Chihuahua
Sin seguridad social, 89% en Guachochi
Guachochi, Chih.- Se agrava la falta de alimentos en esta región, donde la lluvia es la única esperanza que tienen los labriegos para que la tierra vuelva a darles para comer.
Por falta de empleo fijo

Viven en la pobreza extrema tres de cada cuatro habitantes
El Heraldo de Chihuahua
8 de abril de 2013

David Piñón Balderrama/Enviado

GUACHOCHI, Chih.- Pese a que se considera la capital turística de la Sierra Tarahumara, en Guachochi, municipio de 40 mil habitantes, el 95 por ciento vive en la pobreza y 3 cuartas partes de su población están consideradas en pobreza extrema, siendo un 99 por ciento indígenas de las regiones más apartadas de la cabecera municipal.

La región serrana, poblada principalmente de tarahumaras, concentra a las poblaciones donde los habitantes ni siquiera tienen garantizada una comida al día, además de que comienzan a colapsar las fuentes de abastecimiento de agua potable y no potable, lo que hace cada vez más complicada la subsistencia de unos 250 mil habitantes de los municipios de la zona.

Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social, con datos de hace tres años y estimaciones con la tasa de crecimiento municipal, Guachochi padece un rezago grave en los servicios básicos en las viviendas de los pobladores, lo que tiene consecuencias graves en el desarrollo de los pueblos, en su salud y oportunidades de los habitantes.

El 89 por ciento de los habitantes no tienen un empleo que les garantice acceso a un esquema de seguridad social, es decir que carecen de derechos como la jubilación o la pensión la mayor parte de los habitantes, por lo que no tienen garantía de subsistencia cuando terminen su vida productiva.

En el municipio el 37 por ciento no tiene una vivienda digna, es decir que en esos casos tienen piso de tierra, techos incompletos o construcciones en riesgo, además de que los servicios básicos no llegan al 72.5 por ciento de los habitantes, quienes no tienen agua potable en sus casas, electricidad ni drenaje, lo que también incide en el estado de salud de los pobladores.

Sin acceso a la alimentación regular está considerado un 60 por ciento de la población, es decir que más de 25 mil personas batallan para tener qué comer cada día, lográndolo en algunas ocasiones y en otras no, según la variabilidad del empleo que hay en zonas donde hay fuentes de trabajo y las condiciones climáticas en regiones donde sólo hay siembras para el auto consumo. Así, según los parámetros del Coneval, la población con alguna carencia es un total 94.9 por ciento, mientras que con más de tres carencias alcanza un 74.4 por ciento.



REGIÓN CON HAMBRE

En Bocoyna, vecino de Guachochi y el segundo de la zona con mayor población, tiene 27 mil habitantes en total, de los cuales pueden considerarse en situación de pobreza un 86.9 por ciento y en un grado mayor de marginación un 35.8 por ciento, según los parámetros que mide el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social.

En ese municipio tres cuartas partes de la población no tienen acceso a la seguridad social, en tanto que solo un 17.1 por ciento no tiene una vivienda digna y un 31.6 por ciento no tiene servicios básicos en su hogar, es decir que una tercera parte de la población carece de agua o luz o drenaje en sus domicilios.

También una tercera parte, un 33.4 por ciento, batalla para conseguir su alimento diariamente, siendo una tasa baja en comparación con otros municipios cercanos.

El municipio de Balleza, con 22 mil habitantes según las estimaciones con base en su tasa de crecimiento, tiene al 92.8 por ciento de sus habitantes sin acceso a un esquema de seguridad social que les permita jubilarse o pensionarse en caso de accidente o enfermedad, debido a la informalidad del empleo.

El 21 por ciento de los ballezanos no tiene una vivienda digna y el 55.8 por ciento no tiene los servicios básicos completos en su casa, lo que representa riesgos de enfermedades para miles de familias, acostumbradas a vivir en chozas de madera con tejabanes de paja, pisos de tierra y estufas de leña. Además el 40 por ciento de los habitantes no tienen garantizada la alimentación y el 97.3 por ciento de los habitantes se encuentra en condición de pobreza, mientras que un 55.3 padece un grado mayor de marginación.

En el municipio de Guazapares, de la misma región serrana, la población alcanza los 10 mil habitantes, siendo pobres un 95.8 por ciento del total y pobres en un grado aún mayor, un 56.6 por ciento de los habitantes, quienes carecen de tres o más factores básicos como vivienda, salud, seguridad social, servicios básicos y alimentación.

Sin esquemas de seguridad social se encuentra un 91.3 por ciento del total y sin vivienda digna un 31.6 por ciento, además de que al 78.5 por ciento le faltan servicios básicos y el 24 por ciento carece de una alimentación adecuada.

En Urique, con 22 mil habitantes, el 91.7 por ciento no tiene seguridad social, el 26 por ciento carece de vivienda en buenas condiciones, el 69.4 por ciento no cuenta con servicios básicos y el 28.8 por ciento batalla para conseguir sus alimentos diariamente.

De esta forma, en Urique está considerada pobre más del 97 por ciento de las personas y en pobreza extrema un 58.4 por ciento de los habitantes.