Opinión / Columna
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César Augusto Gutiérrez Fierro
¿Votamos o los botamos?
El Heraldo de Chihuahua
17 de marzo de 2010
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"Que otro callan"
Lo que aquí en México se llama política, ha caído en lo más ruin.
Traición, servilismo, mentira, hipocresía y otras "cualidades" más caracterizan a nuestros políticos, los cuales se comportan de una manera disoluta. El dilema ya no es por quién votar, sino ¿votar o no votar? Cuando usted emite el sufragio por un partido, tiene la esperanza de que cumpla aunque sea una milésima parte de lo ofrecido. Sin embargo la traición ronda por dondequiera, como muestra tenemos el "pacto" o acuerdo suscrito el 30 de octubre del 2009 entre el PAN y el PRI, en el que el dirigente César Nava (PAN) se comprometió a efectuar alianzas electorales en el Estado de México, a cambio del respaldo que los priistas darían al paquete Económico 2010, a través de Beatriz Paredes (PRI). El PRI había prometido a sus votantes que no aprobaría mayores impuestos que lastimaran la economía de los sectores vulnerables. Ante la evidente negociación de votos a cambio de aprobaciones legislativas deshonestas, ¿seguiría usted votando por sus verdugos? Sale así a relucir claramente la descomposición política e institucional imperante en el país. Pero no solamente es el binomio PAN-PRI, sino los demás partidos que carroñeramente se alimentan del despojo con olores nauseabundos. La aceptación de un convenio traicionero y su justificación, constituyen además del deterioro institucional, la cultura del engaño y la descomposición de los partidos.
Pero aún más, cínicamente se pregona que "gracias" a esos "acuerdos políticos", Felipe Calderón fue convalidado por el PRI como presidente, en un dudoso e impugnado triunfo en 2006. Con esto, se "arrastra" y se descalifica el proceder del IFE y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que dieron por "buena" una elección viciada y cuestionada por la mayoría de los mexicanos. Hoy, AMLO sabrá que salió victorioso, pero que su triunfo le fue arrebatado por "acuerdos secretos" del PRI y el PAN y hasta el propio PRD. Pero esto no para ahí, lo repugnante es lo señalado por el secretario de Gobernación y el propio Nava, al decir que Calderón no se enteró del acuerdo hasta enero, lo cual deja al descubierto a un Presidente sin colaboradores confiables y ¡lo peor! incapaz de ejercer el control político en México. Por otro lado, si Calderón conoció de esos pactos, implicaría la aceptación de una acción corrupta de intervenir en los espacios legislativos y electorales.
Por ética y decoro institucional y conveniencia política, Calderón debería ofrecer una explicación en este asqueroso asunto. La repetición incesante de spots del IFE convocándonos a votar, indica claramente una posible abstención generalizada de los ciudadanos por las traiciones recibidas ¿para qué votar?, ¿si las cúpulas de los partidos negociarán a su antojo los votos y las esperanzas ciudadanas? La lucha entre PAN y PRI es como ver dos hipopótamos en un lodazal: nunca se hacen daño.
Lo que marca la diferencia es el uso billonario de presupuestos, sin propuestas, sin programas... menos doctrina política. La mercadotecnia engaña, atiza odios y prejuicios a una sociedad acobardada, como la de Chihuahua y así distorsiona la realidad con omisión o falseo de la información ¿cambiar o no cambiar de partido? ¿Votar o no votar? En síntesis, el "convenio" referido es un oprobio al pueblo, que significa un deterioro adicional a la credibilidad, de por sí maltrecha de un Gobierno ilegítimo y de una clase política empeñada en repartos de poder y que cada día está más alejada de la sociedad.
Bichos humanos.- La verdadera devoción es tolerante como la verdadera filosofía; la hipocresía y la superstición son fanáticas e intolerantes.
Escúchenos en el programa "Chihuahua en perspectiva", de la Asociación de Editorialistas, los sábados a las 13:00 horas por Radio Antena 760.
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