México
No nos intimidarán los ataques del crimen organizado: García Luna
El presidente Calderón asistió al homenaje de cuerpo presente que se le rindió a Edgar Millán. Foto: Julio Vargas / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
10 de mayo de 2008

José Luna / El Sol de México

Ciudad de México.- El presidente Felipe Calderón encabezó ayer en la sede de la Secretaría de Seguridad Pública federal una ceremonia-homenaje de cuerpo presente al comandante Edgar Eusebio Millán Gómez, coordinador general de Seguridad Regional de la Policía Federal, ejecutado la madrugada del jueves, y de los dos agentes de la misma corporación abatidos un día antes durante un enfrentamiento con narcotraficantes en el estado de Morelos.

Ante el jefe del Ejecutivo y del Gabinete de Seguridad, el titular de la dependencia, Genaro García Luna, el único orador, ratificó la postura del Gobierno federal de que los arteros ataques del crimen organizado no intimidarán la lucha que libra en su contra.

En breve acto de unos 20 minutos, en el que se rindieron honores a los caídos y un toque de silencio, el jefe policíaco exhortó a todos los integrantes de la Policía Federal a reforzar el esfuerzo y la convicción en el combate al crimen, y "a realizar nuestro deber con honor, con la satisfacción de que les estamos cumpliendo a todos los mexicanos".

Los titulares de la Secretaría de la Defensa Nacional, general Guillermo Galván Galván; y de la Secretaría de Marina, almirante Mariano Francisco Saynez Mendoza, atestiguaron cuando el presidente Felipe Calderón; el Secretaría de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, y el titular de la SSP entregaron a los familiares del comandante Millán Gómez y a los de los policías asesinados el lábaro patrio que cubrió sus ataúdes en la ceremonia.

El crimen ocurrió alrededor de las 02:30 horas del jueves en el predio de Renovación Habitacional que se localiza en las calles de Camelia 132, que conforma la manzana de Soto, Zarco y Degollado, colonia Guerrero.

En tanto, con gran hermetismo se mantiene el resultado de las pesquisas, así como del resultado de interrogatorios a Alejandro Ramírez Báez, uno de los detenidos como presunto homicida, quien se encuentra en las oficinas de la Delegación Metropolitana de la PGR.

De acuerdo con las primeras diligencias realizadas en principio por la Procuraduría de Justicia del DF y después por la Procuraduría General de la República (PGR), que atrajo el caso de inmediato, Millán Gómez concluyó sus labores en la SSP federal y ordenó a sus escoltas Leonardo Plata Hernández y al suboficial Daniel de la Vega Hernández que lo llevaran a la casa donde viven sus familiares.

La visita era al parecer para ultimar los detalles del festejo que se llevaría a cabo con motivo de la fiesta de XV años de una de sus hijas, aunque no se definió si se realizaría en dicho inmueble o en algún otro sitio, ya que el jefe policíaco ya no vivía en esa colonia.

El atentado ocurrió en el interior del domicilio, cuando los guardaespaldas se aprestaban a retirarse, pero al escuchar las detonaciones regresaron y resultaron heridos, aunque pudieron someter a uno de los agresores, además de decomisar dos pistolas.