Opinión / Columna
 
Lic. Tomás Kemp 
La sorpresa de Chucho Castillo destronar al "Púas" Olivares
El Sol de San Luis
22 de octubre de 2009

  * "El Valor y la Fe lo Vence Todo". (Reflexión).

San Luis Potosí, San Luis Potosí.- Los indecisos, alcohólicos, envidiosos y mediocres viven amargados por su falta de valor sobre todo por su fe débil en Dios y la Santísima Virgen de Guadalupe, pero el que busca destacar en cualquier actividad y sabe que en su corazón tiene al Todopoderoso, se decide y el resultado es positivo. Este personaje lo demostró al darse cuenta que recibió facultades para ser campeón de México y del mundo, confirmó que por su carácter fue recompensado venció el miedo y retos que le presentó la vida, derrotó a uno de los grandes ídolos del boxeo mexicano.

Chucho Castillo, de Valle Moreno, Guanajuato, que tiene actualmente 65 años de edad, es quien en 1970 hace 39 años dio la sorpresa en el mundo boxístico al destronar y quitar lo invicto al enorme ídolo, Rubén "Púas" Olivares, en la división gallo de los 53.50 kilos, además antes había vengado a Jose "Toluco" López otro gran ídolo al que derrotó en dos ocasiones el gran maestro José "Huitlacoche" Medel, quitándole el campeonato de México. Medel fue quien humilló al famoso "Indio de Oro", ambos ya fallecidos.

Castillo tenía 26 años de edad cuando le arrebató la corona universal a Olivares, quien contaba con 23 y marchaba invicto en 59 combates, la mayoría ganados por nocaut.

El histórico encuentro fue en Los Angeles, California, el 16 de octubre de 1970, bajo la promoción de Parnassus, quien siempre apoyó a Olivares porque el mexicano era taquillero y las arenas registraban llenos en los que ganaba sumas millonarias. Era el segundo enfrentamiento que tuvo Castillo con "El Púas" de la colonia Bondojo en el Distrito Federal.

Ambos sostuvieron un total de tres batallas. La primera fue el 18 de abril de 1970 en Los Angeles, California, donde Olivares ganó apuradamente a Castillo. El público exigió la revancha ante impresionante lleno en ese mismo año en el mes de octubre y fue donde el guanajuatense estuvo en maestro, para derrotar al ídolo, quien deportivamente aceptó el fracaso en tanto que sus managers Emeterio "La Coneja" Lopez y Arturo "Cuyo" Hernández, aceptaron gustosos una tercera pelea al saber que habría jugosas ganancias.

La tercera pelea de Olivares y Castillo fue el 3 de abril de 1971 en los mismos Angeles, California, donde ambos pugilistas tenían miles de seguidores. Castillo exponía por vez primera el campeonato mundial y fue la última porque en esa ocasión Olivares, fue muy superior dándole una lección de manejo de recto y jab de zurda, para vengarse y de paso recuperar el cetro al seguir los sabios consejos del "Chilero" Carrillo, ayudante de don Arturo "Cuyo" Hernández. Nunca hubo nocaut en las tres peleas.

Castillo quien se distinguió por su fuerte golpeo y gran boxeo ya no fue el mismo. En 1975 se retiró a la edad de 31 años, para vivir desahogadamente, mientras Olivares seguía brillando intensamente y exponía el título y pasaba a la división pluma, donde también fue campeón mundial. Dejó el pugilismo a la edad de 40 años para dedicarse a la política, cine y teatro, al aprovechar su "chispa" que le dio el Todopoderoso sin abandonar su afición por las cheves, que el pueblo siempre le festejó.

Castillo, sencillo y modesto, siempre se quejó de mala administración por parte de su manager "La Coneja" López (q.e.p.d.), asegurando que era superior a Olivares porque el ídolo enfrentó a peleadores que no estaban rankeados, aceptando que la excelente dirección que "El Púas" tuvo del "Cuyo" Hernández, quien cuando se inició como manager tuvo como ayudante a "La Coneja".

He tenido la oportunidad de entrevistar en varias ocasiones al ex campeón gallo de México y del Mundo, el cual reconoce a Olivares como valiente porque le aguantó sus bombazos en los tres encuentros que tuvieron, afirma que Rubén de quien decían era enorme noqueador, nunca lo pudo conectar mucho menos enviarlo a la lona.

"Aceptó que Rubén fue un peleador bien administrado "pero nunca me pudo noquear" dijo el guanajuatense.

Castillo, antes de disputar la corona universal por segunda vez a Olivares, venía de conquistar el campeonato gallo de Norteamérica, donde venció en doce asaltos al tamaulipeco Rogelio Lara el 14 de agosto de 1970. En abril de ese mismo año perdió por puntos ante Rubén Olivares y en octubre del mismo 1970, fue el match donde destronó al "Púas" por clara decisión en quince rounds (ahora son a doce para protección del boxeador del C.M.B.).

El 29 de abril d e1969 en la arena "México" y con 25 años de edad se coronó monarca nacional y dio una lección de boxeo a Jose Medel. Hizo cuatro defensas exitosas de su cetro. La primera fue ante Miguel Castro a quien noqueó en seis el 26 de noviembre de 1967 en Ciudad Juárez, Chihuahua, Memo Téllez "El Fraile" el 14 de mayo de 1968 en Ciudad Juárez, a quien anestesió en el décimo asalto, Castillo fue un verdadero ídolo en esa ciudad fronteriza.

El 15 de febrero de 1969 noqueó en tres a Rafael Herrera, en Monterrey, Nuevo León, Herrera fue quien destronó y envió a la división pluma a Olivares el 19 de marzo de 1972 en el "Toreo" del Distrito Federal. Cuando "El Púas" acusaba debilidad física por su vida desordenada. La cuarta y última defensa que hizo Castillo fue dando la revancha a Medel con quien empató sin perder la corona el 30 de septiembre de 1970 en Ciudad Juárez. Después renunció al título para disputar el mundial a Rubén Olivares perdiendo apretada decisión.

A la edad de 24 años el 6 de diciembre de 1968, tuvo su primera oportunidad de disputar la corona del mundo ante el australiano Lionel Rose en "El Forum" de Los Angeles, California, donde perdió discutida decisión y el público causó múltiples destrozos arrojando y destruyendo sillas porque se dijo que los jueces favorecieron a Rose siendo el triunfador el guanajuatense.

Castillo siguió demostrando ser excelente peleador porque en 1969 se consagró destronando a Medel y obtener grandes victorias sobre Ernie de la Cruz, con quien tuvo dos reñidas peleas. En la primera le ganó la decisión pero en la revancha perdió. El guanajuatense viajó a Japón y en Tokio empató con Kamaru Harada, no pudo convencer al público nipón. En 1971 se enfrentó por tercera vez a Rafael Herrera con quien perdió el título de Norteamérica.

El récord profesional de Castillo es de un total de 78 encuentros con 22 ganados por nocaut, 38 por decisión, 16 derrotas y 2 empates (perdió 7 por nocaut). Se inició en 1967 y se retiró en 1975 al perder decisión ante el desconocido Ernesto Herrera en Nuevo Laredo, Tamaulipas. Antes en ese mismo año cayó ante Danny "Coloradito" Lopez. Nunca sufrió un nocaut efectivo.

Lo máximo que ganó Castillo fue un millón de pesos al exponer la corona ante Olivares, para comprar varios departamentos. Lo primero que obtuvo en el boxeo fueron 170 peleando y perdiendo con Carlos Navarrete a los 17 años de edad en el Distrito Federal. También se dedica al comercio de ropa. Está casado. Tiene cinco hijos. Ya es abuelito. Acepta que toma sus vinos pero sin abusar y nunca drogas, tiene amigos muy escogidos y su mérito es que no ha olvidado a Dios y a la Santísima Virgen de Guadalupe, quienes la han salvado de no hundirse en el abismo de pasiones y el remolino de la perversión.

Castillo también peleó en amateur. Fue sub-campeon "Guantes de Oro" perdió la final con Raúl Vega. Se crió en la colonia Guerrero en el Distrito Federal. Su papa fue velador de una empresa transportista y no lo vio coronarse mundialmente sólo cuando fue campeón nacional ganando a Medel. Su meta era ser luchador como su hermano mayor conocido como "El León Negro" y por peleas callejeras se hizo boxeador sin imaginar que iba a ser campeón de México y el mundo. Dios le dio mucho y salió de pobre ayudando a sus jefecitos y siete hermanos siendo su mérito que por su valor y fe venció la mediocridad.

(HASTA EL PROXIMO JUEVES SI DIOS ME LO PERMITE).
 
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