Opinión / Columna
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Antonio Ríos Ramírez
Madres trabajando en maquiladoras
El Heraldo de Chihuahua
7 de febrero de 2012
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En las últimas semanas he estado escuchando en diferentes foros sobre el modelo económico de Chihuahua y la necesidad de un cambio. Definitivamente se requiere un cambio en la forma de administrar y en el rumbo del esquema económico de la región. Pero algo que me ha llamado la atención sobremanera es la "facilidad" con la que podemos "echar la culpa" a algunas estrategias que se implementaron hace tiempo y han sido pilares, no sólo en la creación de empleos, sino también en la transferencia de tecnología en varias modalidades. En todas las pláticas, y sin un fundamento, se "culpa" a las madres solteras trabajadoras de la industria maquiladora sobre la desatención de los hijos y, de una manera simplista, causa de los problemas de desintegración familiar, y más grave, causa de la inseguridad, argumentando que "...como desatienden a los hijos, los hijos se dedican a delinquir...". Qué fácil es echarle la culpa a personas que lograron sobrevivir y hacer sobrevivir a sus hijos sin el apoyo de una pareja.
Qué fácil es echar la culpa a mujeres, que aprovechando su habilidad manual, sacan adelante a una familia. ¿Qué no es más "evidente" y notorio el nivel de corrupción en los gobiernos, juzgados, policía, políticos, senadores, diputados, etc.?, como una de las causas principales de los problemas de inseguridad. El año pasado, ante esta "culpa" infundada, solicité a uno de los estudiantes de posgrado realizara una investigación sobre las madres trabajando en la maquiladora y los hijos de éstas. Pedí permiso a varios amigos de la industria maquiladora y accedieron a dejar aplicar el cuestionario de la investigación.
A finales del año pasado, el estudiante termina su investigación y muestra los resultados. Los objetivos de la investigación eran medir el grado de involucramiento de la madre en la educación de los hijos, la educación de los hijos, y analizar la relación entre los factores involucrados. Algunos de los resultados encontrados son: El 85% de los hijos de madres asisten a una escuela. Del resto las principales causas por las que abandonan la escuela son la falta de dinero, matrimonio, por embarazo o necesidad de trabajar para apoyar a la familia.
De los hijos que se encuentran estudiando el mayor porcentaje están en el nivel de primaria, después secundaria y siguiéndole casi con el mismo porcentaje preparatoria y una carrera profesional. Más del 80% de las madres "desean" que sus hijos estudien bachillerato, carrera técnica y carrera profesional. De los hijos que no se encuentran estudiando el 63% trabajan, el 33% son madres de familia y el 14% ayudan en su casa. Del estudio se obtiene que el 23% de las trabajadoras son jefas de familia teniendo como único ingreso su salario. Otro dato interesante es que las calificaciones de los estudiantes de madres jefas de familia son menores que las obtenidas por familias donde el padre y la madre trabajan.
De este estudio podemos concluir varios puntos. Primero, no es verdad que los hijos de las madres trabajando en la industria maquiladora son los que andan delinquiendo (por lo menos en su gran mayoría). Al contrario, la madre trabajadora se esfuerza por sacar adelante a los hijos para que tengan mejor vida. Segundo, los hijos de madres trabajadoras en la maquiladora que no se encuentran estudiando, regularmente es porque están trabajando, se embarazaron o se casaron.
Con los primeros indicios nos damos cuenta que el perfil de la mayoría de las trabajadoras en la maquiladora son mujeres luchistas, entregadas, preocupadas por su familia y su futuro, y no la causa de problemas como la inclusión de los hijos en la delincuencia. Realmente deberíamos ver el modelo de madre y familia actual como una consecuencia a la necesidad de contar con un sustento que alcance para sobrevivir y que entregan su vida en el trabajo en busca de lo mejor para sus hijos. La desintegración familiar no es por el trabajo de la mujer, son aspectos sociológicos de los tiempos actuales, producto de un equivocado modelo social y económico de nuestros gobiernos. Busquemos a "otros" culpables de la inseguridad y de la desintegración familiar, porque la mujer en la maquiladora ¡no lo es!
email: antonio.rios@itesm.mx
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