Tabasco
CIENCIA Y TECNOLOGIA PREHISPANICAS
En las técnicas de construcción empleadas, para levantar, por ejemplo, la fortaleza de Sacsahuamán, siguen siendo un absoluto misterio, puesto que no conocían la rueda. Foto: el Heraldo de Tabasco
El Heraldo de Tabasco
30 de marzo de 2008

M. Ángel Córdova L.*

Tabasco, México.- No se ría, pero todavía hay muchos que creen a ciegas que la llegada de los españoles a América fue una bendición para los "pobres indios"; que los hombres blancos y bárbados trajeron con ellos no sólo la cruz y la espada, sino también la luz del conocimiento científico de la Europa del Siglo XVI.

El siguiente es un recuento mínimo de los avances que los pueblos americanos lograron en diferentes áreas, mucho antes que los conquistadores pusieran un pie en esta tierra.



AGRICULTURA

Aunque el origen del maíz, tal y como se conoce hoy, sigue siendo un misterio para los investigadores, todo parece indicar que originalmente fue una planta silvestre que los agricultores americanos cruzaron y seleccionaron, hasta conseguir una variedad que sirviera como base de alimentación. Eso, aquí y en China se conoce ahora como biotecnología. Así, las mazorcas mexicanas, que en el año 3000 a.C. medían apenas 12 milímetros, crecieron con la ayuda del hombre hasta alcanzar los 15 centímetros hacia el año 1500 a.C.

Otro "invento" que las culturas precolombinas aportaron a la humanidad fue la papa o patata, originaria de los Andes, cuyos primitivos ejemplares, como los de otros tubérculos, apenas se parecían a los actuales. Desde las especies silvestres -venenosas y con mal sabor- hasta las variedades que hoy conocemos, hubo un largo trabajo de cruce y selección.

Sin disponer de aparatos mecánicos complejos, los primeros americanos drenaron pantanos, roturaron campos y construyeron canales. Los aztecas, por ejemplo, pasaron pronto de la quema de una pequeña área de tierra o milpa para la siembra justo antes de las lluvias, a la creación de chinampas, esos ingeniosos huertos permanentes sobre islotes flotantes, cuyo desarrollo requirió de un conocimiento científico notable.

Y qué decir de los canales construidos en el año 1400 a.C. por los incas de la costa andina, o de la fantástica agricultura desarrollada en la región del Lago Titicaca, situado en el altiplano, a 3 mil 800 metros sobre el nivel del mar, con 300 noches de heladas al año y oscilaciones térmicas diarias de más de 30 grados. No sólo adaptaron los cultivos a tan duras condiciones, sino que aprovecharon el escalonamiento de la montaña en pisos ecológicos diferentes, para crear huertos en terrazas con distintas variedades.



TEXTILES

Los primeros antecedentes tecnológicos de creación textil, consistentes en redes, bolsas y sogas hechas con fibras vegetales que eran retorcidas, enrolladas, trenzadas, anudadas y elaboradas a mano, se dieron hacia el año 8000 a.C. Luego, hacia el 5800 a.C., con la domesticación del algodón, se empezaron a elaborar las primeras telas, propiamente dichas. Después vendrían el lino y el empleo de lanas de alpaca y vicuña en los Andes.

Para tener una mejor idea del grado de adelanto tecnológico en materia textil, baste decir que, a la llegada de los españoles, los aztecas contaban con 13 diferentes tipos de tejidos y 53 clases de capas o esclavinas (capas cortas). Y así como ahora se fabrican chalecos antibalas, ellos elaboraban petos acolchados de algodón, que les servían como chalecos antiflechas.



MEDICINA

Otro de los campos del saber que habían alcanzado un notable desarrollo entre las civilizaciones americanas, a un nivel similar al de los pueblos euroasiáticos, era la Medicina. Mientras los europeos se regían por la teoría de los humores, de Galeno, la cultura médica prehispánica se basaba en una mezcla indisoluble de botánica, psicología y mitología, que buscaba el equilibrio de las personas con todo cuanto las rodeaba. Los antiguos americanos conocían las fiebres y los trastornos respiratorios y digestivos, así como algunos remedios, entre los que destacan laxantes, astringentes, vomitivos y antiinflamatorios. Empleaban el sauce como analgésico, y el "cacaloxóchitl" -flor de cuervo- como cicatrizante.

Algunas culturas alcanzaron un alto grado de especialización. Los incas, por ejemplo, tenían dos tipos de médicos: los "ichuri", que trataban las emociones (psicólogos), y los "callahuayas", curanderos itinerantes que administraban hierbas (homeópatas). Los mayas trataban las enfermedades mentales y conocían la existencia de una serie de enfermedades relacionadas con el coito (hoy llamadas de transmisión sexual) y que raramente eran graves.



INGENIERiA Y ARQUITECTURA

Los pueblos prehispánicos también brillaron en la Arquitectura e Ingeniería. Destacan las obras hidráulicas andinas y el desarrollo urbano de Tenochtitlan, fundada sobre un islote del Lago de Texcoco, con obras de drenaje, amplias calzadas y un largo acueducto de 5 kilómetros de piedra, que llevaba agua desde el Valle de Chapultepec.

En cuanto a las técnicas de construcción empleadas, para levantar, por ejemplo, la fortaleza de Sacsahuamán, junto a Cuzco, con sus piedras cúbicas de 5 metros de lado, unidas sin argamasa, pero entre las que no cabe ni un alfiler, éstas siguen siendo un absoluto misterio, puesto que no conocían la rueda (aunque algunos juguetes mayas presentan ruedas) ni máquinas asociadas, como grúas y poleas.



ASTRONOMiA

En términos generales, la ciencia y la tecnología estaban inmersas en el entramado religioso que les servía de soporte existencial. Debido a eso desarrollaron una ciencia astronómica sorprendente. Durante la época prehispánica, culturas como las de los Toltecas, los Mayas y los Aztecas, alcanzaron por la observación un conocimiento avanzado de los movimientos que los astros tienen en la bóveda celeste.

Aprovechando ese saber, desarrollaron los calendarios más precisos que el hombre confeccionó hasta el Siglo XVI, que fue, finalmente, cuando los europeos alcanzaron el mismo grado de exactitud. Esos pueblos también fueron capaces de predecir eclipses y supieron determinar las fechas en que diferentes estrellas brillantes serían visibles desde sus lugares de residencia, lo que les permitió planear correctamente sus actividades agrícolas y religiosas.

Los olmecas y, luego, los mayas, distinguieron las constelaciones de estrellas, elaborando calendarios bastante precisos a partir de su movimiento y el de los planetas. Conocían el movimiento del Sol, la Luna y Venus, así como el momento en que iban a producirse los eclipses.

Hacia el 1200 a.C., los olmecas usaban ya un calendario sagrado de 260 días, de utilidad agrícola, que pasó luego a los zapotecas, a los mayas y a los aztecas, sucesivamente, hasta que estos últimos lo complementaron con otro calendario de ciclo largo o solar, de 360 días y 5 jornadas "huecas", consideradas nefastas.

La Piedra del Sol, labrada en el Siglo XV, es un calendario azteca que contiene tres cómputos: el año de 365 días o "xihuitl"; el ciclo sagrado de 260 días; y el año venusiano, de 584 días.

En cuanto a los incas, parece ser que no les importaba tanto el movimiento de las constelaciones como la evolución de las manchas oscuras que se distinguen en el firmamento, la más importante de ellas una situada en la Vía Láctea y conocida hoy como Saco de Carbón.



MATEMATICAS

En cuanto a las Matemáticas, baste recordar el conocimiento que los mayas tenían del concepto del "cero", desconocido para los europeos, para cerrar este breve recorrido por algunos de las más importantes aportaciones prehispánicas a la ciencia y la tecnología.



* Coordinador de Información y Divulgación Científica, del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Tabasco (CCYTET).

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