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Entrevistas de Mario Vázquez Raña
No es tiempo de pensar en el 2012: Ebrard
Marcelo Ebrard, afirmó en entrevista con Mario Vázquez Raña, que a la derecha le estorba la conmemoración de la Revolución Mexicana. Foto: Mauricio Huízar / El Sol de México
(Quinta y última parte)
Organización Editorial Mexicana
12 de diciembre de 2008
Por Mario Vázquez Raña
Ciudad de México.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón, cierra nuestra entrevista con un airado cuestionamiento al Gobierno federal por la falta de rumbo y el sesgo de "derecha" que ha dado al programa de las conmemoraciones nacionales por el Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución en 2010. Critica, además, que no hayan sido convocados la ciudad ni los estados para un programa común. Respecto a la sucesión presidencial y a sus aspiraciones, dice que no es tiempo para pensar en el 2012 y reitera que, hoy por hoy, su compromiso se encuentra centrado en elevar la calidad de vida de los capitalinos y en cumplir con todas las promesas planteadas por su gobierno. * Licenciado Marcelo Ebrard, a usted ya se le menciona como un fuerte candidato para el 2012, ¿qué proyectos tiene para el futuro? -Mi proyecto, desde hace dos años, es gobernar y gobernar bien la Ciudad. Me parece que no es tiempo para pensar en el 2012, los proyectos tienen que ver con lo inmediato, con las necesidades de la gente, con cumplir con cada uno de los compromisos establecidos a partir del Programa General de Desarrollo. Hoy por hoy, mi compromiso se encuentra ubicado en elevar de manera sensible la calidad de vida de la gente en el DF. Hasta entonces, y sólo hasta entonces, pensaremos en lo demás. * ¿Es la Ciudad de México una buena escuela para preparar a un presidente de la República? -Me parece que es un privilegio gobernar esta Ciudad, a la vez una gran responsabilidad; sin embargo es claro que el ejercicio de gobierno te proporciona una experiencia invaluable y, en mi caso, una gran motivación para servir, desde cualquier ámbito, a la sociedad. * ¿Cuáles son las metas que espera cumplir para el final de su sexenio? -Las metas que esperamos cumplir, Mario, son, principalmente, aquellas que hemos planteado en el Programa General de Desarrollo de esta administración. Resulta muy importante para la ciudadanía en general convencerse que sus gobernantes cumplen los compromisos que plantean. Por ello, pretendemos ser coherentes en realizar y terminar lo que hemos comprometido. Hoy por hoy, la credibilidad de los ciudadanos para con sus gobernantes va en deterioro; cumplir, dejó de ser mero discurso para los políticos y se convirtió en una obligación. Los grandes objetivos y las líneas de política del Programa General de Desarrollo las estamos proponiendo a la ciudadanía como metas concretas al año. En diciembre de 2007 hicimos este ejercicio y planteamos públicamente 20 compromisos de gobierno; que no se dude que lo continuaremos haciendo, así como también revisaremos públicamente esos resultados. Lo hacemos porque cumplir no sólo es una obligación para nosotros, sino una convicción de conciudadano y porque queremos corresponder bien a la confianza y credibilidad que los habitantes han puesto en su jefe de Gobierno. * ¿Está usted de acuerdo con la propuesta de Barack Obama de revisar el Acuerdo de Libre Comercio? Si es así, ¿qué aspectos recomendaría modificar? -Me parece que un instrumento de esa naturaleza debiera revisarse de manera periódica y con plena voluntad de las partes. El caso del TLC, me parece que ya ha quedado rebasado desde hace algún tiempo y ahora es necesario pensar en otro tipo de acuerdos bilaterales. La agenda tendría que ver con los temas de cooperación tecnológica y el desarrollo científico y no limitarla sólo al ámbito migratorio. De manera importante sería la cooperación en materia de combate al narcotráfico. * Hay quien lo critica porque muchas acciones de su gobierno tienen tintes populistas; por ejemplo, ¿por qué el arreglo al Monumento a la Revolución? -El Monumento a la Revolución es el símbolo, para los que hemos vivido los últimos años o hemos visitado la Ciudad de México, de la Revolución Mexicana. Ahí está el general Lázaro Cárdenas, presidente de la República en su tiempo, un gran mexicano; está Calles, están varios de los representantes del movimiento revolucionario y el monumento ha estado abandonado muchos años. Es un Monumento de la esfera federal, pero no me importa eso, como lo hemos hecho en otros monumentos, lo estamos restaurando y queremos hacerlo uno de los grandes atractivos del Distrito Federal a partir del 2010. Vamos a poner un elevador con cristal de cada lado, por el centro del monumento a la Revolución, para llegar al mirador. Si hoy en día te das una vuelta al Monumento, verás que ya estamos restaurando lo que es la cúpula de cobre, que cuando hay sol asemeja una gran llama, una gran luz. Realmente queremos recuperarlo, por las dos razones que te acabo de mencionar, primero porque es un monumento muy importante para la Ciudad y representa un gran movimiento en nuestro país, que fue la Revolución Mexicana. Al Gobierno federal le da pena o le cuesta trabajo, por eso está abandonado el monumento, es más toda esa plaza está abandonada, pero la vamos a recuperar. * ¿Su gobierno está encaminando los festejos del año 2010 hacia el centenario de la Revolución más que al bicentenario de la Independencia? -Mira, yo creo que para empezar las conmemoraciones nacionales no han tenido ni tino ni rumbo, es decir, no hemos sido convocados la ciudad, pero tampoco los estados a un programa común del bicentenario de la Independencia y del centenario de la Revolución. El común denominador de ambas es que fue un movimiento social armado, y, evidentemente, para un gobierno de derecha como el que padecemos, ese es un problema mayor, porque cómo celebrarlo. Si tú les preguntas a los panistas, pues celebrarían a Agustín de Iturbide, en el año 2021,... pero para ese entonces ya será otra circunstancia política. Hasta el momento en la ciudad convocamos a una comisión del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución, y acabamos de presentar una serie de videos sobre la Revolución Mexicana en la Ciudad de México; para entender cómo fue este pasaje de la historia nacional, qué pasó en nuestra ciudad, quién vino. Por qué vinieron Villa y Zapata que entraron por el sur, luego el general Álvaro Obregón, Venustiano Carranza. Por eso, Mario, nosotros sí estamos celebrando los dos momentos, porque tienen mucho que ver con lo que somos y con lo que queremos ser hacia el futuro. La celebración o conmemoración del pasado no es nada más un acto absolutorio, tiene que ver con qué futuro estás pensando para el país. Por ello, si se ignora la Revolución Mexicana, no sólo se cometería un agravio e injusticia, sino un grave error, la Revolución Mexicana son trozos de identificación, lealtad democrática, justicia social y nacionalismo, y yo creo que esas tres causas siguen siendo plenamente vigentes al día de hoy, entonces no hay ninguna razón para hacerlo a un lado. Ahora, Mario, entiendo que a la derecha le estorbe, lo entiendo, pero nosotros como no somos de derecha, pues hacemos una celebración de los dos grandes momentos nacionales de este país, que son la Independencia, nos faltaría la Guerra de Reforma y después la Revolución Mexicana. * Entonces, ¿por qué no se ponen de acuerdo? -Te voy a contestar como decía López Mateos, Mario, que somos una izquierda dentro de la Constitución y que somos muy distintos a la derecha. Para empezar, nadie entiende el programa del Gobierno federal sobre el centenario de la Revolución y el bicentenario de la Independencia. Nadie sabe cuál es el programa, y para ponerse de acuerdo tienes que tener un programa, lo único que conozco de las ideas del Gobierno federal es hacer dos o tres monumentos, pero desconozco cuál es el programa; a ver, tú pregúntate, ¿qué vas a celebrar a los 200 años y a los 100 años?, al mismo tiempo nos tenemos que preguntar ¿qué sigue?, ¿qué tenemos que cambiar? Porque tiene que haber grandes cambios en México. Entonces, no conozco su programa, sólo lo que han presentado públicamente y, en eso, no tendríamos inconveniente alguno. El Gobierno de la ciudad no ha tenido, nunca, inconveniente en ponernos de acuerdo y hacer celebraciones comunes. De hecho, también lo estoy haciendo con varios estados; por ejemplo, invitamos a Dolores Hidalgo -no al Gobierno de Guanajuato-, los invitamos, hicimos un convenio con ellos, y lo mismo hicimos con otras entidades federativas. Me parece que va caminando más por el lado de entidades federativas y ciudades, que por el lado federal. Lo importante ahora, Mario, es lo que significará para el futuro, porque creo que va a ser inevitable que signifique cosas muy distintas para cada una de las perspectivas políticas que tenemos en el país. Deja que ponga como ejemplo a Estados Unidos para ilustrarte lo que es la izquierda; yo creo que McCain y Obama son dos patriotas, considero que ninguno de ellos está en contra de Estados Unidos, pero representan cosas muy distintas; Obama significa un cambio mayor en Estados Unidos, McCain es más de lo mismo; los dos son patriotas, pero significan cosas diferentes. Entonces, Obama ganó la elección con una plataforma de decir "tenemos que cambiar la política al interior y al exterior del país", yo creo que nosotros tenemos que ver el futuro igual, nos une el patriotismo, yo no creo que la gente de derecha no sea patriota, sólo que tiene una manera diferente de ver el futuro. * ¿Por qué no se ponen de acuerdo para celebrar en el 2010 una gran fiesta del centenario de la Revolución, como orgullo de México y del bicentenario de la Independencia también orgullo de nuestro país? -Naturalmente, Mario, que es lo más deseable y buscamos que haya una causa común para el futuro, pero en primer lugar te diría que la iniciativa por parte del Gobierno federal, que es un gobierno de derecha, que su visión de la historia es totalmente distinta a la que nosotros vemos. Es decir, no vas a ver nunca a un gobierno de derecha reivindicando al movimiento revolucionario, porque les da urticaria, les da una reacción visceral, sus héroes son otros, entonces va a ser muy difícil que logren reconciliar. Lo que nos debe reconciliar, la causa común, es el futuro de México, y pues nuestra visión ideológica va a ser diferente, eso no es malo. La visión de la derecha mexicana -y yo sé que les da pena a ellos decir que son la derecha-, que son los que ahí están en el poder, su visión histórica no va ser la misma que nuestra visión y menos que la visión del futuro, pero nosotros pensamos que el país debe ser incluyente, que debemos atender los intereses nacionales, que no debemos subordinarnos a las ofertas extranjeras o a los intereses globales. Este es un nivel diferente, ellos piensan que si te subordinas, entre más te subordines, mejor te va a ir, pero lo que hemos visto los últimos veinte años es que eso no ocurrió. Esa manera diferente de ver el futuro de nuestro país, creo que está bien, siempre y cuando sea dentro de lo que es el marco constitucional, con respeto a los demás; yo nunca he insultado a los demás, siempre los he respetado, derecha o lo que sea, pero sí tenemos que decir en qué somos diferentes, en lo que queremos para el país en los próximos años. Entonces una pregunta, ¿por qué ese olvido al Monumento a la Revolución?, es un símbolo y está más abandonado que nada, se está cayendo, ¿por qué lo están dejando así?, porque a ellos la Revolución Mexicana -salvo Francisco I. Madero-, pues no les gusta. No les gusta Villa, no les gusta Zapata, no les gustan las reivindicaciones que ellos pretendieron, ni Obregón, menos Calles, todo eso de la Revolución Mexicana, la formación del movimiento obrero mexicano, el reparto de las tierras, eso es un agravio para la derecha. Son dos ideologías distintas; entonces, el hecho de que tengamos una causa común que es México, no quiere decir que todos seamos uniformes en nuestra manera de pensar, porque no es cierto, representamos diferentes sectores del país, diferentes ideas sobre lo que ocurre. * Licenciado Ebrard, no puedo terminar nuestro diálogo sin preguntarle, la Pista de Hielo del Zócalo es un arma de dos filos, pues ahora evita cualquier plantón o mitin que pudiera llevarse a cabo. ¿No es así? -El objetivo principal del Zócalo, para mí, es como el gran espacio público de la Ciudad de México, es el espacio de la libertad y sí, tenemos muchos mítines, tenemos protestas, en fin, pero también tenemos muchos espectáculos. Y ahora lo que hemos hecho es que también sea un centro de convivencia para todas las familias de la ciudad. El año pasado la pista de hielo tuvo 4 millones de visitantes, este año creo que vamos a llegar quizá hasta 5 o más millones de personas, porque puedes ir con tu familia, además de que pusimos un lugar para los niños pequeños, de 3 a 8 años, otro para los de 8 a 12 años, la cuestión es que toda la familia pueda ir, que estén felices, disfruten la temporada, y se pueda vivir la ciudad de otra manera, es una cosa espectacular porque de un lado tienes la Catedral, el Palacio Nacional y en medio tienes la pista de hielo, con una rampa, la fábrica de nieve para los niños; y creo que es una parte muy importante, pues te comentaba que hay cinco elementos que tengo que cuidar: salud, educación, vivienda, seguridad y recreación. La recreación es muy importante también, Mario, y es una tarea que el Gobierno tiene que emprender, porque si no, la gente que no tiene los recursos -que es la mayoría-, pues no va a poder ir a ningún espectáculo. Tenemos que abrir espacios para que todos disfrutemos nuestra ciudad. * Usted sabe que un buen político debe estar acostumbrado a los aplausos y a los abucheos. ¿No lo cree? -Eso tiene mucho de cierto, porque cuando haces obras te vuelves impopular, porque molestas de alguna manera a la gente, pero cuando tienes los resultados a la mano, todo cambia; es cuando la gente dice, qué bueno que hicieron esto, qué bueno que hicieron la obra, qué bueno que hicieron lo otro. Como bien dices, Mario, cuando estás en un gobierno y tienes que tomar las medidas que sabes que tienes que tomar, independientemente en un momento dado en el corto plazo de cómo vaya tu popularidad, a lo mejor te cuesta diez puntos, pero no puedes gobernar nada más cada semana, tienes que pensar en la próxima generación, no nada más en el mañana. * Señor jefe de Gobierno, le agradezco mucho esta extensa entrevista. ¿Desea agregar algo más? -Mario, en el 2009, estamos listos para concluir las obras que están en marcha, me dicen que hay muchas obras en la ciudad, pero Mario, para eso me eligieron, malo sería que me dijeran, oiga jefe de Gobierno, ¿pues qué está usted haciendo? Sólo tengo mucho que agradecerle a la Organización Editorial Mexicana, por el gran apoyo que nos brinda tanto en la ciudad como a nivel nacional. Gracias a ti y a toda la Organización, porque considero que es muy importante comunicar bien las obras del Gobierno. Tenemos que preocuparnos y ocuparnos de que nuestra ciudad salga adelante, y sea más competitiva. Estamos trabajando en muchas iniciativas para que nuestra ciudad salga adelante y nuestro país también, porque si la ciudad sale adelante, México saldrá adelante. |
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