Opinión / Columna
 
Transparencia Política 
Edwin Macario 
No entendimos a Felipe
El Heraldo de Tabasco
9 de noviembre de 2009

  Es importante destacar que oficialmente no se había reportado hasta ahora el deceso de una sola persona, no tenemos oficialmente ningún reporte.

Humberto Mayans/ 021107



Ese Día de Muertos del 2007, no entendimos a Felipe Calderón. No nos dimos cuenta, ni el gobierno ni los periodistas, que estaba de nuevo en Tabasco sólo para colgarse de la popularidad que, entonces, mantenía el gobernador Andrés Granier por mantenerse cerca de su pueblo en la tragedia. Calderón había perdido la elección en esta entidad federativa.

Nadie se percató de lo que había detrás del enojo y el arrancarle la palabra al secretario de Gobierno, que hacia el que este columnista considera el "informe del desastre". Decía Mayans: señor Presidente, como usted comprenderá la tragedia es enorme. Son incalculables los daños económicos y el impacto social que esto ha traído. Estamos, señor Presidente, en una verdadera crisis social, especialmente en la ciudad de Villahermosa, que como señalaba el señor gobernador, es un verdadero albergue".

-Concentre los requerimientos y empiece por lo más urgente, por favor. Sabemos la magnitud de la tragedia -atajó Calderón Hinojosa ante el recuento de daños que el secretario de Gobierno había ya hecho. Un solo dato era bueno: nadie había muerto a causa de las inundaciones. Esta cifra se mantuvo oficialmente hasta que las aguas bajaron.

El propio químico Granier dijo el 9 de noviembre en la quinta reunión de evaluación por las inundaciones, ante Calderón: "la prioridad número uno tanto de usted como de un servidor era salvar las vidas humanas como primer paso, y a esa tarea nos abocamos desde el primer momento en que se dio la emergencia, como se ha informado.

"Desafortunadamente hoy se encontró un cadáver de la señora Rosa Cortina, que se encontró en la calle Madero, en su casa del centro de la ciudad de Villahermosa, pero la señora desgraciadamente falleció por otras causas. Fue asesinada, señor Presidente, no se ahogó, fue asesinada, y la Procuraduría informó puntualmente de esta situación, es lamentable, pero así ocurrieron las cosas".

Contraste con las inundaciones del 2008 y ahora del 2009 donde se mencionan ya varios muertos.

En la Gran Inundación, Mayans, tal vez, había molestado al presidente Calderón al decir que "el daño que sufrieron estas personas en su patrimonio y en las condiciones de vida actuales en las calles de la ciudad implica un altísimo riesgo para la estabilidad social del estado, señor Presidente". O por el mismo recuento.

Tengo que explicar porque ayer dije en este espacio que la tragedia puede ser mayor para Tabasco: en los primeros días de la Gran Inundación, el titular de la Conagua al anunciar que se terminarían las Compuertas del Macayo dijo que al funcionar tendrían que movilizarse de los municipios miles de tabasqueños. La obra no se ha terminado. Se ha construido sólo la mitad, si le creemos a José Luis Luege Tamargo. Y con sólo esa mitad funcionando, las aguas derivadas al río Samaria causan problemas a los municipios de la Chontalpa chica, imagínese usted lo que les pasará cuando se desvíe el sesenta por ciento de las aguas, como inicialmente se proyectó. De eso habrá tiempo de escribir, de acuerdo con el discurso de Luege, aquel 2007.



LADO OSCURO

El que sus iguales lo hayan nombrado presidente de la organización que aglutina a los magistrados de justicia del país y que esto haya sucedido en los terrenos de Enrique Peña Nieto y con su presencia, trae fuera de sí a Rodolfo Campos Montejo, presidente del Tribunal Superior de Tabasco, que se siente en los cuernos de la luna y todo se le hace chiquito para llegar al 2012.
 
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