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Tabasco
Más de 25 años labrando jícaras
Hace más de 25 años, Marbella Castillo García realiza el labrado de jícaras, "Yo aprendí desde los 35 años, y ahorita tengo la edad de 62 años. (Foto: David Michel/El Heraldo de Tabasco)
El Heraldo de Tabasco
8 de febrero de 2010
Lorena Zarazua
Villahermosa, Tabasco.- Hace más de 25 años, Marbella Castillo García realiza el labrado jícaras, las cuales son artesanías representativas de Tabasco y a pesar de que no se ha mantenido de la elaboración de este adorno, pues labora como conserje en el museo Gregorio Méndez Magaña del municipio de Jalpa de Méndez, afirma que continua realizando estos trabajos ya que es una ayuda económica para su hogar y al mismo tiempo que contribuye para que la tradición no se pierda. Al estar elaborando una jícara más para ofrecerla a los turistas, comentó que aprendió el labrado, gracias al maestro José Castellanos, quien hace mas de 25 años le enseño el arte del labrado, el cual aprendió durante un año de la mano del también artesano. "Aprendí con el maestro José castellanos, ahí me puse a estar ensayando con el y el me hacia todos los trazos y yo ya raspaba la cáscara de la jícara y ya de ahí le agarre rápido porque como sabia dibujo pues se me facilitó y me gusto y aquí estoy trabajando la artesanía. Yo aprendí desde los 35 años, y ahorita tengo la edad de 62 años, yo solo trabajo aquí en el museo la venta y en el del coronel Gregorio Méndez Magaña que esta en Jalpa de Méndez, pero solo aquí el instituto de cultura me permite dar la muestra de cómo elaborarla", narró. Refirió, que no se mantiene de esta actividad, pues tiene un sueldo debido a que es conserje en el museo Gregorio Méndez Magaña en Jalpa de Méndez de donde es originaria y donde trabaja desde hace 26 años y mediante el cual saco avante a sus siete hijos, Nicolás, Adrián, Rubicel, Juan Andrés, Alejandro, Marisela, Brenda Concepción Hernández Castillo, quienes fueron abandonados por el que fuera su esposo, el señor Andrés Hernández Olán, quien murió al irse al estado de Chiapas, pero que actualmente mediante su esfuerzo como madre, todos son profesionistas de quienes se siente orgullosa. "El que fue mi esposo ya no vive, mis hijos desde pequeños se quedaron sin su padre, ya que se fue con una muchacha a Chiapas, donde se quedo a vivir y lo mataron. Yo me quede sola con todos mis hijos, mi esposo se llamaba Andrés Hernández Olán", relató. En otro contexto, dijo que la jícara labrada no tiene un precio estable, ya que el precio se establece de acuerdo a lo laborioso del trabajo, pero el costo de estas van desde los 45 hasta los 100 pesos, y si son pedidos especiales depende del dibujo y si van en petatillo, pueden llegar a un precio de hasta los 150 pesos, sin embargo, siempre trata de que los precios sean accesibles y económicos. "Cuando es en petatillo es un trabajo fino, que no es tan fácil ni tampoco el material se adquiere tan fácil, ya que se necesita una jícara que tenga delgadita la cáscara y que salga firme para hacer el petatillo, no es cualquier material, tienen que ser el material apropiado para elaborarlo", acotó. Finalmente, dijo que ella continuará elaborando estas artesanías hasta que Dios se lo permita, pues gusta de hacer este trabajo y por tal motivo lo hace con entusiasmo ya que quiere que esta tradición no se pierda y siga estado vigente entre los tabasqueños, así como también que los turistas nacionales y extranjeros conozcan las tradiciones y artesanías del estado de Tabasco. |
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