México
Aumento en el costo del agua afectará a 40% de capitalinos
La Conagua considera insuficiente el aumento en el costo del abasto del líquido. Foto: El Sol de México
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Organización Editorial Mexicana
30 de agosto de 2009

Segunda y última parte

Arlette Gutiérrez y Hugo Jiménez / El Sol de México

Ciudad de México.- Debido a que el agua se ha convertido en un bien escaso, su costo aumentará y el 40 por ciento de la población del Distrito Federal tendrá que pagar más por ella a partir del próximo año cuando se aplique un aumento del 18 por ciento a sus tarifas, a fin de dejar de subsidiar el desperdicio del vital líquido.

Actualmente a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) le cuestan 7.50 pesos producir un metro cúbico del líquido, pero gracias a los subsidios federales el Gobierno del Distrito Federal solamente paga cuatro pesos con 80 centavos, es decir el 64 por ciento del costo total; mientras que para los capitalinos el metro cúbico de agua tiene un costo de dos pesos con 50 centavos, el 33 por ciento del costo de producción, es decir que reciben un subsidio de casi la mitad del precio del líquido.

Ante esta situación de escasez, Ramón Aguirre Díaz, director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, anunció que solamente se dará subsidio a un consumo máximo de 15 mil litros por familia al bimestre.

En el caso del Estado de México, su gobierno ha reiterado que no aumentará las tarifas del líquido.

Asimismo, por ser un bien escaso y cada vez más preciado se ha desatado una "guerra verbal por ella", en la que autoridades capitalinas, federales y estatales intercambiaron dimes y diretes.

* AGOTADO

Aunque las siete presas del Sistema Cutzamala, que son las que abastecen el 30 por ciento del agua que se consume en el DF se encuentran a un nivel global del 41 por ciento, algunas de ellas tienen muy poca agua, como la de Villa Victoria que apenas está al 21.6 por ciento de su capacidad.

Lamentablemente, este año se prevén lluvias muy escasas que estarán por debajo de la media histórica. Y es que de enero a julio sólo ha llovido un total de 364 milímetros, cuando la media histórica es de 762 milímetros y tan sólo el mes de julio ha sido el segundo más seco en los últimos 68 años.

Por ello, las presas actualmente tienen 327 millones de metros cúbicos de agua, cuando su capacidad es de 790 millones y no han alcanzado niveles óptimos debido a que en esta temporada ha llovido un 34 por ciento menos.

Así pues, prácticamente para este año las presas ya no se podrán recuperar, por lo que se incrementó la disminución del agua que se envía al Distrito Federal a un 30 por ciento diariamente.

Antonio Gutiérrez, director de Agua Potable, Drenaje y Saneamiento del Valle de México de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) advirtió que se requiere un ahorro del 25 por ciento de lo que envía el Cutzamala a la Ciudad de México.

Hasta el momento, estas disminuciones en el suministro no han generado mayores afectaciones entre la población, y en el Sistema de Aguas de la Ciudad de México, señaló su director Ejecutivo de Operación, Alejandro Martínez, "hemos tratado de no dejar gente sin agua".

Algunas zonas de las delegaciones Azcapotzalco, Cuajimalpa, Miguel Hidalgo, Álvaro Obregón, Cuauhtémoc, Coyoacán y Tlalpan, son a las que se les ha disminuido el servicio, ya que son las que más dependen del Cutzamala y en lugar de tener agua las 24 horas, sólo tienen por 12 o 15 horas al día.

Sin embargo, de continuar esta situación, con altos consumos, falta de lluvias y bajos niveles de las presas, más de un millón de personas podrían quedarse sin agua durante los meses de calor del próximo año, ya que se afectaría al 50 por ciento de la población que vive en las delegaciones Cuajimalpa, Tlalpan y Álvaro Obregón.

Debido a la emergencia hídrica que vive la ciudad, las autoridades han creado un semáforo de alerta que se encuentra en fase naranja, ante el déficit de agua que presentan las presas del Cutzamala que asciende a 71 millones de metros cúbicos.

* COSTARÁ MÁS

El director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, Ramón Aguirre, indicó que ahora sólo se dará subsidio para un consumo máximo de 15 mil litros por familia al bimestre, que son suficientes para cubrir las cuestiones de aseo, limpieza y alimentación.

Para quienes rebasen esa cantidad, el agua tendrá un precio mayor, pues se trata de "no seguir subsidiando el desperdicio", por lo que la población debe colocar dispositivos ahorradores, sobre todo regaderas y realizar esfuerzos mayores para disminuir la demanda.

Por su parte, el director Ejecutivo de Operación del Sistema de Aguas, Alejandro Martínez, precisó que el 60 por ciento de la población en la ciudad de México no se verá afectada con el aumento, ya que su consumo de agua ronda los 15 metros cúbicos al bimestre.

Pero el otro 40 por ciento, es decir, alrededor de 800 mil viviendas de las 2 millones que existen en el DF, sí sufrirá el incremento de 18 por ciento en la tarifa, aunque el funcionario destacó que esa parte de la población corresponde a la gente de clase media y alta.

El aumento en el cobro es una de las medidas con las que el gobierno capitalino pretende reducir el uso de agua en la Ciudad de México, donde se consumen 31 mil 500 litros por segundo aproximadamente.

Sin embargo, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) consideró insuficiente este aumento, ya que toda la población debería pagar el costo real que tiene el vital líquido, el cual durante muchas décadas se ha manejado como un recurso inagotable y barato gracias a los subsidios que aplica tanto el Gobierno federal como el local.

Y es que el agua tiene un costo de producción para la Conagua de alrededor de 7.50 pesos por metro cúbico, es decir por cada mil litros de agua, pero gracias a los subsidios federales, el Gobierno del DF sólo paga 4.80 pesos.

Mientras que para los capitalinos el metro cúbico de agua tiene un costo de sólo 2.50 pesos, es decir que recibe un subsidio de la administración local de casi el 50 por ciento del precio del vital líquido.

Esto coloca al agua de la ciudad como una de las más subsidiadas y baratas en todo el país, lo que genera la falta de cuidado entre la población, ya que mientras aquí se pagan 2.50 pesos por metro cúbico, en Monterrey el costo es de más de 9 pesos y en ciudades como Tijuana y Aguascalientes tiene un precio de más de 15 pesos el metro cúbico.

Por ello, el director de Agua Potable, Drenaje y Saneamiento del Valle de México de la Conagua, Antonio Gutiérrez, advirtió que si bien es facultad de los gobiernos locales definir los incrementos en las tarifas, no sólo deben aplicarse a los usuarios que tienen más capacidad económica.

Consideró que con esta decisión, el Gobierno del DF parece dar libertad para consumir más agua a quienes la pueden pagar, pues el mensaje para los usuarios podría entenderse como "puedo consumir todo lo que quiera porque lo puedo pagar o me lo vas a cobrar más caro, no importa, yo lo pago".

Cabe destacar que según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares de 2008 del INEGI, el agua ocupa menos del 1 por ciento del gasto total que las familias mexicanas realizan mensualmente.

El funcionario de la Conagua advirtió que se necesita una política que regule el uso del agua y una serie de sanciones fuertes para el que haga un uso dispendioso del líquido, sobre todo en esta coyuntura en que las presas del Sistema Cutzamala tienen muy pocas probabilidades de recuperarse.

* PELEA POR EL AGUA

Por otra parte, el Gobierno mexiquense desde hace varios años ha señalado que gran parte del agua que se distribuye en el Distrito Federal proviene del Estado de México, sin embargo, las autoridades capitalinas (desde el gobierno de Manuel López Obrador) sistemáticamente se han negado a cumplir el compromiso que tienen firmado para realizar obras en la red y en el Sistema Cutzamala, para compensar el agua que reciben.

Por esa razón, mientras que las autoridades capitalinas, estatales y federales se ponen de acuerdo en este problema del Cutzamala, en algunas colonias del Distrito Federal los habitantes comenzaron a tocar los tambores de guerra para pelear por su derecho a disponer del agua que necesitan, dándose entre los gobiernos de esos tres niveles, posturas encontradas que tienden a convertirse en un conflicto social, en el que los únicos afectados son los habitantes de la ZMVM, especialmente de las zonas populares, porque en las residenciales el problema no es tan agudo.

Finalmente, en el Estado de México ya se han registrado varios conflictos sociales porque en las cuencas donde se extrae el agua es donde más falta.