Comunidad y cultura
12 remedios para combatir la cruda
El peor consejo para evitar la cruda, dicen los que no saben, es permanecer borracho. Foto: Archivo / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
31 de diciembre de 2009




Manuel Cosme / El Sol de México

Ciudad de México.- Con sus 34 años de experiencia y conocimiento del secreto de las bebidas, Sergio, el cantinero de un bar del Centro Histórico, da los mejores consejos para combatir la cruda, a la que la mayoría de los capitalinos quedarán expuestos tras la noche del 24 de diciembre o la llegada del año nuevo.

Ahí, en su reino, la planta baja del bar donde ahora labora, rodeado de sus súbditos, los ebrios de siempre que recostados en la barra babean el licor que se les sirve, mientras duermen la mona, sin importar el ruidazo del grupo musical que toca salsa y salsa.

El sitio está a media luz, él escucha la pregunta ¿cuál es la mejor forma de curarse una cruda?, y en medio del ajetreo del sábado por la madrugada y el surtimiento de los pedidos de botellas, cervezas y botanas responde con otra pregunta, ¿Según el tipo de cruda de qué se trate?, porqué, agregó, hay cruda del estomago, de la cabeza y de sed.

Se alcanza a sentar unos momentos y mientras se soba los tobillos, señaló que el remedio más socorrido, solicitado y efectivo para combatir la cruda es la Piedra, compuesto por vermet, tequila y anís, que tras ser ingerido revive hasta el más fregado por la cruda.

Para combatir la sed de una cruda espantosa, de esas que dejan el aliento de dragón, como canta Tony Aguilar, y la lengua de lija lo mejor que se puede abrevar es un Bull, la Sangría o Tom Collin's.

Del mito de que el Clamato también cura la cruda, don Sergio ilustra que esa bebida de jugo de tomate, con jugo de almejas y cuatro salsas, aderezado con vodka o tequila o simplemente al natural, sirve para refrescar el estómago y abrirle los ojos a aquellos que padecen la desvelada de la última posada.

En el caso de la cerveza michelada, el cantinero dice que no cura la cruda, pero tiene buenos efectos para quitar la sed.

Se toma como ejemplo a uno de los borrachos que duermen la mona sobre la barra, él un señor de la tercera edad, que de vez en cuando jala aire o ronca, y le pregunto al entrevistado ¿y a ese cómo lo levantas, con qué lo dejas como nuevo? A lo que contestó: Ese, no tiene remedio, porque lo único que quiere es seguir tomando.

De alimentos para combatir la cruda, cada quien se la cura a su modo, por ejemplo hay quienes afirman que no hay cosa mejor que una "Pancita", otros, los de Jalisco, se inclinan por la Birria de chivo, y los michoacanos y guerrerenses prefieren un plato de buen pozole, junto con una cerveza bien helada.

Allá, de Sinaloa, se recomienda una Leche de Tigre, que no es otra cosa que un caldo de camarón, con cebolla morada y pepino picado, un chorro de salsa Huichola o de la Guacamaya.

Claro la ciencia ha avanzado tanto, que ahora los refinados que, después de una borrachera, no quieren oler el alcohol en mucho tiempo, acuden a la farmacia mexicana y compran una botellita de suero, para recuperarse del malestar que les deja la cruda.

Finalmente, están los aferrados esos que inventaron el dicho para justificarse "Evite la cruda, mejor permanezca borracho".