Chihuahua
Sobreviviente de la balacera en el bar rio rosas
Manuel Rodríguez Pérez sobreviviente. Foto: El Heraldo de Chihuahua
"Escucho balazos a dondequiera que voy"
El Heraldo de Chihuahua
13 de octubre de 2008

El Heraldo de Chihuahua

Chihuahua, Chihuahua.- "No quiero problemas con nadie. A mí sólo me interesa trabajar porque tengo una familia, por eso ni me he atendido de los golpes que traigo", señaló Manuel Rodríguez Pérez, integrante del grupo de música Alborada Norteña, quien es uno de los sobrevivientes de la matanza del bar Río Rosas.

Con lesiones en el codo izquierdo y en la cadera principalmente debido a que el resto de sus compañeros le cayeron encima al intentar resguardarse de las balas, Manuel Rodríguez, quien pasa ya las cuatro décadas de edad, indicó que ni siquiera ha querido ir al doctor, porque además de que no cuenta con servicio médico teme ser producto de investigaciones que ocasionen problemas a su familia.

"Ando bien nervioso. Sigo oyendo los balazos, y a donde llegamos a trabajar ni nos concentramos y cualquier ruido que se escucha nos saca de ritmo", indicó el músico que tiene más de dos décadas brindándose a la música.

"Nomás me acuerdo que habíamos ya terminado nuestro set y que le tocaba al mariachi Zapopan subirse al escenario; pero ni siquiera pudimos nosotros alcanzar a bajarnos cuando entraron esas personas y gritaron: "Ya se los llevó la ching... cabr..., por lo que pensamos que se trataba de un operativo de la federal", explicó.

Su percepción cambió totalmente cuando se percataron de que comenzaron a disparar contra quienes estaban en la barra del bar, por lo que señaló que los integrantes del grupo se aventaron al suelo detrás de la zona de las bocinas y que fue cuando sus compañeros le cayeron encima.

"Ya no nos asomamos; nada más nos pusimos a rezar con la mente y a esperar que nos tocara también a nosotros. Pero afortunadamente no fue así, ya que al parecer a los músicos no nos querían hacer nada, y si al mariachi le toco un tiro fue porque no alcanzó a reaccionar junto a sus compañeros que se aventaron a un cuartito que está a un lado de la barra", informó.

Manuel Rodríguez trae todavía inflamado el codo y presenta moretones al igual que en la zona lateral izquierda de la cadera, por lo que presenta dificultades para colaborar con el grupo.

En la banda le corresponde tocar la guitarra y a su compañero Edgar Jáquez, el acordeón, así como a Juanito el bajo, y a Pepe, la tarola.

"Precisamente a Juanito le quiso dar un paro cardiaco y le tuvimos que ayudar entre todos para que reaccionara, y al parecer ya está un poco mejor", afirmó.

Señaló que de toda la traumática experiencia lo que más recuerda es que estaba muy preocupado por lo que pasaría con su familia, ya que de él dependen sus cuatro hijos, su esposa y su madre.

"De mi dependen seis personas y pensaba en cómo le iban a hacer para salir adelante si a mí me pasaba algo, por eso ahora que vamos a trabajar a más lugares se nos carga el nervio bien feo", culminó.