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Chihuahua
Centenario de una gran historia
El Santuario incluye museo, capilla y un centro de formación espiritual. Foto: El Heraldo de Chihuahua
La madre Teresa en Chihuahua
El Heraldo de Chihuahua
5 de septiembre de 2010
De la Redacción
Chihuahua, Chihuahua.- En las últimas semanas hemos estado leyendo en la prensa local y, concretamente, en El Heraldo, acerca de una exposición llamada "Amar hasta que duela". Nos llama la atención en forma especial que se le dé tanta importancia a este tema, ya que parece ser que hoy en día, lo único que llama la atención son las noticias sobre la violencia, la muerte, el miedo y la incertidumbre en la que vivimos todos los que formamos parte de la comunidad chihuahuense. Resalta en forma extraordinaria que, en medio de esta atmósfera descompuesta que ha usurpado la tranquilidad de los chihuahuenses, El Heraldo le dé encabezados de 8 columnas y páginas enteras al mensaje y a la imagen de una mujer con el rostro cansado, y una mirada que refleja bondad y dulzura y que dice frases y expresa pensamientos que hoy contrastan con el resto de la información y, sin embargo, son más actuales que nunca y que además todos podemos aplicar a nuestra vida cotidiana, ya que expresan los contenidos más vitales y esenciales no sólo del mensaje cristiano y evangélico, sino de los valores universales de amor, caridad, comprensión, solidaridad, tolerancia, sacrificio, oración, silencio, etc. Un buen inicio para compartir esta reflexión, es preguntarnos dónde comenzó esta historia extraordinaria que el 26 de agosto cumplió 100 años y que alrededor de 800 chihuahuenses lo conmemoraron en el Museo Casa Chihuahua. Efectivamente, la historia inició el 26 de agosto de 1910, cuando nace en Albania, Gonxhe Agnes Bojaxhiu, actualmente conocida en todo el mundo como la Madre Teresa de Calcuta. Pero, qué fue lo que hizo que esta mujer, originaria de un país no relevante en el contexto europeo, nacida en una familia de clase media, con profundas raíces cristianas, se convirtiera en un fenómeno mundial y actualmente sea considerada en nuestro mundo contemporáneo, como un símbolo de amor y un icono de la verdadera caridad evangélica, expresada sin restricciones, y sin condicionamientos hacia los más pobres de los pobres. Estos pensamientos me llevaron a leer sobre su vida y su obra y cuando uno se interna en una vida como la de la Madre Teresa, puede uno constatar que hay espíritus gigantes, que hay almas que nacieron para brillar como luciérnagas en la noche de los tiempos, que nuestro mundo sí tiene remedio, y que hay faros que nos indican el camino correcto y que, ciertamente, no es desde los grandes puestos ni desde los foros mundiales y las grandes organizaciones , o la riqueza abundante, en donde está la respuesta a todas las preguntas que agobian al hombre moderno, sino desde la humildad, la sencillez, el amor incondicional, la caridad evangélica practicada todos los días en un trabajo incansable, que no desfallece, sino que se renueva día con día, en la alegría del trabajo cotidiano y en la pasión por un ideal. Esto era simplemente la Madre Teresa de Calcuta, una mujer apasionada, y no por algo, sino por alguien y que vivía un día a la vez, pero en plenitud, como si cada día fuera el último de su vida. En este orden de ideas puede uno comprobar por qué al morir la Madre Teresa había millones de personas en todo el mundo que hablaban de ella; por qué había miles y miles de gente que seguían sus huellas; por qué había cientos de comunidades en muchos países que seguían su ejemplo; por qué recibió los premios más importantes del mundo; por qué a los pocos años de que nos dejó para ir a la casa del Padre, como ella decía, el Papa Juan Pablo II la declaró beata y actualmente está en proceso su causa de canonización. Esta historia de grandeza espiritual nos llegó hace algunos años a Chihuahua, con la presencia en nuestra comunidad de uno de sus más cercanos colaboradores, quien durante 21 años compartió trabajo e ideales con esta gran mujer, me refiero al padre Angelo Scolozzi, un sacerdote católico misionero e hijo espiritual de la Madre Teresa, como ella misma lo decía. El padre Angelo llegó a Chihuahua con la intención de trabajar en nuestra comunidad con los más pobres de los pobres, sobre todo atendiendo más que a su pobreza material, a su pobreza espiritual, y con esta intención funda el Centro Madre Teresa de Calcuta, una comunidad terapéutica, en donde atiende en promedio a 30 jóvenes y adultos que viven ahí por un año, con un tratamiento integral para ayudarles a recuperar su sentido de la vida y a dejar sus adicciones de alcohol y drogas. Pero, además, el padre Angelo quiere promover el espíritu de amor de la Madre Teresa y la devoción hacia ella en Chihuahua, que hoy en día es uno de los lugares en donde más falta nos hace el mensaje y el ejemplo de esta mujer pequeña de estatura, pero gigante de espíritu. Con esta misma intención, el padre Angelo decide compartir con los chihuahuenses todas las reliquias y objetos relacionados con la beata que fue guardando por 21 años y además decide, con motivo del centenario de su nacimiento, dar a conocer a nuestra comunidad, este patrimonio espiritual que, además, quiere heredar a Chihuahua para que la Madre Teresa sea un modelo de amor y paz que nos ayude a recuperar el sentido en nuestras vidas, en estos momentos en que los chihuahuenses hemos perdido la paz y la tranquilidad. En esta muestra de reliquias figura un proyecto extraordinario para edificar un Santuario para la Madre Teresa que incluye museo, capilla y un centro de formación espiritual para que estas reliquias puedan tener un lugar digno, no sólo para veneración de los chihuahuenses, sino para todas las personas de otros lugares que tengan devoción por Ella y acudan a Chihuahua de visita. Ahora que la cultura de la muerte y la violencia se han apoderado de nuestro estado, esta mujer excepcional representa como nunca la cultura de la vida y de la solidaridad que tanta falta nos hace para el equilibrio de nuestras almas. Así nace la idea de ofrecer esta exposición de reliquias titulada "Amar hasta que duela", aprovechando la riqueza que tiene en sus manos el padre Angelo, y con esta intención se acude al Museo Casa Chihuahua y se hace la propuesta a la directora de este espacio cultural, quien ha convertido el museo en la sede de patrimonio cultural más importante de nuestra comunidad. La propuesta del padre Angelo es aceptada con entusiasmo y generosidad de parte del Museo Casa Chihuahua, y se empieza a trabajar con este proyecto, el cual no deja de presentar dificultades serias, ya que no se cuenta con recursos suficientes y muchas de las piezas de la muestra están en otras ciudades. Pero las dificultades se van resolviendo y la exposición "Amar hasta que duela" se va convirtiendo en una realidad, y las expectativas sobre la exposición se van agrandando, conforme la prensa local (El Heraldo) empieza a apoyar la iniciativa, con una promoción sin precedentes, que culmina el 26 de agosto de 2010, con una asistencia aproximada de 800 personas a la inauguración de la muestra "Amar hasta que duela", en donde el mensaje del padre Angelo conmueve a los presentes, ya que está estructurado en su parte medular por frases y pensamientos de la Madre Teresa, que reflejan el gran amor y devoción que el padre Angelo tenía por Ella y además, por lo urgente que resulta en estos momentos dirigir nuestras vidas hacia los caminos que Ella nos señala. De esta forma Chihuahua celebra el Centenario de una gran historia, ya que detrás de esa gran historia, se entreteje el mensaje y el ejemplo de una gran mujer: la Madre Teresa de Calcuta, (26 de agosto de 1910-26 de agosto de 2010). |
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