Opinión / Columna
 
Javier Zenteno Barrios 
Una lección de la elección
Organización Editorial Mexicana
16 de julio de 2009

  La tan esperada elección intermedia federal se llevó a cabo sin graves contratiempos y con resultados, si bien no sorprendentes en cuanto a las proyecciones que de antemano se estaban divulgando, sí en lo que hace a estados, municipios o distritos tradicionalmente enclaves de algunos partidos que cedieron a favor de otros, así como por el número de personas que se abstuvieron de sufragar y el incremento del voto nulo.

A riesgo de parecer conformista, creo que debe reconocerse que nuestras instituciones federales y locales aún con su deterioro, logran desarrollar procesos electorales que aseguran la renovación de los integrantes de los órganos gubernamentales de manera pacífica y con un grado razonable de respeto al voto, lo cual, desde luego, no significa dejar de reconocer las argucias y manipulaciones que en ocasiones se realizan con los electores, y en menor proporción con el recuento de los votos. En este contexto, el actual IFE pudo superar muchos de los señalamientos y dudas que se guardaban en relación con su actuación.

No obstante, con verdadera preocupación debe señalarse el incremento en el número de ciudadanos que se abstuvieron de votar. Se podía haber esperado que la participación ciudadana aumentara, particularmente porque somos un país que formalmente se encuentra en un proceso de transición, en el que la alternancia en el poder empieza a cobrar carta de naturalización, y que al tener una población eminentemente joven podría esperarse que, por su propia condición y experiencia, participaría en una mayor proporción.

Sin embargo, las cifras finales no resultan satisfactorias, pues si bien se llegó a indicar que el abstencionismo estuvo porcentualmente un poco por arriba del proceso electoral de hace seis años, es irrefutable que el número de votantes se ha incrementado notoriamente desde entonces. Por ello, no puede ni debe desestimarse en el análisis de nuestra realidad y en la agenda política, un abstencionismo que casi llega al 60 por ciento de la población en edad de votar, lo que implica un poco más de 44 millones de mexicanos.

Tampoco puede desestimarse el incremento en los votos nulos, que en esta ocasión ascendieron al 5.39 por ciento de la votación. Esta proporción representa más de un millón 839 mil personas que decidieron no abstenerse, pero sí, de manera simbólica, votar en contra del actual sistema y de la situación que guardan los partidos políticos.

Con estas cifras, y reconociendo que en un sistema de mayorías se gana por un voto, no podemos dejar de señalar que en nuestra realidad con una sexta parte del padrón electoral, un partido político tiene la preeminencia en la Cámara de Diputados.

El proceso de transición política de México debe ir mucho más allá de la formalización de un sistema democrático de partidos, que sólo cobran vida en el momento de las elecciones, pero que no se preocupan por construir una plataforma ideológica que responda y represente los intereses de la ciudadanía, ni por ofrecer soluciones a los problemas cotidianos, y mucho menos por garantizar la representatividad de sus candidatos. Basta ver los casi generalizados spots, espectaculares y frases propagandísticas de todos los candidatos; basta revisar la pobreza de ideas y de auténticos debates para acreditar las mejores soluciones.

El abstencionismo y el voto nulo, son expresión plena y auténtica del sentir de un alto número de mexicanos, no sólo de aquellos que se abstuvieron o anularon su voto. El Dr. Olague, quien me ha distinguido con su lectura, con énfasis me escribió: ".... ¿cómo exigimos a los candidatos por los que votamos, de manera que nuestra exigencia tenga resultado real y palpable?, ¿Cómo apoyamos los cambios de fondo que necesitamos los mexicanos, para que nuestro apoyo sea eficaz en la práctica?..."

Tiene razón el Dr. Olague, por ello necesitamos insistir cada quien desde nuestro rol de vida en la necesidad de los cambios; en la exigencia del respeto a nuestros derechos y en la solidaridad entre aquellos a quienes nos interesa que México sea un país mejor.

fjzentenob@hotmail.com
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas