Opinión / Columna
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Jesús Trevizo Gutiérrez
Nueva política hacendaria
El Heraldo de Chihuahua
10 de febrero de 2012
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Jesús Trevizo G.
El pasado miércoles dejó de existir este destacado colaborador, que por años enriqueció con su opinión las páginas de este rotativo. En esta ocasión publicamos lo que fue su último editorial y nos unimos a la pena que embarga a familiares y seres queridos por tan lamentable pérdida.
Nadie discute que la política hacendaria de un país ejerce un impacto importante positivo o negativo en el crecimiento económico y la generación de oportunidades.
Un mal manejo de las finanzas públicas, una política tributaria agresiva e inequitativa como la del gobernador Duarte, aunada a la dilapidación de los recursos públicos en campañas publicitarias mediáticas y el endeudamiento, son los instrumentos más eficaces con los que cuenta cualquier gobierno para destruir la riqueza y el patrimonio de personas, comunidad, y minar las oportunidades de desarrollo para las futuras generaciones.
En contraste, la disciplina en el manejo de la cuenta pública, la responsabilidad y eficacia del gasto público aunados a una recaudación equitativa, permiten que la ciudadanía cuente con la estabilidad necesaria para emprender, educarse, ahorrar e invertir; asimismo, las personas son más libres para disponer de sí mismos y del producto de su trabajo, alternativas que se ven coartadas con impuestos arbitrarios, elevados o dispares.
Los gobiernos buscan a través de diferentes formas recaudatorias aumentar sus ingresos; argumentando requerimientos sociales.
Sin embargo; tomar como pilar el solo incremento de los ingresos públicos para justificar su implementación suele conducir a callejones sin salida y por supuesto al rechazo de la ciudadanía.
Toda política pública debe estar alineada con el crecimiento económico, la igualdad de oportunidades de acceso y libertad; de lo contrario, se caerá en los mismos y terribles errores cometidos en los últimos cinco sexenios priistas, causantes de padecimientos crónicos que bien conocemos las generaciones que los sufrimos y aún pagamos sus consecuencias; pobreza, pérdida patrimonial de millones de mexicanos, desempleo, corrupción e inequidad.
Una nueva política hacendaria debe rebasar los aspectos meramente recaudatorios y concentrarse cada vez más en la creación de un sistema equitativo y transparente que favorezca e impulse el crecimiento de la productividad y como consecuencia del Producto Interno Bruto.
Una política exitosa desde el punto de vista de la ciudadanía y del Gobierno, debe contener, a grandes rasgos, los siguientes ejes temáticos. Sin la omisión de alguno de ellos ya que se afectaría la instrumentación de los restantes.
Estabilidad y crecimiento deben ser ejes fundamentales de la política hacendaria, tales como lo ha estado logrando el presidente Calderón. Esto se ha logrado por un manejo responsable y transparente de la cuenta pública.
La estabilidad económica genera la certidumbre necesaria para que las familias y empresas ahorren e inviertan adecuadamente y brinden los insumos necesarios para que en momentos de crisis se estabilice el reacomodo de los principales indicadores de ingresos y producción a través de medidas contracíclicas como las aplicadas por el Gobierno Federal panista frente a la crisis internacional.
Estas medidas evitaron la destrucción del patrimonio que las familias mexicanas han creado durante generaciones y que por desgracia fue destruido durante el Gobierno priista.
Construir presupuestos balanceados y contener el endeudamiento a niveles manejables es una tarea de primer orden; tarea que por desgracia los gobiernos priistas estatales no han hecho, endeudando a la población por encima de lo racional, hipotecando los recursos públicos por decenios, Coahuila, Chihuahua, el Edomex y otros son claras evidencias a este respecto.
La política hacendaria no sólo debe atender los problemas de sustentabilidad o vulnerabilidad presupuestaria. También debe romper con el trato preferencial que da a quienes no necesariamente lo requieren.
Facilidades administrativas, tratamientos especiales, exenciones, tasas preferenciales y resoluciones para favorecer a particulares, provocan que el objetivo de la recaudación no se aplique adecuadamente.
Es por esto que los contribuyentes cautivos cuestionan y con razón el que se permita con arreglos que numerosos sectores no contribuyan de acuerdo a sus capacidades.
Además de lo anterior, la nueva política hacendaria debe considerar eficiencia y equidad en el gasto público, así como un sistema de seguridad y protección social y un auténtico federalismo fiscal con disciplina y corresponsabilidad.
Estas son algunas de las propuestas panistas que han sido bloqueadas por el PRI y sus satélites que atienden más a sus intereses electoreros que a los intereses del país.
El próximo 1 de julio los mexicanos podemos con nuestro voto apoyar una nueva política hacendaria.
trevizto@hotmail.com
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