Opinión
Historias Extraordinarias
Edmundo Domínguez Aragonés
Gutenberg

El Sol de México
10 de septiembre de 2006

Su invento, el primero en dar a conocer las atrocidades de Drácula

La vida del príncipe Vlad Drácula, Vlad Tapes o Vlad "El Empalador", coincidió con la aparición de la nueva técnica de impresión que cambiaría al mundo mediante tipos móviles inventada por Gutenberg en 1438. Vlad nació en 1430 y a temprana edad se despertó en él esa crueldad inaudita que representó la estrangulación, desollamiento y cocimiento de 50 mil personas durante su reinado de 10 años.

Vlad murió en 1476, a 10 años de la puesta en marcha del invento de Gutenberg.

La primera noticia impresa de sus atrocidades apareció en una publicación alemana de 1499 que imprimió los eventos, acompañando la historia con un grabado de madera del príncipe rumano en pleno festín, entre un bosque de cuerpos empalados.

Favorecidos los periódicos por el invento de Gutenberg, los relatos de las infamias de Vlad, entre otras las de asar a sus víctimas y luego devorarlas en siniestros ritos de tortura y sangre derramada y bebida por él, se dieron a conocer ampliamente y allí surgió la certidumbre de que Vlad era un vampiro, un demonio y la imprenta dio fe de ello.

ANTECEDENTES DE LA IMPRENTA

La imprenta fue inventada por los chinos, siglos antes de Cristo. Los ingeniosos orientales se sirvieron de planchas para determinadas estampaciones o impresiones y el texto más antiguo que se conserva impreso en letras de altorrelieve data del año 868 después de Cristo.

En Corea se conoció también la imprenta, apareciendo en Europa en los siglos XIV y XV, sin tener ninguna semejanza con el sistema empleado en Oriente. En Europa ya existía la técnica del grabado y se podían moldear las letras de madera para, después de entintarlas, juntarlas y estamparlas sobre papel.

Se atribuye el primer sistema de impresión con tipos móviles al holandés Laurens Janszoon, hacia 1440, a quien sus paisanos consideran como el verdadero inventor de la imprenta.

Lo que sí hizo Janszoon fue introducir la tipografía móvil.

GUTENBERG, EL VERO INVENTOR

Los testimonios que consignan la preocupación de la época de resolver el problema de los tipos móviles permite conjeturar que la invención pudo ser alcanzada por varios sujetos a la vez. Mas, el que sí hizo el sistema posible y utilizable fue Gutenberg.

Está documentado que en 1441, en Estrasburgo, Gutenberg trabajaba en la idea de sustituir las tablas de madera por tipos sueltos o caracteres movibles, igualmente de madera, que podían combinarse formando palabras, líneas y páginas enteras, con las que se podría imprimir con las tablas en uso y luego serían utilizables para nuevas páginas con un ahorro considerable de tiempo y trabajo.

Gutenberg aprovechó una prensa para aplastar uvas, la que, convenientemente adaptada, lo llevó a hacer los primeros ensayos colocando debajo de la prensa una hoja de papel y a continuación bajando el tornillo de la prensa terminado en una superficie plana y, presionando, obtener la hoja impresa, como si se hubiera tratado de "despanzurrar" las uvas.

Obvio que encima del papel había colocado la forma de impresión.

DE JOYERO A INVENTOR

Johannes o Johann Gensfleisch zur Laden, conocido como Gutenberg, nació en Mainz, Alemania, durante la última década del siglo XVI, entre 1394 y 1398. Su familia pertenecía a la aristocracia, aunque carecía de fortuna.

El apellido paterno de Gutenberg era Gensfleish, que en alemán quiere decir "carne de ganso" y como tal lectura no le cuadraba, lo sustituyó por el nombre de la casa solariega de Maguncia: "Hogar del Buen Monte", o sea: Hof zum Gütenberg.

Así que en la adolescencia tuvo que ganarse la vida trabajando en un taller de orfebrería y pronto aprendió el arte e ingresó al gremio de los orfebres de Mainz.

Cumplía 30 años de edad cuando se desencadenaron luchas entre los gremios de artesanos y las familias aristócratas, y aunque Johannes pertenecía a ambas clases, tuvo que emigrar de su ciudad natal para establecerse en Estrasburgo.

Allí permaneció ocho años y regresó a Mainz, donde tuvo que enfrentar uno de sus primeros juicios. En este caso fue acusado de romper una promesa de matrimonio. Perdió el juicio pero no se casó y huyendo regresó a Estrasburgo. Gutenberg, tras esta amarga experiencia, decidió no contraer matrimonio nunca.

TUVO QUE CONSEGUIR SOCIOS PARA SU INVENTO Y TRABAJO EN SECRETO

Agobiado por la falta de recursos económicos y, con la idea fija de llevar a cabo lo que había ideado, se asoció con los financieros Andreas Dritzehn, Hans Riffe y Andreas Heilmann, y firmó en 1438 un contrato que lo obligaba a repartir con ellos las ganancias que produjera su invento. El documento tendría validez durante cinco años y en él se establecía también que, en el caso de muerte de alguno de los socios, sus herederos debían recibir una compensación monetaria si permitírseles entrar en la sociedad.

Ya con cuantiosos dineros, Gutenberg se puso a trabajar en el más estricto secreto en su invento, al que nombró "escritura artificial".

HERMANOS DE LOS SOCIOS LO DEMANDAN

A fines de 1438 murió Andreas Dritzehn y Gutenberg se involucró en una batalla legal con los hermanos de éste que exigían ser admitidos como socios.

Aunque Gutenberg también ganó este caso, durante la investigación se hicieron públicos muchos detalles que revelaron que estaba trabajando en la construcción de una nueva imprenta, la que no era del conocimiento de sus socios ni figuraba en ningún contrato.

NUEVO SOCIO

Ya con su invento muy avanzado, Gutenberg retornó a Mainz en busca de nuevos socios y así, en 1448 formó una sociedad con el rico abogado Johann Fust, quien le adelantó varias sumas de dinero, quedando como garantía las herramientas y el equipo de impresión de Gutenberg. El yerno de Fust, el joven Peter Schöffer, se hizo discípulo de Gutenberg y comenzó a vigilarlo y trabajar con él.

LA RUINA DE GUTENBERG

Razones o sin razones tenía Gutenberg para retrasar intencionalmente la explotación de su ya terminado invento. El deseaba perfeccionarlo más y Fust exigía su comercialización inmediata para recuperar su inversión. Como Gutenberg le daba largas, su socio lo demandó.

En otra versión se sostiene que Gutenberg fue demandado porque, aunque de mutuo acuerdo con Fust debía dedicarse a imprimir una Biblia, se puso, en secreto y para su propio beneficio, a imprimir obras populares como gramáticas escolares y cartas de indulgencia.

La tercera hipótesis señala que, conscientes del inmenso valor comercial del invento, Johann Fust y Peter Schöffer se pusieron de acuerdo para traicionar a Gutenberg y arrebatarle el invento.

Gutenberg perdió el juicio y Fust se quedó con la imprenta y todas las herramientas, quedando en absoluta ruina emocional y económica.

Fust y Schöffer empezaron de inmediato a comercializar el invento y obtener de él un inmenso provecho.

LA BIBLIA

En 1452 Gutenberg imprimió la Biblia como había convenido con su socio, aunque pretendía no informarle hasta no haber impreso al menos tres ejemplares. En realidad, deliberadamente produjo una edición limitada de 200 copias. Sin embargo, no consiguió mantener el secreto y de allí que fuera demandado.

A esta edición se la conoce como "Mazarina o de las 42 líneas", de las que se imprimieron 200 ejemplares, de los cuales se conservan 38. Esta Biblia consta de dos volúmenes de 324 y 317 páginas; cada página constaba de dos mil 620 caracteres, calculándose que se emplearon aproximadamente tres millones de éstos. Está compuesta en dos columnas y está bellamente decorada. Es una obra maestra de la artes gráficas de todos los tiempos.

A pesar de haber perdido el juicio en su contra, su socio le otorgó a Gutenberg el debido crédito por su invención y así, en la dedicatoria de una edición de las obras de Tito Livio de 1502, al emperador Maximiliano, Fust y Schöeffer dan constancia a Gutenberg de haber sido el inventor de la imprenta: "Este libro ha sido impreso en Maguncia, ciudad donde el arte admirable de la tipografía fue inventado en 1450 por el ingenioso Johannes Gutenberg y luego perfeccionado a costa y por obra de Johann Fust y Peter Schoeffer".

Antes, sin ser tan amplio el reconocimiento, en 1457, en el primer libro impreso en Europa que contiene el nombre de su impresor es el espléndido "Salterio" que, bajo los nombres de Fust y Schöeffer, se imprimió en Mainz y es obra de Gutenberg.

GUTENBERG, UN VAGABUNDO

Totalmente arruinado, sin poder disponer de su imprenta y sin recibir ningún beneficio, Gutenberg pasó varios años yendo de un lugar a otro, ganándose la vida como orfebre, hasta que consiguió que le prestaran herramientas y equipo de impresión para editar algunos libros sin que en ellos pusiese su nombre, aunque por codicia los vivales de siempre le han atribuido a él su elaboración.

Estos libros nunca han sido reconocidos por los expertos como sus trabajos.

ENCUENTRA UN PROTECTOR

En esos infortunios andaba Gutenberg hasta que se apersonó ante el elector Adolph von Nassau, le vendió algunas joyas y éste lo tomó bajo su protección para que continuase fabricándolas para obsequiar a su esposa, su amante y los miembros de su Corte.

Von Nassau le otorgó una mensualidad exenta de impuestos en forma de ropa, vino y granos.

DISFRUTO LA IMPORTANCIA DE SU INVENTO

Dos años antes de su muerte, acontecida el 3 de febrero de 1468, Gutenberg se enteró que la imprenta había sido introducida en Italia, en 1464, y en España poco antes de su fallecimiento.

El invento se extendió a Francia en 1470 y a Inglaterra en 1476. Hacia 1500 ya se habían fundado imprentas en 250 ciudades europeas que satisfacían la creciente necesidad de libros.

Los seguidores de Lutero, en Alemania, inventaron la propaganda masiva. De las prensas de las imprentas salieron sermones, tratados teológicos, calumnias e incluso tiras cómicas, apoyadas por ilustraciones de madera que representaban al Papa, en Roma, como un demonio o un monstruo.

Lutero comentó: "El pueblo recuerda más fácilmente la Historia Sagrada con retratos e imágenes, que con palabras y doctrinas".

En 1522, cuando Lutero publicó su popular Nueva Testamento en alemán, la primera edición fue de tres mil ejemplares, los cuales se agotaron en poco tiempo. Cada libro costaba medio gulden, aproximadamente una semana de sueldo de un buen artesano.

LA IMPRENTA EN MEXICO

En 1535 se estableció en México la primera imprenta de América.

La fecha corresponde al primer libro impreso en México: "Escala espiritual para llegar al cielo".

Se hizo en la imprenta de Esteban Martín, hasta que la segunda imprenta que funcionó desde 1539 fue propiedad de Juan Pablos, natural de Brescia que se trasladó a México desde Sevilla a instalar y poner en marcha la imprenta cuyo propietario era el alemán Juan Cromberger, residente en la capital andaluza.

A su muerte, Juan Pablos se quedó con el taller y los privilegios del virrey, y radicó en la Ciudad de México.

Y de ahí hasta los días transcurriendo hoy.
Columnas anteriores
Columnas

Cartones