Opinión
Historias Extraordinarias
Edmundo Domínguez Aragonés
El rey Arturo, el mago Merlín y los caballeros de la Tabla Redonda

El Sol de México
28 de septiembre de 2008

Cuando el niño Arturo nace, es tomado por el mago Merlín, quien lo entrega a sir Héctor para que lo cuide y lo críe como a su propio hijo Kay.

El futuro rey es hijo de un rey de una pequeña comarca, Uther Pendragon, que en galés quiere decir Uther, "Hijo del Dragón", quien desea a Igrayne, esposa de Gorlois, duque de Cornualles.

Uther hace que el mago Merlín embruje a la mujer para que cuando él ingrese a sus aposentos, ella creyese que se trata de su esposo.

"El Hijo del Dragón" aprovecha el engaño, mantiene relaciones sexuales con Igrayne, que no se le niega, engendrando con ella un hijo: Arturo.

MERLÍN, HISTORIA Y LEYENDA

La fecha del nacimiento de uno de los magos más célebres es imprecisa, tanto porque su historia se entremezcla con la realidad y la leyenda, como por estar su vida envuelta en el misterio.

La leyenda de Merlín se encuentra en dos fuentes históricas: la tradición de Lailoken y la historia de Ambrosio, el Niño.

Lailoken era un bardo y poeta que vivía en el actual Strythclide, en el suroeste de Escocia, y era un importante consejero del rey bretón Gwenddolau.

Cuando el rey fue derrotado y muerto en la batalla de Arfderydd, actual Arthuret, en el año 574, Merlín "se sumergió en la locura y abandonó la civilización". Huyó a los bosques de Celidon, "donde pasó tres días sollozando" y allí se dedicó a "profetizar en compañía de un lobo".

"Lloró durante tres días y rechazó todo alimento, ¡así de grande era el dolor que lo consumía! Fuera de sí, alzó su voz en el aire y tras ello, sin ser visto, huyó a los bosques. Así es como hizo su entrada en Celidon y era feliz de vivir entre los fresnos, y se asombró al ver a los animales salvajes viviendo en los claros. Bien pronto dejó de temerlos y comenzó a frecuentarlos. Se alimentaba de plantas silvestres y de sus raíces, gustaba de los frutos de los arbustos. Se convirtió en un iniciado de los bosques".

La leyenda de Lailoken fue transportada a Gales, donde el personaje tomó el nombre de Myrddin.

AMBROSIO, EL NIÑO

La otra fuente del mito la constituye la figura de Ambrosio, el Niño, que fue contemporáneo del rey Arturo.

El niño profetizó en la fortaleza de Dinas Emrys la victoria del Dragón Blanco, que representaba a los sajones, sobre el Dragón Rojo, emblema de los Pendragon, y aún hoy símbolo nacional galés.

ENGENDRO DEL DEMONIO

Merlín fue engendrado por el demonio Asmodeo, un íncubo, un espíritu corrompido que se unió a una monja cuya madre superiora había iniciado en los placeres de la autogratificación.

En otra versión se dice que Merlín fue concebido por su madre sin ninguna intervención masculina. O sea: el Niño Jesús, cosa absolutamente manipulada por los herejes.

Finalmente, se asevera que "lo engendró la fuerza mágica de la antigüedad".

La versión más apegada a la historia dice que Merlín, o Myrddin Emrys en galés, fue hijo bastardo de uno de los reyes de Britania: Aurelius Ambrosius, hermano mayor de Uther Pendragon.

También que Merlín fue un sabio escocés llamado Ambrosio y que se le apellidó el Hechicero.

Al crecer en edad, Merlín rechazó la propuesta de atraer a los humanos al lado oscuro que todo ser humano guarda y decidió convertirse en guía espiritual de su época, en consejero de diferentes reyes: Vortigern, Uther Pendragon y Arturo de Camelot.

Amigo del rey Artús, o Arturo, aconsejó a éste la fundación de la Tabla Redonda.

La gente veía en él a un mago y un brujo que había encantado al rey Arturo y a todos los caballeros de la Orden citada.

Merlín, con este nombre y no con el de Ambrosio, es célebre en los libros de caballerías, en los que siempre hace el papel de encantador, como se puede comprobar en "Don Quijote de la Mancha".

Se le atribuye el libro "De profecías", cuya autenticidad es puesta en duda y del que existen traducciones al latín, del latín al francés y del francés al italiano, y está firmado por Merlín.

RECLUIDO EN JAULA DE CRISTAL EN UNA CUEVA, TODAVÍA ESTÁ AHÍ

Merlín tenía contactos con las hadas, los gnomos y los dragones. Se le considera el único hombre que se ganó el respeto y la admiración de estos monstruos "no sólo por su bondad y sabiduría, sino por sus dotes artísticas, ya que era maestro de poesía y literatura".

Un día, su compañera Vivian lo recluyó en un árbol en el bosque de Brocelandia, en Bretaña. Este acto interpreta "el mito de la prisión merlínica en el bosque, como símbolo de la unión cósmica entre el hombre y la naturaleza".

En los selváticos bosques de Brocelandia hay una fuente llamada de Baretón, de fama romántica, y hacia ella van los campesinos bretones que acostumbran recurrir a ella cuando necesitan lluvia para sus campos.

En otras versiones se menciona como la celda en la que fue encerrado a una cueva y, en otras, en una jaula de cristal que está dentro de la cueva.

Según se cuenta, allí está todavía esperando que alguien lo libere.

EL ARTURO HISTÓRICO

A mediados del siglo V comenzó la colonización en masa de la antigua provincia romana de Britania por parte de las tribus germánicas: anglos, sajones y jutos, procedentes del norte de Germania y Jutlandia, produciéndose con ello la conquista gradual de la isla. Esta colonización finaliza hacia el año 825, fecha en que los anglosajones alcanzaron la península suroccidental de Cornualles.

A esta época los ingleses la llaman Los Tiempos Sombríos o la Epoca Oscura, por carecerse de crónicas que consignen este periodo, contándose sólo con la obra de Gildas: "De Excidio Britanniae".

Es en estos tiempos en los que vivió el rey Arturo. Un caudillo celta que unió a las tribus britanas contra el invasor, al que combatió con éxito.

Arturo derrotó a los sajones en el Monte Badon, en los alrededores de Bath, y puso en jaque durante varias décadas a los sajones, a los pictos y a los piratas irlandeses que asolaban la costa occidental.

LAS MESAS REDONDAS

Éstas fueron una actividad aristocrática en toda Europa durante los siglos XIII al XV.

En Francia se celebraron entre 1235 y 1332; en España, en el reino de Aragón desde 1269 y en Valencia en 1291.

En Alemania, en 1281, un burgués de Magdeburgo anunció una Mesa Redonda en la ciudad para tratar asuntos varios.

En Inglaterra, Eduardo I celebró una en 1248 para festejar la conquista de Gales y en 1345 una Mesa Redonda llevó a la fundación de una orden de caballeros que más tarde se convertiría en la Orden de la Jarratera, que todavía existe en Gran Bretaña.

Por su parte, los Papas y los prelados clamaron "contra estas frivolidades caras, peligrosas y a veces licenciosas, y negaron entierro cristiano a los que participaban en ellas".

LA DEL REY ARTURO

La Mesa Redonda o Tabla Redonda del rey Arturo "era una mesa mística de Camelot alrededor de la cual el rey y sus caballeros se sentaban para discutir asuntos cruciales para la seguridad del reino". En ella, Merlín también tenía un asiento.

La de Arturo fue creada por Merlín como imitación de la mesa del Grial de José de Arimatea, a su vez una imitación de la mesa de "La Última Cena". Arimatea fue quien pidió a Pilatos el cuerpo de Jesús para darle sepultura.

En otra versión, cuando Arturo sube al trono, recibe la mesa como un regalo cuando se casa con Ginebra, la hija de Leodegrance.

No hay ningún lugar privilegiado en una mesa redonda, por lo que ninguna persona sobresale del resto. Así, los caballeros de la Corte de Arturo que se reunían a su alrededor eran todos iguales y no había ningún líder, como sí lo había en las mesas medievales.

Sin embargo, Arturo disponía los asientos en función del número de asientos que lo separaban de él. De este modo distinguía a aquellos a su lado derecho e izquierdo junto a él.

El rey dejaba que los caballeros se sentaran aleatoriamente sin saber dónde se sentaría él cada vez.

El Asiento Peligroso estaba reservado a caballeros de corazón puro.

La mesa estaba construida en segmentos y tenía un centro hueco lo que facilitaba servir comida a los caballeros en las ocasiones en que había alguna celebración o la reunión se prolongaba demasiado.

Merlín, de cuando en vez, se levantaba de la mesa y llevaba a cabo su acto de la invisibilidad y desaparecía de la vista de todos. En ocasiones sólo mostraba su cabeza flotando en la penumbra.

LA RAZÓN DE LAS MESAS

Lo que determina la instalación de la Mesa Redonda de Arturo es la búsqueda del Santo Grial, aquella copa en la que bebiera Jesús en la última cena, copa de la que se decía tenía poderes mágicos curativos y regenerativos.

Esta copa habría sido dada a José de Arimatea y sus descendientes la habrían llevado a Inglaterra.

Merlín, entonces, le solicitó a Arturo que buscara el Santo Grial y el rey mandó a sus caballeros a buscarlo.

Los caballeros combatían en bosques sombríos y castillos contra duendes, dragones y otros animales, y regresaban a Camelot a contar sus aventuras en la Mesa Redonda donde se reunían, asistiendo a las sesiones los caballeros más honestos: Lanzarote, Perceval y otros.

LA LEYENDA DE ARTURO

Ésta se basa en las baladas de los trovadores de Bretaña en Francia y se la denomina el Ciclo Bretón.

El Ciclo de Arturo sustituyó al del emperador Carlomagno, cuya popularidad había decaído porque "el sentimiento de fidelidad del vasallo al señor, que lo inspiraba, no respondió por completo al espíritu de la época".

El Ciclo de Arturo siguió hasta mediados del siglo XIII, comprendiendo gran número de poemas, entre los que figuran: "Caballeros de la Tabla Redonda", "El Santo Grial", "Lancelote, Erec y Emide", "El Caballero del León" y "Tristán de Leonnis".

EXCALIBUR, LA ESPADA SÍMBOLO DEL PODER LEGÍTIMO

A los 16 años de edad, Arturo concurre con su padrastro Héctor y Kay, el hijo de éste, en Londres, donde caballeros de toda Inglaterra intentan sacar una espada de su prisión en un yunque que a la vez se encontraba prisionero de un trozo de mármol.

Arturo iba animado por la leyenda que establecía que quien la librase sería del rey de Inglaterra y el encargado de unificar todos los reinos de la isla.

Infructuosamente, todos los caballeros intentaron extraer la espada y sólo Arturo, sin ser caballero aún, logró librarla y en ese momento le es revelada su verdadera identidad.

Con la resistencia de todos los presentes es proclamado rey, sin embargo poco a poco todos lo aceptan y Arturo jura impartir justicia a todos los hombres de Inglaterra "sin tener en cuenta su posición social".

En otra versión, es Merlín quien lleva a Arturo ante la espada y, mediante un conjuro, facilita al futuro monarca sacarla de su prisión.

LA INFIEL Y LA MUERTE DE ARTURO

Arturo casa con Ginebra, una hermosa doncella, de quien se enamora Lanzarote y a quien ella corresponde.

Morded, hija de Arturo y Morgana, su hermana, se entera de la infidelidad y lo denuncia ante su padre incestuoso, que decide condenar a la hoguera a su esposa infiel, según las leyes de la época. Lanzarote salva a la reina y huye con ella a Francia.

Arturo sale en persecución de los amantes y deja encargado el reino a su hijo Morded, quien se apodera del trono.

Arturo suspende la búsqueda de los amantes y él y sus caballeros deben combatir para recuperar el trono, en la Batalla de Camlam.

Arturo se enfrenta a su hijo, al que atraviesa con una lanza, pero Morded, antes de morir, hiere fatalmente a Arturo y ambos mueren.

Entonces Morgana lleva el cuerpo de Arturo en una barca hasta orillas del río Avalon, pone en ella el cadáver de Arturo y le prende fuego.

En otras versiones, se sostiene que Arturo fue enterrado bajo los muros de una pequeña ermita en medio de un bosque, desconociéndose la ubicación de la ermita.

Posteriormente, cuando Ginebra muere, es sepultada por Lanzarote junto a la tumba del rey Arturo que él localizó en Glastonbury, norte de Gales.
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