Opinión / Columna
 
De Primera Mano 
Rodulfo Reyes 
PRD: Acierto
El Heraldo de Tabasco
20 de noviembre de 2009

  Meditada o no, la postura del PRD de no iniciar el miércoles su más reciente temporada de protestas en contra del régimen, es una medida acertada que, de entrada, favorece a este mismo partido por cuanto a que de haber salido a las calles hubiera minado más su de por sí desgastada imagen.

Hay una razón de peso por la que el sol azteca no debe apostar a la descomposición del tejido social de Tabasco. Y es que los estudios han demostrado que tras una jornada electoral, la ciudadanía se vuelve aún más apática de los partidos y no cree en las organizaciones que llaman a protestar por el resultado.

El ejemplo más claro de esto -paradójicamente- se dio en Tabasco en los comicios de 2006. En julio de este año los tabasqueños votaron en masa por el paisano Andrés Manuel López Obrador, del PRD; y terminaron de hundir en la historia al priísta Roberto Madrazo Pintado.

El voto paisano no fue suficiente y el panista Felipe Calderón Hinojosa se sentó en Los Pinos al ganar por los puros bigotes al perredista tabasqueño.

Como es su costumbre en todas las elecciones en las que pierde, Andrés Manuel llamó a protestar por el fraude.

No sólo eso: López Obrador se instaló con los suyos en el primer cuadro de la Ciudad de México en demanda de que se anularan las elecciones presidenciales.

El tabasqueño regresó a sus orígenes callejeros en el Edén y taponó el zócalo del Distrito Federal.

Las imágenes de los campamentos perredistas en el corazón de la capital del país se difundieron a nivel nacional y fueron seguidas puntualmente por los tabasqueños.

En octubre de 2006 se efectuaron las elecciones para gobernador de Tabasco. AMLO dejó unas semanas su movimiento en la metrópoli y se trasladó con su estado mayor al Edén.

Aquí se puso a apoyar resueltamente la campaña de Raúl Ojeda Zubieta, el ex priísta que buscaba por tercera vez la gubernatura. Más que pedir el voto por el empresario, Andrés Manuel aparecía en los medios electrónicos demandando el sufragio por aquél pero para que continuase el movimiento que él encabezaba.

Poco faltó para que López Obrador preguntase entonces ¿así o más claro? por su cometido de hacerse del gobierno de Tabasco pero para fines propios.

Tres meses después de los comicios de julio de 2006, en los que AMLO convocó a millones de mexicanos y estuvo a unos cuantos cientos de miles de votos de ser el Presidente, los tabasqueños -que en la jornada federal lo habían preferido por sobre Madrazo y Calderón- en octubre cruzaron la boleta en su contra en la persona de su testaferro Raúl Ojeda.

Puede verse con toda claridad que la sociedad repudia las protestas postelectorales.

En el caso remoto que la ciudadanía viera con buenos ojos la protesta perredista, el PRD tendría mucho qué hacer para convencer sobre la viabilidad de su movilización.

Por ejemplo, el partido opositor se las vería negras -y amarillas- para explicar que en las elecciones del pasado 15 de octubre hubo fraude pero sólo en los municipios en los que perdió el sol azteca.

De acuerdo con el razonamiento perredista, en los municipios donde se alzó con la victoria el PRD, la elección fue limpia. En cambio, la suciedad se registró nada más donde los candidatos ganadores fueron priístas.

Por lo demás, los actos de bloquear calles y tomar edificios públicos, son medidas políticas de suyo rechazadas por la ciudadanía.

Haber tensado el tejido social de Tabasco le pegaría más a la oposición que al gobierno de Andrés Granier Melo, aun cuando la administración local por la crisis del país y la mala suerte de padecer tres años de contingencia, no ha podido dar los satisfactores que requiere la mayoría.

En la contingencia de los últimos días, por ejemplo, se ha notado el rechazo social mediante llamadas a la radio por la actitud de los partidos opositores de mantener a fuego cruzado contra el régimen, mientras los hermanos de la Chontalpa se debaten entre el hambre y el olvido.

A esto súmele usted la circunstancia de que hace dos días el partido opositor a punto estuvo de volver a aplicar aquí las medidas callejeras hechas famosas en los noventa por Andrés Manuel.



BANDEJA DE ENTRADA...

AYER, EN EL Congreso, el diputado Ovidio Chablé rechazó que él y sus compañeros Crisanto Salazar y Ezequiel Ventura ya no pertenecen a la bancada del PRD, como asegura la coordinadora de este grupo, Casilda Ruiz... El yerno del finado perredista Walter Ramírez asegura que los tres legisladores que buscaron un cargo de elección por las siglas del PT y Convergencia, no han sido expulsados del sol azteca, toda vez que el proceso se encuentra en revisión en la Comisión Nacional de Garantías y Vigilancia, y mientras este órgano no resuelva mediante un documento por escrito, Chablé, Salazar y Ventura siguen estando en las filas solaztequistas... A PROPÓSITO DE representantes populares, el presidente estatal del PAN, Nicolás Alejandro León Cruz, aseguró ayer que son onerosos los salarios de los congresistas, pero negó que vaya a recomendarle a su fracción bajarse el sueldo...
 
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