Comunidad y Cultura Local
El origen del hombre americano
Destacados intelectuales entre el público que asistió a la conferencia así como alumnos de distintas instituciones de nivel medio superior y superior. (Foto: Ernesto Hernández/El Heraldo de Tabasco)
El Heraldo de Tabasco
12 de febrero de 2009

Ernesto Hernández

Villahermosa, Tabasco.- En el marco del inicio del programa de actividades del Club de Ciencias Arturo Rosenblueth, A. C, el 200 aniversario del nacimiento de Charles Darwin y los 150 años de la publicación de "El origen de las especies" El Biólogo y M. C. Armando Romo López presentó la conferencia "El origen del hombre americano" en el Lobby del Planetario Tabasco 2000 el pasado sábado 7 del presente mes en punto de las 12:00 horas.

Las evidencias de los restos fósiles encontrados a lo largo del continente americano y sometidos a la prueba del Carbono 14 indican que América fue el destino de hasta 10 oleadas de migración de distintas razas, y estas llegaron a nuestro continente por el estrecho de Bering, que primeramente poblaron lo que hoy es Canadá y posteriormente fueron extendiéndose hacia Latinoamérica y América del sur, así lo indica la antigüedad de los restos fósiles encontrados a lo largo del continente.

Esta afirmación del origen del hombre americano se sustenta por el hecho de que la prueba del carbono 14 indica que los restos fósiles encontrados en el norte del continente tienen una antigüedad de entre 12 mil y 30 mil años, mientras que los encontrados hacia el sur tienen una antigüedad menor que las anteriores.

Los científicos no dudan que los indígenas americanos modernos descienden, en gran medida, de las oleadas migratorias provenientes del Asia durante la glaciación de Wisconsin. Éste periodo glacial se inició hace 70 000 años y acabó alrededor de 10 000 a.C. En estos sesenta mil años, el descenso del nivel del mar hizo aparecer un puente terrestre llamado Bering.

Este istmo tuvo zonas libres de hielo desde unos 36 000 años a.C. que conectaban Siberia con Alaska y habrían permitido el poblamiento remoto del valle del Yucón. Sin embargo, durante muchos milenios el avance de los asiáticos mongoloides al resto del Continente estuvo bloqueado por una gigantesca masa glacial que cubría el norte de Canadá; hasta que a fines del Pleistoceno el incremento gradual de la temperatura permitió la aparición del llamado Corredor de Mackenzie, a través del cual las bandas de cazadores se propagaron al resto de Norteamérica y más tarde a Sudamérica.

Se ha determinado que ciertas características del genoma, ubicadas en el cromosoma Y se heredan solo del padre. Otras características, que se encuentran solo en la mitocondria se heredan por la línea materna.

De acuerdo con los más recientes estudios, el antecesor común por la línea masculina vivió en África hace unos 60.000 años, mientras que la mujer cuyos genes llevamos todos vivió en el África Oriental (en lo que hoy es Etiopía, Kenia o Tanzania) hace no menos de 140.000 años. Esto no quiere decir que Eva en su momento fuera la única mujer, ni Adán el único hombre en el suyo, pero son los dos cuyos descendientes en línea directa viven hasta hoy.

LAS MIGRACIONES

Todo indica que las primeras migraciones, hace unos 50.000 años, fueron del África hacia Asia Menor, de donde se esparcieron hacia el noroeste a Europa y hacia el este al Asia, bajando hasta Australia. Otros subieron hasta el extremo nororiental de Siberia, llamado Beringia por el estrecho de ese nombre. Los haplogrupos más complejos están a partir de la costa asiática del Mediterráneo al centro del continente asiático, los lugares donde las diversas etnias se vienen mezclando desde hace más tiempo. Pero en el mapa destaca con un solo color preponderante todo el continente americano y Groenlandia, donde la población llegó de Asia.

DE BERINGIA A TIERRA DEL FUEGO

Todo parece indicar que la migración se originó en Siberia y llegó al puente a través del estrecho de Bering hace no más de 30.000 años y posiblemente menos de 22.000 años, coincidiendo con la gran glaciación. Los migrantes demoraron en cruzar el puente y llegaron a América hace no menos de 16.500 años. La migración siguió hacia el sur y el este y les tomó algo menos de dos mil años llegar al extremo sur del continente. Los restos humanos encontrados en Monte Verde, Chile, fechados con carbono 14, tienen 14.600 años.

LA EXPANSION

La evidencia geológica coincide con la cronología de la hipótesis, el cruce de Asia a América se habría producido hace unos 22 mil años, cuando la gran glaciación creó un puente entre los continentes.

Tras sobrevivir a un clima inhóspito, los colonizadores llegados de Beringia bajaron al sur apenas en la capa de hielo que cubría Canadá y se dividieron en dos corredores, uno en la costa del Pacífico y otro tras las Montañas Rocosas. Las fechas que dan los geólogos coinciden con las de los arqueólogos.

En cuanto a los que llegaron a Brasil, no hay rastro de su ruta, pero pudo haber sido por los ríos. Un sitio arqueológico en la isla Santa Rosa, frente a California, fechado en 13 mil años muestra que para entonces los migrantes ya sabían navegar. En ese tiempo en América había mamuts y mastodontes, a cuya extinción colaboraron los colonizadores venidos de Asia, como lo muestran los abundantes restos arqueológicos.

Varias de las incógnitas sobre la expansión del hombre americano persisten, pero al parecer ya no hay dudas sobre su origen. Aunque no se sabe exactamente cuándo comenzó, la migración fue una sola y vino de Asia. En cuanto al avance hacia el sur y el este, queda mucho por aclarar. Sin embargo, no hay duda de que para llegar a Chile, los colonizadores tuvieron que pasar por el Perú hace no menos de 14.600 años y sin duda dejaron huellas.

LOS FOSILES DE MEXICO

En distintos puntos geográficos de nuestro país se han encontrado restos fósiles cuya antigüedad coincide con la propuesta de que los primeros pobladores del continente llegaron por el estrecho de Bering, entre los que podemos citar a la mujer del Peñón, al hombre de chimalhuacán, al hombre de Balderas, el hombre de Tlapacoya, el hombre de Texcal y el hombre de Tepexpan entre otros, descubiertos la mayoría de una manera fortuita gracias a distintas excavaciones de obras públicas en el Distrito federal y el Estado de México. Los descubrimientos más recientes son el fruto de proyectos de del INAH desarrollados en distintos lugares con el objetivo de conocer más sobre los primeros pobladores de nuestro país.

En un día como hoy pero de 1809 nació uno de los hombres que habrían de causar una de las más grandes revoluciones en la historia de la ciencia, Charles Darwin.