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Opinión
![]() Historias Extraordinarias
Edmundo Domínguez Aragonés
La cultura nazi
El Sol de México
3 de septiembre de 2006
Hitler otorgó prioridad a la cultura
Adolfo Hitler creía tanto en las concentraciones multitudinarias como en la primacía de la cultura. "Las concentraciones multitudinarias son necesarias porque permiten al hombre salir de su coto cerrado, en el que se siente limitado y sin horizonte, y formar parte de un cuerpo de miles y miles de personas, todas ellas con la misma convicción. Sucumbe entonces el individuo al atractivo de la masa", escribió en "Mi lucha". Y en el discurso que pronunció el 18 de julio de 1937 en la Casa del Arte Alemán, en Munich, dijo: "Durante los largos años en que medité sobre la formación de un nuevo Reich destiné mucho tiempo a pensar en las tareas que nos aguardaban para realizar el saneamiento cultural de la vida de nuestro pueblo. Debía haber un renacimiento cultural, al igual que las reformas políticas y económicas. "Estaba convencido de que el pueblo que ha sido dominado tiene el gran deber de afirmar su propia valía delante de sus opresores y no existe mejor prueba de la altura de los derechos de un pueblo a su propia vida que la realización de una cultura inmortal". LO QUE HITLER LEIA Hitler leía principalmente novelas del Viejo Oeste, historias de cowboys, novelas policiacas y miraba revistas pornográficas. Su autor predilecto era Karl May, cuyas historias de colonizadores e indios colmaron de ilusiones a los adolescentes alemanes. May fue el autor alemán de mayor influencia en muchos años, ya que representaba el modelo ideal alemán. "Esta es la mejor lectura para nuestra juventud alemana", recomendaba Hitler. May nació en Sajonia en 1842 y era hijo de un tejedor. Fue maestro, se le destituyó por robo y se le condenó a siete años de prisión. Cumplió su condena y se puso a viajar y escribir historias campesinas, así como las novelas de aventuras del Viejo Oeste que le darían fama y dinero, aunque nunca estuvo en Estados Unidos. Murió en 1912. También leía las novelas de Ludwig Ganghofer, nacido en 1855, hijo de un funcionario público. Hizo estudios de literatura, se dedicó al teatro y al periodismo, y escribió decenas de novelas sentimentales que fueron muy populares. Era uno de los autores preferidos del Káiser Guillermo II. Falleció en 1920. Otro autor era Edgard Wallace, novelista inglés, autor de más de 200 novelas entre policiacas, de aventuras y de exploradores que surcan ríos poderosos. Wallace nació en 1875 y fue entregado a un hospicio. Lo adoptó un portero de un mercado y se dedicó a voceador de periódicos, mozo de cuadra y periodista. Tenía enorme capacidad de trabajo y ganaba millones de dólares anualmente con sus novelas detectivescas. Se trasladó a Hollywood para escribir guiones de películas. El más célebre, "King Kong". Murió en 1940. LAS PELICULAS QUE MIRABA En la Cancillería del Reich, casi todas las noches Hitler, en compañía de su fotógrafo personal Heinrich Hoffmann, quien le presentó a Eva Braun, su chofer Julius Schaub y Joseph Goebbels, con quien discutía la selección de las películas, miraba dos largometrajes. Prefería las comedias musicales alemanas y de Hollywood, y las románticas y humorísticas. Le fascinaba mirar las piernas desnudas de las coristas de los musicales y reía con las cintas de Buster Keaton y Charles Chaplin, aunque no era su fan. Chaplin sí lo era de Goebbeles y éste hizo un intento infructuoso para que el "Gran Mimo" visitara Alemania. SUS PINTORES Y SUS MUSICOS Hitler admiraba la pintura de Hans Makart y la música de Richard Wagner. Estos gustos correspondían a la mediana y pequeña burguesía alemana y de los sectores sociales que adquirieron sus modelos de vida al tener acceso a esa cultura que imitaba los valores imperiales. Makart realizó pinturas de dimensiones gigantescas pletóricas de color donde plasmaba la historia de Austria y hechos trascendentales como "La peste de Florencia", "Entrada de Carlos V en Amberes" y "Los siete pecados capitales". Nació en Munich en 1840 y murió en Viena en 1884. Las óperas de Wagner revolucionaron el género y todos los campos de la composición musical. Con él culminó una fase del romanticismo y abrió el camino para la música que dominó en el siglo XX. Hitler en los años 20 había sido huésped de honor de la Villa Wahnfried, en el pueblecito de Bayreuth, el lugar ideal que Wagner encontró para pasar sus mejores años y en cuyos jardines fue enterrado en 1883. El Festival Musical de Bayreuth era famoso no sólo en Alemania, sino en todo el mundo y a él acudían cada año cientos de melómanos para escuchar a los grandes directores de orquesta sinfónica. Hitler lo hizo un lugar de su máxima predilección y cada año asistía a él, convirtiéndose en el primer jefe de Estado alemán que asistía, desde Luis de Baviera. Dotó a la ciudad de una subvención anual de 60 mil marcos de su Fondo de Donaciones personales, otorgándole además la exención absoluta de impuestos. Durante la guerra, el festival continuó celebrándose ante un auditorio de soldados convalecientes, obreros de la industria del armamento y médicos y enfermeras. AUTOPISTAS: LA UNIDAD DEL PUEBLO A finales del siglo XX, hacia 1980, uno de cada dos alemanes del Este y del Oeste consideraba que "una de las grandes realizaciones del Tercer Reich fue la construcción de las autopistas". Esta opinión sin mencionar para nada a Hitler. Este es el resultado de una encuesta que llevó a cabo el psicólogo alemán Ingo Mummert, en 1974: "La autopista es el único signo evidente y perdurable de aquel tiempo, y podría considerarse como un símbolo de lo que de 'pacífico' y 'bueno' llevaba en sí el nacionalsocialismo. De allí esta respuesta desapasionada y objetiva". Para Hitler: "Las autopistas son un factor de unidad del pueblo alemán. Con las autopistas, un monumento ha sido erigido a la voluntad de nuestro tiempo de dominar el espacio. Ni los valles ni las colinas pueden detener su camino. Tienen más libertad que la que podrían tener generalmente en el siglo XIX los rieles. Articulan, por esta razón, la imagen del paisaje de manera también mucho más extraordinaria que las líneas de los rieles, de las que se distinguen, además, por una apariencia más luminosa, al ofrecer también a los individuos una relación mucho más próxima con el paisaje". Hitler, en los hechos, no fue el autor de la iniciativa. El 30 de enero de 1933, el día en que Hitler se convirtió en el canciller del Reich, ya existía el gran nudo de Chemnitz y la autopista Colonia-Bonn, obras que se iniciaron en la República de Weimar para dar trabajo a los parados. EL MINISTERIO DE INFORMACION DEL PUEBLO Y DE PROPAGANDA El 13 de marzo de 1933, Hitler firma el decreto que crea un ministerio totalmente nuevo: el Ministerio de Información del Pueblo y de Propaganda, y nombra a Joseph Goebbels su ministro. Su competencia abarcaba todos las actividades relacionadas con el ejercicio de "una acción espiritual en la nación". Sorteando conflictos de competencia con otros servicios existentes, Goebbels finalmente obtuvo el poder de elegir para los alemanes lo que tenían que saber, leer, mirar y pensar. De este modo, toda la cultura del Reich se "nazificó". LA CAMARA DE CULTURA El 15 de noviembre de 1933 se funda oficialmente la Cámara de la Cultura. Dos meses antes, el régimen nazi prosigue la construcción del sistema de autopistas para todo el país y el primero de diciembre del mismo año se promulga la Ley sobre la Fusión del Estado y el Partido Nazi. El partido es tomado como la encarnación de la idea de Estado. Su organización autónoma no está sometida al control del Estado. Es el partido el que ejerce el control sobre el Estado. La cultura queda en medio de la construcción de las obras de infraestructura carretera y el sometimiento del Estado al partido. ACTIVIDADES DE LA CAMARA En 1935, Goebbels da a conocer algunas cifras de las actividades de la Cámara: * La Cámara de Bellas Artes organizó en ese periodo 64 concursos para arquitectos y concedido a mil 100 artistas becas de viaje y un número similar de créditos de ayuda para los creadores. * La Cámara de Prensa había aumentado el tiraje de los periódicos y revistas, pasando de 18.7 millones de ejemplares en 1934 a 19 millones a principios de 1935. Se concedieron cientos de créditos de ayuda a la prensa. * La Cámara de Músicos había participado en 150 manifestaciones y conciertos. Las festividades en honor de Bach y Haendel reunieron a más de 200 mil auditores. El número de músicos desempleados disminuyó en un 50 por ciento. Créditos substanciales se otorgaron para estimular la música. * La Cámara Radiofónica creó premios literarios e incrementado la difusión de obras de jóvenes escritores. Se otorgaron cientos de créditos de ayuda a los jóvenes autores. La audiencia pasó de 4.2 millones a 6.8 millones. * La Cámara del Cine mantuvo sus exhibiciones de noticieros de actualidades semanales y se fundaron los archivos cinematográficos. El número de espectadores aumentó en 10 por ciento. * La Cámara de Teatro abrió 181 teatros permanentes, 26 grandes teatros ambulantes y 81 pequeños teatros ambulantes. Todos realizaban giras por el país. Se inició la organización para crear la Academia Teatral para la formación de jóvenes artistas. PREMIOS NACIONAL DE ARTE Y CIENCIA, Y DEL LIBRO Y CINE El 30 de enero de 1937 Hitler crea el premio Nacional de Arte y Ciencia, así como el premio Nacional del Libro y del Cine, otorgado luego cada año en ocasión del Congreso del Partido. Meses después, el 16 de abril el Estado Mayor del Ejército instituye un premio de literatura convocando a desarrollar el tema "La paz a la sombra de las banderas". Diez días después, la aviación nazi bombardea, el 26 de abril, la villa de Guernica en España. En París, el 19 de noviembre se hace la inauguración oficial del Instituto Goethe por parte de los nazis. DEFINE EL ARTE En su discurso del 18 de julio de 1937, al inaugurar la Casa del Arte Alemán, en Munich, en la sede del antiguo Palacio de Cristal, Hitler precisa: "Mas no es suficiente con el edificio; debe alojar una exposición. Si ahora me atrevo a hablar de arte es porque puedo reclamar el derecho a hacerlo debido a la contribución que yo mismo he aportado a la restauración del arte alemán. El moderno Estado alemán que yo y mis seguidores hemos creado, admite el surgimiento de un arte nuevo, floreciente y vigoroso. Para exhibir sus obras aquí, lo que un artista necesita es valer". Hitler aportó 60 mil marcos de su propio peculio para edificar la Casa del Arte Alemán. LA CREMACION DEL "ARTE DEGENERADO" El 14 de noviembre de 1938, el gobierno nazi culmina la serie de acciones en contra de los judíos, prohibiéndoles la participación en la vida cultural alemana: no pueden asistir a conferencias, representaciones teatrales ni cinematográficas, publicar libros ni pintar ni exponer sus obras, ni escribir en periódicos ni revistas, ni poseer empresas editoriales ni medios de comunicación. Nada. Estas medidas después de "La Noche de Cristal", del 9 al 10 de noviembre, en que todos los comercios y tiendas de judíos fueron asaltadas y destruidas. A principios del año de 1939, el 22 de febrero, Goebbels ordena quemar "lo peor de la exposición del arte degenerado", y el 20 de marzo, mil cuatro cuadros y tres mil 825 acuarelas grabados y dibujos son quemados en Berlín. Seis años antes, tras haberse publicado en agosto de 1932 la lista de libros de "autores enemigos", la noche del 10 de mayo de 1933 en todo el país se produce la gigantesca cremación de libros en las universidades y las plazas principales de Berlín, Munich, Hamburgo y Francfort. Sólo en la Plaza de la Opera de Berlín fueron quemados 20 mil volúmenes. Tras estas hogueras exterminadoras de "literatura perniciosa e indeseable", mil 600 escritores huyeron de Alemania. El poeta alemán Heinrich Heine escribió 100 años atrás: "Allí donde queman libros, quemarán finalmente también seres humanos". Columnas anteriores
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