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Tabasco
El presidente municipal de Centro nunca había gobernado: EHC
El alcade de Centro, Evaristo Hernández Cruz reunido en amena charla con integrantes de la Mesa 42. (Foto: Marcelo López/El Heraldo de Tabasco)
Crónica
El Heraldo de Tabasco
21 de julio de 2008
Erwin Macario
Villahermosa, Tabasco.- En una Mesa 42 con grandes ausentes -cuestión de vacaciones-el presidente municipal de Centro, Evaristo Hernández Cruz, llega al desayuno dominical, en el Camino Real, con una hora de retraso, por lo que pide disculpas a los comensales. El diálogo, empero, reditúa la espera. "Estamos en pre-crónica", dice el líder de la mesa, Francisco Peralta Burelo cuando el cronista inquiere sobre la plática que inicia Víctor Manuel Romero que llega la mesa presumiendo una lata de agua de coco, que el jurista y comunicador se niega a probar. A penas van a dar las 8 de la mañana y la plática entre amigos de la misma mesa se pone amena. Nadie pensaba que la espera iba a ser de una hora. No están Agenor González Valencia, multidoctorado, que viajó a Puebla, su segunda patria; Carlos Elías Dagdug y Agapito Domínguez Lacroix, están en Cancún; una llamada de este último hace explicar a Pancho Peralta que Evaristo no ha llegado; insistiría después y lo saludaría; Eduardo Estañol, por el centro de la República; Damaso Sanz, fuera también; hasta José del Carmen Chablé, director de El Heraldo, se disculpa por no haber podido estar. Pedro Reséndez "es obvio que no llegue", se comenta. En tanto llega el invitado, la plática no tiene tema concreto. Va de la "coconut water" tailandesa, llamada Goya, hasta los más nimio acontecimientos actuales. Y los viajes al extranjero. Todos esperan a Evaristo. Y no se desencantan. Precisa, la llamada de Agapito Domínguez casi coincide con la llegada del invitado. "Hasta cuando vas a estar allá", pregunta el alcalde de Villahermosa y le dice-anuncia que él va estar en Cancún el día 31, en un evento de la federación. Se entiende de la federación de municipios que él preside y que es una de sus fuerzas para seguir vigente en política una vez terminado su trienio. No todos los que están en el mesa intervienen este domingo en la plática con el presidente municipal de Centro. El propio Pancho Peralta calla, parece un moderador ad hoc. Los temas de política y ejercicio administrativo, de autonomía municipal, se eslabonan en voz de Evaristo que, habla con pasión y desenfado ante quienes le invitaron a su mesa. Mucho quedará off the record. "El presidente municipal de Centro, nunca había gobernado. Los gobernadores usaban a los alcaldes de Centro como maleteros", es una de las afirmaciones de Evaristo ante los censores de la mesa que quieren bloquear la grabadora del cronista acostumbrado, por suerte, a dejar correr la pluma. Al término del desayuno, en la puerta de salida del hotel, hay una especie de cónclave en la que estos censores preguntan quién otro había grabado. Sospechaban de Lalo del Rivero porque sostenía en su mano un celular. "Pudo estar transmitiendo en directo", bromea el cronista, agredido en su profesionalismo de más de 40 años en este quehacer. Pancho Peralta defiende no sólo el derecho de escribir sino el profesionalismo de quien va a la mesa por la crónica a petición de José del Carmen Chablé, sin sospechar en los savonarolas incrustados en el feudo de Pancho Peralta. En realidad es fácil esconderse en una mesa y hasta insultar, sin comprometerse. Por eso debió calarles profundo lo que el propio Evaristo Hernandez dijo en esa mesa, que parece ahora tuvo mayoría de miedo: "Andrés Granier sabe lo que digo, porque lo digo de frente. No soy de los que apuñalo por la espalda". Censuró la autoridad municipal como grave que "tú, aparentando, des la mano y atrás lo estés apuñalando. Eso es cobardía. Pero cuando tú haces las cosas de frente eso no tiene vuelta de hoja. Muchos se inconforman pero no se atreven a hacerlo públicamente. Yo lo digo públicamente. Andrés sabe todo lo que yo digo porque lo digo de frente, por detrás no lo ando molestando, atacando. Yo lo digo todo de frente". Una comentario se le escapa en la mesa acerca de que en la inundación las cámaras de televisión no veían al alcalde aunque estuviera cerca porque esperaban se alejara el gobernador para entrevistarlo. Y dice que Granier era una especie de Superman. -Aquaman -acota Víctor Manuel Romero, menor conocido como Huimanguillo. Una advertencia se escucha en la mesa y la anota el cronista, por suerte y desencanto de los inquisidores de papel que agraden sus derechos de periodista: si en mes y medio no se inicia la construcción de la universidad gestionada por el municipio de Centro, se perderá el dinero aprobado para esa obra educativa. Las clases debían empezar en septiembre, en las instalaciones donde estaba la Escuela de Educación Física, detrás del Instituto de la Juventud, en la Ciudad Deportiva. A juicio del alcalde no será así. Señaló que aparte de que no se busque aprovechar las 20 hectáreas que empresarios de la construcción, los Constandse, donaron para esta Universidad, en el kilómetro 20.700 de la carretera a Teapa, donde edificarán 30 mil viviendas, se ha cambiado el proyecto de esa universidad que iba a ser la primera municipal en el país. De siete u ocho carreras se ha pasado sólo a tres según convocatoria publicada en Internet y retirada de inmediato. El proyecto propuesto por Evaristo era iniciar clases con tres mil jóvenes, muchos de los cuales son rechazados en la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco. Este fue uno de los argumentos para que el propio presidente de la República comprometiera la creación de esta universidad. Evaristo cuenta su versión de cómo se dieron las cosas para que Felipe Calderón aceptara crear esta universidad. Y los escollos que esto ha tenido hasta convertirla en Universidad Politécnica de Centro, alejada de la idea original propuesta y aceptada por el jefe de la Nación. Los Constandse, además de ese terreno para la Universidad donaron cinco para un centro administrativo y otras cinco para un deportivo. La plática en la Mesa se da en un ambiente de amistad y de carcajadas abiertas, ante las ocurrencias que los temas desatan. Una reunión diferente a la que no se queda Ferdusi Bastar Mérito, que se retira antes de la llegada del alcalde incómodo. -El día que un gobernador meta preso a un presidente municipal, se va a acabar la corrupción -dice uno de los comensales. Y agrega: "Granier debió haber llegado y Toño Compañ a la cárcel. Si un presidente de la República agarra a un gobernador y lo mete a la cárcel, se acaba la corrupción". El diálogo conduce a una de las acciones importantes del Ayuntamiento de Centro, la construcción de plantas potablizadoras. Evaristo justifica. "En Tabasco se ha dicho que estamos en tercer, en segundo lugar en salud pública y es falso. No puede ser con una población que en un 80 por ciento carece de drenaje, en tanto un 60 por ciento no tiene agua potable". Y también se defiende: -para la limpieza de la ciudad. Sólo recibí un millón 600 mil pesos -con lo que niega haber recibido un millón 200 mil dólares que en el gobierno tabasqueño dicen envió al Ayuntamiento el gobierno de Estados Unidos, según dicen dijo el embajador en reciente visita. Lo que puede ser cierto sucedió al través de organizaciones ambientalistas. Tema recurrente, Granier. "Su viaje a España es un relax", opina el invitado a una mesa donde el cronista tal vez no tenga ya cabida. A menos que los ausentes -no todos, conste-, opinen lo contrario. Sobre Granier también insiste, como lo ha dicho, en que los de su propio equipo "lo están enredando. Quienes lo acompañan, en vez de ayudarlo, lo enredan". |
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