|
Justicia
Sádicos feminicidios
Policias municipales acudieron al llamado hecho por los habitantes de la ranchería Habanero para constatar los hechos. (Foto: El Heraldo de Tabasco)
El Heraldo de Tabasco
4 de mayo de 2010
Redacción
Cárdenas, Tabasco.- Tres mujeres aparecieron sin vida, tiradas en un camino vecinal que enlaza los municipios de Cárdenas con Huimanguillo, las cuales presentaron múltiples heridas por armas punzo cortantes en diversas partes del cuerpo. Ante lo delicado de la situación, se supo que fuerzas militares, federales y del estado, iniciaron con operativos no solo en este municipio sino en Huimanguillo, en busca de sospechosos. Tras el hallazgo de vecinos de la comunidad Habanero en su primera sección, que pertenece a este municipio, la autoridad ministerial que se encargó de dar fe de los tremendos hechos, encontró que ellas fueron objetos de ataques sexuales, además de que durante los actos criminales, los responsables aparentemente se encontraban alcoholizados y que no tuvieron piedad para con sus víctimas, esto luego de encontrarse que dos de ellas presentaron heridas por arma cuchillo que superaron las 25 estocadas. Las tres mujeres, de entre 25 a 30 años de edad, fueron llevadas a la zona en donde los responsables se divirtieron y posteriormente, las ejecutaron; informes indican que ellas fueron inicialmente golpeadas y finalmente acuchilladas. Los cuerpos de seguridad en la entidad fueron notificados a eso de las seis y 10 de la mañana de ayer por vecinos de la ranchería Habanero del hallazgo de tres personas del sexo femenino que yacían tiradas sobre el camino vecinal y que todas presentaban heridas en el cuerpo. Personal especializado de la Procuraduría de Justicia, en este municipio dieron parte a las oficinas centrales y la movilización fue general; el Ejército Mexicano y Fuerzas Federales, arribaron a la zona para ser testigos de la masacre. Peritos médicos forenses y de criminalística realizaron las diligencias de rastreo y fotografía; dieron cuenta que dos de los cadáveres estaban a una distancia de no más de tres metros, en tanto que la tercera, en una vereda hasta donde se presume fue llevada, ultrajada y finalmente ejecutada. De momento se desconoce la identidad de las tres muchachas. La presunción es que estuvieron obligadas a permanecer en la zona por sus agresores; que estuvieron ingiriendo bebidas alcohólicas y cuando sus acompañantes estuvieron ebrios, las atacaron sexualmente, para finalmente, determinarse sus muertes. La autoridad, aseguró algunos envases de refrescos y agua mineral, además de una botella de buen vino que presumen abandonaron los agresores posterior a su estancia en la escena de los crímenes. Se encontraron, además, pertenencias de las muchachas, entre estos, un teléfono Nextel, un par de zapatillas, unos aretes, anillos, pulseras, y un pasador con el nombre de "Dayra". En la escena del crimen, las fijaciones fotográficas de la autoridad dieron cuenta del ataque sorpresivo; algunas presentaron heridas en el abdomen y cuello; en las manos que presumen la defensa durante el sorpresivo ataque de muerte. Las tres muchachas permanecían hasta la noche de ayer en la morgue y la autoridad aguardaba que se presentaran familiares a reclamarlas. La primera mujer vestía playera negra, pantalón mezclilla y zapatos azules (chanclas); mujer que fue herida en repetidas ocasiones por la espada y acabada con golpes contusos en la cabeza, a ella, el ejecutor, tuvo la idea de enterrarle a la altura de la cadera un palo (caña de azucar). La segunda mujer, vestía blusa a rayas en colores blanco y verde, y como seña particular, presentó un tatuaje en el abdomen de una mariposa color rosa y alrededor unas estrellas; ella fue degollada; estaba apenas vestida con su prenda íntima. Se estima que antes de ser ultimada, fue atacada sexualmente; la autoridad dio cuenta de que apenas había sido objeto del abuso sexual cuando el agresor, la mató. La tercer víctima, fue encontrada sobre en una vereda; estaba completamente desnuda; sus agresores la atacaron sexualmente. Apenas estaba cubierta por su brasier en color negro; como seña particular, tenía un piercing en el ombligo; presentó traumatismo de cráneo pero los responsables no se conformaron con ello, la hirieron en repetidas ocasiones en el cuerpo con puntiagudas varas de caña. Ella presentó en su vagina varias estocadas, además de heridas profundas y múltiples en otras partes del cuerpo. Esta pobre mujer fue arrastrada sin misericordia y finalmente abandonada a un lado del camino vecinal. El asesino le aventó un neumático que le cubrió la cabeza, las ropas de ella, un pantalón de mezclilla, apareció tirada, cerca donde quedaría ya sin vida. Se presume que ella fue la primer víctima, que ni tiempo le dieron a que se vistiera; los agresores no tuvieron piedad. La PGJE hace presumir que esta mujer que estaba desnuda, el agresor intento ocultar su cadáver, y por ello la condujo a un terreno baldío donde la asesinó, tras tener sexo; y luego fue a donde estaban las otras dos. De momento, se estima que en los sádicos crímenes, pudieron haber participado entre tres a cinco sujetos, de acuerdo a estimaciones de la policía, y que no se descarta, estuviera cuando menos, una mujer implicada. Los vecinos de la ranchería Habanero se mantienen consternados por lo brutal de los asesinatos y, peor aún, de que su comuna sea prácticamente el sitio perfecto para ir a abandonar cadáveres, ya que estas tres víctimas no han sido los únicos hechos. Las investigaciones -por lo terrible de estas muertes de jóvenes mujeres-, se están realizando y de momento no se habla que el crimen organizado tenga que ver en ello, aunque tampoco está descartado. MEDIA FILIACION DE LAS VICTIMAS La mujer que presentó múltiples heridas punzo-cortantes en la espalda y traumatismo de cráneo, de acuerdo a datos, medía 1.70 de estatura, morena clara, boca chica, cejas escasas, de al menos 80 kilos de peso, cabello negro corto y vestía pantalón mezclilla azul y blusa negra, y portaba aretes de oro y sandalias azules. La segunda víctima, con tatuaje de una mariposa y estrellas en la región de pelvis y abdomen, medía 1.68 de estatura; con un peso de 75 kilogramos, morena clara, ojos negros, cejas semipobladas, nariz recta y boca mediana, cabello negro lacio, y vestía pantaleta azul cielo, blusa color blanca con franjas verdes y un pantalón azul que no traía puesto. Ella portaba pulseras en chapa de oro en su mano derecha y zapatillas negras. La tercera mujer era delgada, de 1.73 de estatura, cejas escasas, nariz recta, boca chica, y quien tenía un piercing, una piedra en color rosa en el ombligo. Ella apenas vestía su brasier negro, pero sus ropas correspondieron a una blusa negra y pantalón de mezclilla azul y unas zapatillas. |
|