Opinión / Columna
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Alejandro Seyffert Romero
La lucha por el poder
El Heraldo de Chihuahua
2 de febrero de 2012
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Alejandro R. Seyffert Romero
A medida que pasan los trienios y los sexenios, se hace más evidente la lucha para alcanzar el poder, principalmente en las elecciones federales.
Si quienes contienden por los diversos puestos fueran probadamente honestos y cumplieran con sus promesas de trabajar por México y los mexicanos, principalmente por los más pobres, no habría mucha diferencia en votar por cualquiera de los candidatos a los diversos puestos; el problema es que, procediendo de un partido político, cualquiera que sea éste, ya tienen muchos compromisos con el propio partido y muchos de sus miembros; la realidad es que todos luchan por ser partícipes de "las comaladas de millonarios trienales o sexenales"; expresión que desde hace muchos años se encuentra vigente, así como aquellas de "yo no quiero que me den, sino que me pongan donde haya" y la de "un político pobre es un pobre político", cuyo autor fue el profesor Carlos Hank González, que habiendo sido "un humilde profesor rural", llegó a la presidencia municipal de Atlacomulco donde inició su carrera política que le permitió amasar una gran fortuna; por cierto, fue de los fundadores del "grupo Atlacomulco", del cual han salido numerosos presidentes de México.
Es triste reconocerlo, pero no hay ni un candidato a la Presidencia de la República que inspire confianza; el discurso de López Obrador, quien ha estado en campaña desde hace más de cinco años y que ha cambiado radicalmente en los últimos meses, podrá convencer a quienes no conozcan sus antecedentes como serían los analfabetas reales o funcionales que seguramente, son alrededor del 50% de los posibles votantes y los jóvenes que votarán por primera vez en las próximas elecciones.
No me convence "el amor a los pobres que en lo espiritual dice profesar" si al pobre de "Juanito" lo manejó como un títere en las elecciones para delegado en Ixtapalapa, así como que les descontaba de su sueldo a los empleados del DF, y les cobraba a los taxistas piratas y a los vendedores ambulantes cuando fue jefe de Gobierno de esa ciudad, así como otras muchas conductas que ponen en duda su honestidad.
Respecto a Enrique Peña Nieto, de todos es sabido que es manipulado por Carlos Salinas de Gortari, protegido de Televisa que ve en él a un actor muy distinguido y que protegió a Arturo Montiel, exgobernador del Estado de México, de reconocida deshonestidad, lo cual le impidió contender a la Presidencia de la República.
Respecto a los posibles candidatos del PAN, han sufrido un desgaste muy importante compitiendo entre sí con críticas mutuas que lejos de favorecerles, los perjudican; de todos modos, procediendo de un partido político, no pueden inspirar confianza.
Lo cierto es que en nuestro país no hay una verdadera democracia. El 95% de los votantes tenemos derecho al voto pero no tenemos voz; nuestros "representantes populares" sólo ven por sus intereses y los de su partido, habiendo tanta hambre y pobreza en nuestro país, si se hubiera sometido a una consulta popular el proyecto de construcción del edificio de la Cámara de Senadores que costó más 3,500 millones de pesos o la "Estela de Luz" que costó 1,200 millones de pesos, muy pocos las habrían aprobado. Debemos recordar que hay más de 20 millones de mexicanos en pobreza alimentaria.
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