Tabasco
Piden que Apasco respete medio ambiente y naturaleza
Los inconformes señalaron que los indígenas han permitido que Apasco explote lo que compró, por lo que piden les deje el agua que está en los cerros. (Foto: Franklin Pérez/El Heraldo de Tabasco)
El Heraldo de Tabasco
29 de febrero de 2012

Franklin Pérez

Macuspana, Tabasco.- Un grupo de ejidatarios de la zona Chol, ubicados en la parte serrana del municipio, se dieron cita la mañana de ayer en el parque central de esta ciudad, proveniente de doce comunidades en total, bajo el argumento encontrar una solución al problema que de unos meses para acá mantienen con la cementara Apasco.

Eladio Hernández Alejo, delegado municipal del Poblado Palomas, expresó que desde hace algunos meses descubrieron que la cementare estaba introduciendo tubos hacía la planta, proveniente de un pozo profundo, el cual lo perforaron a escondidas de las comunidades.

"Nosotros venimos a una cita o llamado que nos hicieron, para explicar aquí en el Ayuntamiento cual es la solución por parte de ellos, pero trajimos con nosotros a autoridades elegidas entre los lugareños y que tienen representatividad en estos momentos, para que empleados de Apasco, autoridades y nosotros acordemos tapar el pozo que nos va afectar en el futuro".

En este sentido, el líder Isaías Jiménez Pérez, de la comunidad de Chivalito segunda sección, dio su punto de vista en el sentido de solicitarle a Apasco, a respetar el medio ambiente y la naturaleza que da sustento a miles de cientos de familias de la región.

"La motivación de nosotros es que Apasco respete nuestro medio ambiente, que siempre hemos tenido, y creo que como pueblos indígenas hemos permitido que Apasco explotara lo que compro hace treinta años, lo que le pedimos es que nos deje el agua que está en los cerros y que ellos sigan utilizando el agua del río".

Y es que, a decir de los afectados, la cementera a través de estudios especializados encontró una beta de agua de máxima calidad, arriba del 90 por ciento en pureza, a unos cuantos metros de la planta, pero que dicho manantial alimenta a la zona arqueológica Agua Blanca, lugar que en temporada de seca es visitado por miles de personas por sus cascadas y balnearios, dejando a los vecinos una entrada extra.

Ellos presumen que más de doce comunidades se verán afectada de manera directa al no obtener el vital líquido de manera natural, que los mantos acuíferos del lugar se secaran y quienes viven la zona alta serrana de la región, se varan en una sequía eterna, como son los las tres secciones de los Chivalitos, dos secciones de Melchor Ocampo, dos secciones de Caparroso, el Poblado Paloma, Pedro C. Colorado, entre otras, al dejar sin agua con el traslado diario hacía la planta en tubo de 12 pulgadas.

La cementera utiliza el agua del río Tulija para subsidiarse, lo que le genera grandes inversiones más la cuota que la CONAGUA le cobra anual, por eso, según el argumento se vieron en la necesidad de perforar pozos cercanos, y de manera silenciosa trabajar para evitar dar información para que otro fin la utilizaría, ya que se sabe, es una beta enorme y da para subsidiar a la empresa y a otras planta más.

Por ello, la planta Apasco se niega a tapar el pozo que perforo e intenta sobornar a los líderes, según narran en entrevista, pero los ejidatarios están dispuestos a todo, a cerrar la planta si es necesario, declaro Isaías Jiménez, por eso irán a otras instancia, debido a que no acordaron nada en una primera entrevista.