Comunidad y cultura
Semana Santa, tradición para los menonitas
La vestimenta no cambia en los creyentes. Foto: Archivo / El Heraldo de Chihuahua
Organización Editorial Mexicana
7 de abril de 2009

Flora Isela Chacón / El Heraldo de Chihuahua

Chihuahua, Chihuahua.- Para los menonitas, al igual que las comunidades pentecostales, presbiterianas y nazarenas la Semana Santa es una celebración cristiana, que les llama sobre todo a la reflexión del sacrificio que Jesús hizo para la Humanidad, pero ellos a diferencia de las demás comunidades meditan dentro de la iglesia sin nada más que su Fe.

Cada iglesia dentro de la comunidad menonita tiene sus propias normas: La mayoría hace ayuno; otras, vigilias; aunque todas en general el día de la resurrección realizan una jornada de oración desde muy temprano. Sin muchos símbolos, como salir a la calle o hacer otros actos, la celebración de la Semana Santa en la comunidad menonita no es muy diferente a la que comúnmente llevan a cabo cada domingo, cuando en la iglesia que carece de torres y campanas, de cuadros, esculturas, altares y de cualquier objeto religioso o de ornamento, la misa inicia desde las 8:00 horas y termina dos horas después.

En ella el predicador, sin ningún acompañamiento musical, pronuncia dos sermones: El oficial en alto alemán y el menos formal en bajo alemán, y se realiza el único canto permitido en toda la comunidad, que es el religioso, porque la mesura del menonita le impide cantar y sobre todo bailar como un acto meramente social.

La vestimenta no cambia en los creyentes, quienes acuden a la iglesia vestidos como de costumbre, mientras que el predicador oficia a la usanza de las Islas Friesianas: Traje largo y negro, pechera negra, botas altas y una cachucha de pescador que sostiene en la mano.

En las escuelas la severa disciplina apenas se rompe durante una semana, tiempo que utilizan padres, maestros y alumnos para acudir a la iglesia y recogerse en casa para reflexionar sobre la época de resurrección, que ellos ven como lo más importante, más que conmemorar la muerte de Jesucristo.