Opinión / Columna
 
Democracia Virtual 
Eugenio Hernández Sasso 
¿Cómo afrontar la crisis en 2010?
El Heraldo de Tabasco
21 de noviembre de 2009

  La moda en los últimos tres años ha sido hablar de crisis financiera. Se ha hecho costumbre decir "no tengo dinero", pedir prestado, comprar a crédito y acudir a las tiendas departamentales a, equivocadamente, aprovechar todas las "ofertas" que los comerciantes ofrecen a los incautos para apoderarse de sus recursos.

Algunos políticos se han atrevido a manifestar que México es un país rico con un pueblo pobre. Que la riqueza está mal distribuida y en manos de unos cuantos mientras la mayoría de la gente se muere de hambre.

Ciertamente, mientras millones de mexicanos viven en la pobreza extrema y la miseria, solamente el 2 por ciento de la población posee grandes fortunas, y, un reducido grupo, se cuenta entre los más ricos del mundo. Sin embargo, no es que esté mal distribuida la riqueza, es que hay unos más inteligentes que otros, entendidos de los tiempos, que ven en la temporada de crisis una oportunidad para hacer negocios y allegarse los pocos recursos de la mayoría.

Muchas personas, por falta de conocimiento, compran lo que realmente no necesitan, aunque para ello tengan que empeñar el sueldo de la futura quincena. Es decir, no existe una administración financiera personal adecuada y eso se traduce en consecuencias desfavorables para la familia.

Aclaro que existen salarios paupérrimos, el desempleo aumenta día con día y las provisiones cuestan cada vez más caras debido al mal gobierno. De eso no me cabe la menor duda. Pero si a eso le sumamos la falta de conocimiento para administrar bien las finanzas personales, la crisis y escasez se acentúa.

Trataré de explicar esto de la siguiente manera. Cuando una persona no tiene empleo lo busca afanosamente hasta encontrarlo. En ese momento habla con quien será su próximo patrón y este, a su vez, le ofrece un salario, le explica las condiciones de trabajo, le impone un horario y el futuro empleado casi le besa las manos por darle una plaza.

Ahí acepta el horario y pago que sea. No discute si es poco o mucho. La persona sabe que en la próxima semana o quincena cobrará cierta cantidad de dinero para llevar provisiones a su casa y respira con mayor alivio y tranquilidad. ¿Cómo vivió durante el tiempo que no tuvo empleo? Quién sabe. Lo cierto es que sobrevivió y no pidió prestado porque sabía que no tenía para pagar después.

Sin embargo, al momento de conectar el trabajo acude con sus amigos a la pignoración para, según él, adquirir algunas cosas que le son necesarias cuando en realidad solamente son carencias que puede solventar cuando cobre su salario. Desde ahí cae en un error.

Después de recibir el primer pago ve que le sobra plata, y, en vez de ahorrarla, la destina a la satisfacción de algunos deseos que bien pueden ser una cena fuera de la casa (aunque sean tacos de pibil), la compra de cervezas o cualquier otro asunto que se le antoje. No se pone a pensar que posteriormente pasara ocho ó 15 largos días para volver a cobrar.

Entonces viene el problema. A la mitad de la quincena se queda sin el dinero de los pasajes para ir a la chamba o para que sus chamacos vayan a la escuela, y si en ese transcurso tiene una necesidad, recurre al endeudamiento y entonces empieza a caer en un desorden que en el futuro inmediato se reflejara en repercusiones financieras adversas para toda su familia.

Por eso hay que saber administrar las finanzas en la casa. La gente tiene que aprender a vivir con lo que gana y, si quiere hacerse rico, el primer paso a seguir es gastar en lo necesario y ahorrar para posteriormente invertir en cosas que le traerán ganancias económicas.

Al consultar con mis asesores financieros me indicaron que el primer paso para saber si está usted en crisis es analizar sus ingresos por honorarios, ganancias en ventas, mesadas, regalías, etc. Luego revise sus gastos en alimentos, luz, agua, pasaje de todos los miembros de su familia, gasolina si tiene auto y ahorro, entre otros. Si su valor es positivo qué bueno, pero no es saludable si los resultados son igual a cero o el saldo es negativo.

Segundo paso. Una vez identificada la crisis financiera, sobre todo si el resultado de restar los gastos a sus ingresos es igual a cero o negativo, lo siguiente es revisar qué ocasiona que el consumo sea superior a sus retribuciones, o definitivamente detecte si la fuente conocida de ingresos ya dejó de existir.

Tercero. Planifique estratégicamente los caminos a seguir, a efecto de evitar los hábitos de consumo adquiridos o heredados que afecten sus finanzas. Mes con mes corte usted los gastos generados por adquirir cosas no necesarias y cada vez que vaya a consumir algo pregúntese si es necesario o sólo es una carencia o un deseo. 

Si la crisis es por no contar con la fuente de ingresos conocida, genere otra mediante la promoción de sus servicios. Nadie consume lo que no conoce. Se refiere que si usted no comunica lo que sabe hacer a aquellos que les pueda interesar, no captará mercado para ofrecer sus funciones, y por ende no tendrá otro origen de retribuciones.

Piense usted bien en lo que hará con su aguinaldo, porque muchos ya le empiezan a dar destino empeñándose en los almacenes y tiendas departamentales. Regularmente en el mes de diciembre la gente no reciente la crisis porque recibe suficiente dinero por prestaciones, el problema es al entrar al siguiente año, cuando sufre las consecuencias de su mala administración.

Sassón

Como dice Bill Gates, la mejor manera de predecir el futuro es protagonizarlo... Durante la comparecencia de José Luis Luege a la Cámara de Senadores, Francisco Herrera León cuestionó la ausencia de obras del Plan Hídirico Integral de Tabasco para el próximo año. El legislador demandó mayor atención para el estado y dijo, "ojalá y el gobierno federal,  a través de Conagua, tenga voluntad para participar en el diseño de políticas que permitan que en donde hay agua en abundancia deje de ser un problema y una tragedia, y que sea ésta una oportunidad para que donde hace falta podamos resolver esta necesidad, porque sin este vital líquido no hay oportunidad, no hay desarrollo, no hay vida". Y en otro orden de ideas exigió mayores recursos presupuestales para la Universidad Juárez autónoma de Tabasco, a fin de impulsar programas más efectivos que abonen a la excelencia académica.
 
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