Chihuahua
Se lleva funeraria cadáver sin permiso
Las señoras Lucy y Esperanza, hijas del difunto Enrique Guardado, califican la acción como un robo por partida doble. Foto: El Heraldo de Chihuahua.
Doble sufrimiento

> Además, cobró a sus familiares 5 mil pesos para devolverlo
El Heraldo de Chihuahua
18 de enero de 2013

Karen H. Morua

Chihuahua, Chihuahua.- Sin pedir su autorización, personal de la Funeraria Gloria se llevó el cuerpo de su padre, que recién había fallecido en el Hospital General y encima de todo le cobró cerca de cinco mil pesos por devolvérselo, según afirmó la señora Lucy Guardado, quien debió vivir un doble calvario debido a dichas acciones.

Tras el fallecimiento del señor Enrique Guardado Ruíz, ayer, dos de sus hijas, la señora Lucy y la señora Esperanza, se preparaban para pagar sus cuentas en el hospital y sacar el cuerpo del señor, cuando -según afirmaron- un joven que dijo trabajar para la Funeraria Gloria, les ofreció el servicio de dicho lugar.

"Al mediodía le dije que me esperara porque tenía primero que pagar las cuentas del hospital y consultar con mis demás hermanos sobre los precios del funeral y para hacerlo debía salir del hospital, junto con Esperanza, por un rato, y él aceptó eso y dijo que iba a esperar por mi llamada".

De acuerdo con doña Lucy, de 48 años, la familia acordó velar el cuerpo en otra funeraria más cercana a sus casas, por lo cual llamó al joven de nombre Édgar "y me dijo que andaba en eso de llevarse el cuerpo de mi papá".

Ante esto, ella le pidió que no lo hiciera, pues no querían sus servicios y el joven le comentó que en otros lugares le cobrarían mucho dinero. "El personal de la funeraria que contratamos fue al hospital por mi papá y se encontraron con que ya se lo habían llevado a la Funeraria Gloria sin nuestro permiso y encima de todo, con que ya lo tenían preparado".

Ante esto, la señora volvió a contactarse con el encargado de este último negocio, quien le aseguró que su hermana, la señora Esperanza, le había dado la autorización para llevarse a su padre y comenzar a trabajar, cuando en realidad su hermana se encontraba junto a ella y jamás habló con él.

"Encima de todo el hombre se puso a discutir conmigo, me ofendió por teléfono y me dijo que le debía cuatro mil 500 pesos por la preparación de mi papá o él no iba a salir de ahí, y yo en mi desesperación mejor colgué el teléfono", añadió doña Lucy, quien debió pedir al personal de la otra funeraria que pagaran dicha cantidad y la sumaran a su cuenta.

Como resultado de esto, la señora Esperanza tuvo una crisis nerviosa y presión alta, porque las deudas de la familia ahora son mayores, sin que se haga justicia a su caso, "encima del dolor por nuestra pérdida nos hacen pasar por más angustias, eso fue un robo de dinero y hasta de nuestro papá".