según el deseo que Diego Rivera se encargó de cumplir. Desde entonces, la Casa Azul se transformó en museo, en homenaje a la vida y obra de Frida Kahlo, el 12 de julio de 1958. Para este efecto Diego Rivera donó el inmueble a la nación, e instauró un fideicomiso en el Banco de México, quién a su vez nombró un comité técnico para su administración. La museografía estuvo a cargo de Carlos Pellicer, amigo cercano de la pintora, quién estableció un orden en toda la casa respetando su esencia original. Colocó en los armarios puertas de cristal, colgó los cuadros en los muros, y expuso en vitrinas los papeles íntimos. Las habitaciones de Diego y Frida permanecieron casi idénticas a como eran en los últimos años de sus vidas. |
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