Chihuahua
Caen asesinos de Paulina
Los detenidos fueron identificados como Carlos Alonso Altamirano y José Raymundo Quezada Sandoval, de 21 y 23 años, respectivamente. Foto: Gerardo Aguirre/El Heraldo de Chihuahua
El Heraldo de Chihuahua
17 de abril de 2008

Ernesto Topete Bernal

Chihuahua, Chihuahua.- La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) detuvo a los presuntos asesinos de la estudiante de Bachilleres Paulina Elizabeth Luján Morales, a quienes se les seguía debido a que la víctima apuntó en su brazo los números del engomado de Codepafa del carro en que fue llevada hasta el lugar donde la asesinaron.

Los detenidos fueron identificados como Carlos Alonso Altamirano y José Raymundo Quezada Sandoval, de 21 y 23 años, respectivamente, cuyas muestras biológicas coincidieron con las encontradas en el lugar del hallazgo del cadáver de la jovencita.

Los mensajes en el celular Paulina, el cual fue vendido a un tercero por uno de los victimarios; el número del engomado en el vidrio del vehículo y los rastros de semen encontrados en el sitio del asesinato fueron determinantes para la investigación, dio a conocer ayer la procuradora Patricia González Rodríguez.

"La mataron por misoginia y machismo, éste es un feminicidio", declaró ayer la fiscal del Estado.

La procuradora de Justicia aseguró que desde que fue encontrado el cuerpo de la jovencita se dio inicio a la investigación, que quedó asentada en la carpeta 3182/08.

Indicó que el pasado 10 de marzo, a las siete y media de la tarde, Paulina Elizabeth Luján Morales fue invitada a dar una vuelta por Carlos Alonso Altamirano y José Raymundo Quezada Sandoval, quienes andaban a bordo de un vehículo Buick, modelo viejo, color café, con engomado de Codepafa 02758 y fue entonces cuando Carlos le dijo a su compañero José: "Dale para Aldama".

Los sujetos, acompañados por Paulina, quien se sentó en la parte de atrás del automóvil, enfilaron rumbo a Aldama, partiendo de las calles Samaniego e Independencia, hasta la avenida 20 de Noviembre, para tomar la desviación del periférico Lombardo Toledano, dar vuelta en un Oxxo y seguir a la carretera a Aldama. A la altura del kilómetro 9 enfilaron 500 metros adelante hacia un terreno baldío cerca de la granja Barragán.

En ese lugar, Carlos Alonso Altamirano sostuvo relaciones con la joven, pero ella le pidió que usara condón. Una vez que tuvieron relaciones de común acuerdo, dicho sujeto le dijo a la joven que aceptara tener relaciones con su amigo José Raymundo. Ella se negó en un principio, pero después aceptó ante el temor de que le hicieran daño, porque Carlos y José andaban bajo el influjo del alcohol. La joven aceptó la situación y una vez que todo pasó le reclamó a Carlos su proceder, por lo que discutieron y éste comenzó a golpearla.

Carlos le dio de reversa al automotor, golpeando a la muchacha, para después pasarle por encima de la cabeza la unidad.

Fue entonces que Carlos y su acompañante abandonaron el lugar, no sin antes dejar tirados un par de condones que utilizaron, un pedazo de papel con sangre, además al vehículo en que viajaban se le soltó una de las manivelas del vidrio derecho.

Cabe señalar que la joven tenía en sus brazos, pintados, los números del engomado de Codepafa del vehículo, como presintiendo que le iban a hacer daño.

Paulina llevaba consigo también su teléfono celular, mismo que Carlos le quitó. Una vez cometido el crimen, los presuntos asesinos se retiraron del lugar. La muchacha fue encontrada el pasado 12 de marzo. En la escena del crimen fueron encontradas las evidencias, que fueron importantes para lograr la detención de dichos sujetos.

"Estas evidencias fueron sustanciales en el desarrollo de la investigación, la persona murió en el lugar en donde fue localizada. El número que tenía en los brazos corresponde al engomado de Codepafa que portaba el vehículo", reiteró González Rodríguez.

Dijo que como muestra del material genético se estableció la recuperación de más de 200 espermatozoides que fueron encontrados en un condón y que posteriormente fueron cotejados mediante exámenes de ADN con los presuntos responsables, cuyos resultados dieron positivo.

Indicó que la muerte de Paulina se debió a una grave hemorragia cerebral, así como un traumatismo craneoencefálico severo y abierto.

El agente mecánico que participó fue el vehículo.

Destacó que se elaboró un plan de investigación basado en protocolos internacionales, para poder conocer el entorno familiar de la víctima, así como el entorno estudiantil, para establecer la relación que tenía con Carlos Altamirano.

Resaltó que los presuntos asesinos fueron sometidos a una vigilancia estrecha por los lugares donde se desplazaban, donde tenían sus amistades, sus familiares y se les detuvo en flagrancia por el delito de robo de dos vehículos, de ahí se les tomó la declaración en torno al homicidio de la joven. "Debido al oportuno procesamiento de información e interpretación de la evidencia física y biológica que hicieron los peritos, los agentes del Ministerio Público y la Policía Ministerial se logró el esclarecimiento de la muerte de Paulina", añadió.

En las entrevistas más relevantes se obtuvo información sobre la ubicación del teléfono de Paulina, que había sido vendido por José Raymundo Quezada a un señor de nombre Leobardo Ibarra Díaz, quien hizo entrega del aparato telefónico a las autoridades.

La ropa de Paulina estaba impregnada de aceite automotriz, del cual estaba manchado el auto en el que sus victimarios se la llevaron.

En la declaración ante el Ministerio Público, el imputado José Raymundo Quezada Sandoval señaló que primero Carlos había platicado con Paulina el día en que se la llevaron y en donde le privaron de la vida.

La procuradora dijo que los sujetos fueron detenidos el pasado lunes por la tarde, por el delito de robo de vehículos y que fueron declarados formalmente ante el Ministerio Público.

Por último, reiteró que la evidencia biológica fue un factor clave para comprobar la participación de ambos sujetos, ya que se encontraron los perfiles genéticos de los ahora detenidos.