Tabasco
Incomunicados Los Sauces y Acachapan y Colmena
Foto: El Heraldo de tabasco
El Heraldo de Tabasco
30 de septiembre de 2008

Humberto Santos

Villahermosa, Tabasco.- El aumento en los niveles de los ríos Carrizal y Grijalva continúan provocando afectaciones en las poblaciones asentadas en sus márgenes; comunidades como Los Sauces y Acachapan y Colmena tercera sección han quedado prácticamente incomunicadas.

Al menos unas 10 mil personas continúan sufriendo con las crecientes de los afluentes que rodean a la ciudad de Villahermosa, mientras el número de afectados sigue aumentando, las autoridades buscan la forma de combatir la fuerza del agua.

En la ranchería Emiliano Zapata donde las personas pese a que el agua les llega a las rodillas tratan de hacer sus labores normales, como es el caso de la señora María del Socorro Ramírez.

Quien desde el sábado pasado tiene todas sus pertenencias en tarimas, continúa cuidando a sus nietos como su fuera un día cualquiera, independientemente del peligro que corren al estar a solo unos cuantos pasos del río Carrizal.

Las casas de la ranchería sólo dejan ver en algunos casos los techos, mientras las familias buscan la forma de detener la corriente del afluente, en otro punto de la cuidad, en el sector Compuerta de la colonia José María Pino Suárez, al menos unas 100 familias que viven en la orilla del Carrizal, piden la intervención de las autoridades de Protección Civil o del ayuntamiento de Centro para desplazarse a los albergues.

Luciana Cruz habitante de este sector puntualizó que el año pasado para estas fechas el agua no les llegó, pero que hoy tienen miedo de que antes de octubre pierdan lo poco que con esfuerzos recuperaron después de la inundación del 2007, así como el miedo que tiene por dejarlas dentro de su casa pues los ladrones están esperando que uno se descuide para aprovechar y comenzar con la rapiña.

Los habitantes del sector Los Sauces de esta misma colonia en la carretera hacia Sanmarkanda desde el puente uno de Tierra Colorada en el entronque a Nacajuca, el río rebasó su nivel causando importantes anegaciones en esta zona a tal grado que se tuvo que cerrar el paso a vehículos.

Con pala en mano y soportando las inclemencias del tiempo, al menos 300 personas rellenaban costales tratando de evitar que el agua rebase el medio metro de altura y nuevamente queden incomunicados, pero aun así se dan tiempo para bromear un poco entre ellos mismos, preguntando quien sería el primero que recibiría su vale de Sedesol.

Con el agua hasta la cintura en algunos tramos de la comunidad, poco a poco los hombres subían al tapango improvisado las pertenencias; otros en camionetas, otros más tratando de sacar a sus mascotas, pero con una misma pregunta reflejada en la cara, ¿otra vez?.

La lluvia caía por varias colonias de Villahermosa, los automóviles que se dirigían a la salída a Frontera avanzaban a vuelta de rueda, sobre el puente la Pigua observando desde arriba como el río Carrizal ganaba terreno a los costados, como reclamando el porque no se le dragó, para evitar salirse de su cause natural.

En la colonia Indeco en la calle Acachapan, personal de la Comisión Nacional del Agua, por fin después de tanto batallar con las filtraciones que en el bordo de contención habían comenzado inquietar a los habitantes de la Cuidad Industrial, pues recordaban que en ese punto precisamente el año pasado la fuerza del Carrizal rompió el muro, entrando hasta el fraccionamiento Lagunas.

Siguiendo el cause del río, donde cambia de nombre y se convierte en el Grijalva frente a la ranchería Acachapan y Colmena, dos de sus secciones quedaron prácticamente incomunicadas con la presencia de un vado de al menos 3 kilómetros de largo donde el agua pasaba con una altura de 60 centímetros.

Asimismo los habitantes de la primera y segunda sección, también han tenido que abandonar sus casas pues los niveles del río con las lluvias y el aumento del desfogue de las presas, subieron rápidamente en la madrugada del domingo.

Mientras los habitantes de Acachapan y Colmena piden la ayuda de las autoridades municipales, para trasladarse a los refugios temporales, en las colonias Gaviotas y La Manga, las personas siguen sacando sus cosas con recursos propios, ante la amenaza de que la costaleria del malecón Leandro Rovirosa Wade no soporte los embates de las próximas lluvias.