Espectáculos
Avándaro, a 40 años de distancia
El evento es recordado como un parteaguas de la juventud mexicana. Foto: Archivo / El Sol de México

Organización Editorial Mexicana
10 de septiembre de 2011


Ricardo Hernández / El Sol de México

Ciudad de México.- Este 11 de septiembre se cumplen 40 años de haberse realizado en Avándaro, Valle de Bravo (población perteneciente al Estado de México, al oeste de Toluca), el Festival Rock y Ruedas, considerado hasta la fecha como el masivo más importante que se haya suscitado en nuestro territorio nacional, bajo la premisa de Amor y Paz, mismo mensaje que se utilizó con anterioridad por la comunidad hippie de los Estados Unidos en conciertos multitudinarios como los de Monterey, Altamont y, obviamente, Woodstock.

A cuatro décadas de distancia, Avándaro sigue siendo un emblema del rock de nuestro país, provocando a la fecha polémica sobre su realización, que logró reunir a cerca de 250 mil chavos que se congregaron en torno a ese mágico lugar mexiquense con la idea convivir y ser partícipes del festival, sin importar clases sociales ni creencias religiosas.

El motivo original de dicho evento era dar mayor fuerza y publicidad a la tradicional carrera de autos denominada Circuito Avándaro (que finalmente se canceló), organizado año con año por los empresarios Eduardo "El Negro" López Negrete y Justino Compeán, actual presidente de la Federación Mexicana de Futbol (que también hace dos décadas fuera Presidente del grupo Videovisa), que decidieron realizar una noche mexicana de rock para lo cual se pusieron en contacto con el desaparecido baterista Micky Salas (pareja de Sylvia Pasquel, con quien procreó a Stephanie Salas), para que con el presupuesto de 15 mil pesos se encargara de contratar los servicios de grupos como La Máquina del Sonido, Javier Bátiz y Three Souls in my Mind y festejar de paso el cumpleaños de Alfonso López Negrete (productor cinematográfico y hermano de Eduardo), que paradójicamente murió hace un par de años justamente el 11 de septiembre.

Posteriormente los organizadores decidieron que en lugar de tres bandas fueran cinco con un pago de tres mil pesos a cada una, lo que Salas no aceptó (aunque finalmente tocó con la banda Tequila), al igual que "El Brujo" Bátiz, que de hecho quería la mayor tajada para él, por lo que decidió retirarse del proyecto.

* EL ELENCO

Ante tal situación, los responsables del evento, que se tenía pensado tuviera una duración de tres días, acudieron a los servicios de Luis de Llano Macedo (hijo del legendario productor Luis de Llano Palmer y de la actriz Rita Macedo), que a su vez se apoyó en el músico y representante de grupos Armando Molina (de La Máquina del Sonido), que con una suma aproximada a 40 mil pesos finalmente contrató a Peace and Love (intérprete de rolas como Sentimiento Latino y Mari, Mari-huana...), La División del Norte, Los Yaqui (ya con Mayita Campos como cantante en lugar de Benny Ibarra, pareja de Julissa y hermana de Luis de Llano Macedo), Tequila, Tinta Blanca, El Amor (con sus éxitos Al Mundo y Quiero que me Ayuden), Epílogo, El Ritual (con sus temas Prostituta y Satanás), La Tribu, Bandido, Los Dug Dug's y Three Souls in my Mind (con todo y Alex Lora), a quienes tocó abrir y cerrar el festival musical que dio inicio a las 19:00 horas del sábado 11 de septiembre, concluyendo durante las primeras horas del domingo 12 de septiembre.

Cabe resaltar que la promoción que recibió dicho masivo fue en verdad impresionante, teniendo gran difusión a través del programa radiofónico La Onda Woodstock, cuya primera emisión fue conducida por Jacobo Zabludowsky, que posteriormente dejó la estafeta a Sylvia Pasquel.

Fue así como miles y miles de jóvenes hippitecas llegaron en autobuses, carros particulares y hasta camiones de carga desde el 9 de septiembre para adquirir su boleto, que se sabe tenía un costo de 25 pesos y les daba derecho a permanecer en la explanada donde se instaló el escenario principal, pero mientras llegaba la hora del evento todos se entregaron a los excesos, intoxicándose con mariguana y pastillas conocidas como "pingas" y "aceites", ya que durante el evento no se vendió alcohol.

Además, muchas parejas practicaron el amor libre, luciendo sus anatomías desnudas en el lago de Avándaro, tras lo que el viernes 10 de septiembre soportaron las inclemencias del clima (en sus improvisadas casas de campaña), ya que durante la tarde-noche cayó un tremendo aguacero convirtiendo el lugar en un gran lodazal, lo que no pudo impedir la representación de la ópera rock Tommy.

* ARMANDO MOLINA

Al respecto, Armando recordó a EL SOL DE MÉXICO que durante el tiempo que duró el evento se hizo un importante despliegue de seguridad compuesto de agentes judiciales y policías del Estado de México, así como soldados asignados a la misma entidad, para evitar que los chavos realizaran desmanes en las poblaciones aledañas.

"Durante el desarrollo del maratónico concierto uno de los sucesos que llamó más la atención del público fue cuando una chavita, de aproximadamente 15 o 16 años de edad, en plena euforia colectiva, bailando sobre un camión de mudanzas, se despojó de su camiseta y su pantalón de mezclilla, mostrando sus ropas íntimas, realizando un topless que le valió el mote de 'La Encuerada de Avándaro', sirviendo de inspiración para que posteriormente Alejandro Lora, líder del Three Souls in my Mind, le compusiera una rola", recordó Molina que, por cierto, logró reunir a varios de los participantes en el festival de Avándaro para actuar hoy mismo por la noche en el Circo Volador (Metro La Viga) para rememorar dicho acontecimiento.

De aquellos músicos que tomaron parte en el concierto únicamente se mantienen activos algunos, como es el caso de Alejandro Lora (al frente del Tri), el guitarrista Ricardo Ochoa, así como Paco Gruexxo ("gritante" en aquel entonces de La Tribu), Armando Nava (Dug Dug's) y el propio Armando Molina con su Máquina del Sonido.

Vale recordar que en abril de 1976 Micky Salas realizó el Avándaro II en Valle de Bravo, bajo los auspicios de la Casa de la Cultura del Estado de México, donde con el nombre de La Creación del Infierno de los Músicos actuarían bandas de talla internacional, pero finalmente el evento fue de jazz y no de rock.

* LUIS DE LLANO MACEDO

"Avándaro fue para mí como el principio de muchas cosas en mi carrera, ya que acababa de llegar de Estados Unidos, donde estudié comunicación y producción en la Universidad de Houston y traía en mi memoria la realización del festival Woodstock.

"Cuando me llamaron para coordinar el aspecto musical del Festival Rock y Ruedas me hice rodear de gente como Eduardo Davis, Roberto Naranjo, Armando Molina y Enrique Strauss (ahora productor de programas culturales de televisión), llevando una unidad de televisión para grabar el evento, cuya publicidad estuvo a cargo de Joe Vera", explicó a este diario el actual vicepresidente de Programación Musical de Televisa, así como productor de telenovelas y musicales y responsable de la producción de la próxima entrega de las Lunas del Auditorio Nacional.

El mismo De Llano comentó que, para su gusto, lo relevante de la reunión de más de 200 mil jóvenes en un solo evento fue que no hubo una sola violación sexual ni accidentes que lamentar.

"Originalmente el festival se iba a realizar una semana antes, pero por cuestiones de logística se debió mover unos días. Desafortunadamente todo se desvirtuó, por lo que al concluir el masivo la música de rock fue satanizada en México, lo que afortunadamente ya quedó en el pasado y ahora podemos disfrutar de una gran gama de conciertos de toda índole, con un público que ya se sabe comportar.

"Hace diez años se tenía pensado hacer una celebración de los 30 años de Avándaro, pero debido al atentado a las Torres Gemelas en Nueva York se vino abajo el proyecto", culminó Luis de Llano, que este domingo, a partir de las 20:00 horas, será parte de un programa especial que se transmitirá por Radio UNAM dedicado exclusivamente al Festival Rock y Ruedas.