Opinión / Columna
 
Sergio Armendáriz Royval 
Febrero, mes de la Constitución
El Heraldo de Chihuahua
7 de febrero de 2012

  "Donde termina la ley, empieza la tiranía" -William Pitt-

Cada año, durante el mes de febrero, los maestros de hace ya algunos ayeres, dedicábamos a la "nacionalidad" y sus componentes, la enseñanza del civismo y de la historia. Nuestros alumnos iban tejiendo en sus conciencias una serie de conceptos básicos sobre nuestra Constitución. Hoy en día, con las reformas de las reformas que fueron reformas antes de ser reformas, los compañeros maestros privan a sus discípulos de los elementos que constituyen nuestra nacionalidad y sobre el valioso significado de lo que vivir dentro de la Ley trae consigo. Los regímenes reaccionarios y sus lacayos de la dirección sindical del magisterio, han cancelado tan valiosos conocimientos y sólo aciertan a disfrazar lo que en realidad sucede en el entorno nacional: la violación sistemática de la Ley por quienes protestaron cumplirla y hacerla cumplir, es decir, los gobernantes.

El Poder Ejecutivo federal se ha asumido como el Supremo Poder Conservador de la época del establecimiento del sistema republicano centralista en el año 1836. Al violar y pisotear la Ley, se castra a las nuevas generaciones de la lucha por la libertad, la igualdad y la fraternidad, y se establece un oscuro régimen antidemocrático, antifederalista, policiaco, absorbente y tiránico. Compañeros maestros, no basta con atender los cursos y academias de la "cultura de la legalidad", sino enseñar a nuestros alumnos a luchar por el fi el cumplimiento de la Ley. Recordemos que la palabra convence, pero el ejemplo, arrastra, por ello debemos enseñar a aprender a nuestros pupilos lo que es y qué significa la Ley, para evitar sus desfiguraciones y sus violaciones, sobre todo por quienes deben poner el ejemplo de probidad y responsabilidad.

Dicen los textos de Derecho, que la Ley debe ser notoria, es decir, debe ser conocida, por ello, es menester reflexionar sobre esta máxima en este mes de la Constitución. Muchos mercachifl es de la política, de la imagen y del micrófono se aprovechan del desconocimiento de la Ley, para imponer sus tendenciosos y facciosos conceptos sobre el ejercicio del derecho y distorsionar el recto sentido de la ejemplaridad de la Ley. Vivimos un Estado basado en un marco jurídico, no en una tiranía aupada por el poder del dinero, de la violencia institucionalizada y de las inconfesables ambiciones de unos cuantos títeres del Imperio.

Las campañas políticas propias de este año electoral, no anuncian que se restablecerá el imperio de la Ley, que los gobiernos panistas destruyeron, por lo que es de exhortar a las fuerzas ciudadanas, a exigir que no sólo se refrende el respeto a la Ley, sino se castigue a quienes en uso y usufructo del poder, se han aprovechado para posicionar a su partido albiazul, han abusado de la autoridad, y han manejado y manejan a las corporaciones de la procuración de justicia federales, para imponer un estado de terror en base a calumnias y mendacidades, para lograr ventajas electorales, en perjuicio de los opositores.

Por cierto, debemos reflexionar en la posibilidad de presentar una reforma constitucional que separe a la Procuraduría General de la República, del Poder Ejecutivo, y que sea totalmente autónoma. Asimismo, quitarles lo de "comisión" a los Derechos Humanos y convertirla en una verdadera Procuraduría, con toda su jurisdicción y su reglamentación, que la hagan procedente y respetable, en la infinidad de casos que, por hoy, no puede resolver. Tienen pues trabajo, señores legisladores, si lo logran el pueblo de México se los reconocerá y les brindará el apoyo que tanto necesitan. Quiero expresar por este noble medio, el sentimiento de pésame a los familiares, amigos y a los millones de lectores asiduos de la periodista Aurora Verdejo, por su inesperada partida, la extrañamos y no la olvidaremos. ¡Descanse en paz!
 
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