Opinión / Columna
 
Heraldo Político 
Juan Ochoa Vidal 
No es tiempo de venganzas
El Heraldo de Tabasco
17 de noviembre de 2009

  El pasado domingo, a solicitud de las autoridades de Cunduacán, pronunciamos el discurso oficial en la ceremonia alusiva al trigésimo tercer aniversario luctuoso de Regino Hernández Llergo. Se trata no sólo a un distinguido cunduacanense, sino a uno de los más connotados periodistas que ha dado México.

Nació en Cunduacán en 1896, en el seno de la familia conformada por los profesores José Hernández León y Matilde Llergo. Vivió con sus padres durante algún tiempo en Paraíso y en San Juan Bautista. Más tarde, la familia se instaló en Balancán donde su padre ocupó la dirección del plantel de instrucción gratuita.

Debemos imaginarnos las condiciones de pobreza en que vivía el magisterio, pero a la vez evocar su profunda vocación de servicio a la comunidad y el ejemplo que así recibió el pequeño Regino, de quien se dice que, así como sucede en la actualidad en muchos hogares de Tabasco y el resto del país, contribuía al gasto familiar ganándose él mismo algunos pesos.

Y lo hacía mediante la venta de merengues a los pasajeros de los barcos que llevaban mercancía y personas entre Tenosique, Balancán, Montecristo, Jonuta y río abajo.

Ese niño sufrió muchas penurias económicas, que habrían de fortalecer su espíritu de triunfador. A su corta edad ya era sobreviviente de ese "edén", plagado de enfermedades terribles como la malaria y el cólera.

Aparentemente, carecía de oportunidad alguna de escapar de un destino de marginación, de falta de posibilidades de superación. Sin embargo, dos décadas después ya era director del periódico La Opinión de Los Angeles, California, cargo que desempeñó desde 1926 hasta 1937.

¿Cómo llega este tabasqueño a ser pionero del periódico que hoy es el más leído en lengua castellana en Estados Unidos, en una urbe donde radican más de seis millones sólo de mexicanos?

Otro comunicador de origen mexicano, Ignacio Lozano, primero funda en San Antonio, Texas, en 1913, el Diario La Prensa, y en 1926 La Opinión. Y confía la tarea de desarrollar el nuevo proyecto, a quien en el transcurso de los diez años previos ya había forjado un prestigio profesional formidable.

En 1923, aquel joven había hecho a Pancho Villa la última entrevista y semblanza. La oportunidad de retomar su verdadera vocación, se la abre en 1916 otro importantísimo periodista tabasqueño, el teapaneco Félix Fulgencio Palavicini, en el naciente periódico El Universal.

En 1937, de regreso en México, presenta su revista semanal intitulada Hoy, apoyado desde la jefatura de redacción por su primo José Pagés Llergo. Entre los editorialistas contaba con las plumas de Salvador Novo, David Alfaro Siqueiros, José Revueltas, Diego Rivera, Antonio Caso, entre otros intelectuales y artistas de izquierda y derecha.

En 1944 funda la revista Mañana en 1955 Impacto, publicación que dirige hasta que muere en 1976.

Sin duda, hablar de la trayectoria de este distinguido tabasqueño es referirnos a condiciones históricas sumamente complicadas: lucha armada, sangre inocente derramada. ¡Cuántas injusticias! ¡Cuánta violencia! Y una lucha por el poder de la manera más cruenta, mientras nuestra nación continuaba sufriendo hambre, marginación y explotación.

En la actualidad, esa Revolución Mexicana continúa inconclusa. Se tienen innegables avances, sí. Nuestro pueblo ha ido conquistando el ejercicio de la democracia, la expresión de las ideas, el derecho a la salud, a una vida digna, a oportunidades de superación. No ha sido fácil.

Ahora mismo, habitantes de varios municipios, han sufrido los embates de la naturaleza. Cunduacán no pudo escapar, en estos tres años, de otra situación que, como lo ha advertido Andrés Granier Melo, tiende a complicarse en los años por venir.

Nos referimos al problema presupuestal; a los fuertes recortes presupuestales que han impedido que los diecisiete ayuntamientos de Tabasco, incluido el de Cunduacán, hicieren todas esas obras y auxilios que nuestro pueblo siente que se le adeudan.

Hacienda ya adelantó que para el año próximo, sólo para comenzar, se aplicará un recorte presupuestal de ochenta mil millones de pesos, lo cual significa que el dinero que este año se le dejó de dar al gobierno de Francisco Sánchez Soberano, de antemano se le quitó ya a la administración que presidirá Juan Armando Gordillo.

Pero no está fácil el asunto. De allí, la pertinencia del exhorto que reiteradamente formula el gobernador, para la unidad, para la colaboración institucional entre gobiernos de distinta filiación partidista; para hacer a un lado eso que despectivamente se llama grilla; para olvidarnos del chisme, del pleito, de las venganzas personales, del golpeteo político escudado detrás de la libertad de expresión.

Sentimos que si bien no pocos gobernantes municipales han incurrido en excesos, también todos han enfrentado uno de los trienios más difíciles, al igual que el gobernador Granier: frentes fríos con efectos desvastadores, desde enero de 2007, y recortes presupuestales uno tras otro; los saldos de la lucha contra el crimen organizado, inundaciones, epidemias, etcétera.

Hablamos de lo que nos consta: en Paraíso, por ejemplo, Francisco Santo Magaña ha realizado con honradez un extraordinario trabajo como alcalde. Mañana le platico a detalle cómo está ese asunto de las presuntas "irregularidades" en su cuenta pública, y del porqué esta será aprobada.


 
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