Justicia
¡La violó mientras la mataba!
Ángel Roberto Ordóñez Rodríguez, 21 años, conductor de los programas El Mañanero y Hot Line, cometió el aberrante feminicidio con premeditación, alevosía, ventaja y brutal ferocidad.
Peor que bestia el locutor asesino

Sufrió Isabel momentos de terror antes de ser estrangulada por su exnovio, a quien le espera una condena de hasta 50 años de prisión
El Heraldo de Chihuahua
8 de septiembre de 2010

Chihuahua, Chihuahua.- Corría el mes de septiembre, era el día 7 a las 4:44 horas pasado meridiano cuando el locutor Ángel Roberto Ordóñez Rodríguez fue vinculado a proceso por el homicidio calificado y violación agravados, delitos cometidos en perjuicio de la menor María Isabel Márquez Vázquez, y con lo cual podría alcanzar hasta 50 años de prisión.

La juez Delia Valentina Méndez determinó que las periciales presentadas son confiables debido a que prueban la intención de Ángel Ordóñez para asesinar a María Isabel, asimismo las pruebas determinaron que la muchacha moría a manos del imputado mientras la violentaba sexualmente.

Las agravantes del caso que tomó en cuenta la juez para vincularlo a proceso y que pueden elevar la pena de este asesino son que la víctima era una menor de edad del sexo femenino, que el locutor quebrantó la de una relación que inspiraba confianza y respeto, así como admiración de una adolescente que visualiza a un hombre de 21 años de edad como ejemplo a seguir dando consejos a una sociedad entera y el medio empleado para matarla a través del estrangulamiento.

Durante 6 meses Ángel permanecerá en prisión, tiempo que durará el proceso para que sea sentenciado.



MIENTRAS LA VIOLABA LA ESTRANGULABA

Alrededor de las 13:20 horas, hasta la sala Cuarta de los Juzgados del Distrito Morelos, llegó caminando el locutor Ángel Roberto Ordóñez Rodríguez, ataviado con un pantalón de mezclilla y una camiseta azul, ocupó su lugar y pasivo escuchó el desahogo de pruebas y la decisión de la juez.

La parte de la fiscalía logró sustentar cada una de las imputaciones, basándose en los reportes policiacos, periciales y criminalísticos.

El informe de criminalística de campo estableció que la jovencita fue localizada sobre la cama boca arriba, con su agresor encima promoviendo con fuerza la parte anterior del cuello con el cable localizado a un costado de la cama.

En el desahogo de pruebas quedó de manifiesto que la menor de edad perdió la vida a manos de Ángel Ordóñez, quien la estrangulaba cuando estaba copulando con María Isabel.

El informe de necrocirugía determinó que la menor presentaba desgarre en la mucosa del ano, laceraciones realizadas con temporalidad perimorten, es decir, durante o en el momento cercano a su muerte. Fue violada con ferocidad.

Además de las laceraciones en el ano que le causaron una hemorragia, se encuentran las heridas a nivel occipital, en la cara lateral y anterior del cuello, las cuales son de tipo constrictivo y compresivo. En la cara se observaba hemorragia conjuntival y subescleral, coágulos sanguíneos alojados en el fondo de saco conjuntival y lesiones a nivel de la mucosa del labio superior e inferior. Las heridas producidas en cráneo y cabeza fueron producidas por los puños y con una superficie dura y plana como lo es la pared.

Con lo que se estableció que la causa de la muerte fue asfixia mecánica por estrangulamiento, constricción al cuello en forma incompleta.

En cuanto a las evidencias fotografías recabadas en la escena del crimen se establece que bajo el cuerpo de la víctima a la altura de la región anal se aprecia una mancha rojiza, encontrando que el rastro hemático era de la menor de edad.

Mientras que el abogado defensor Eugenio Natera aludió a que las pruebas asientan que la joven fue violada, pero nunca se encontró semen del imputado, por lo que las heridas pudieron ser producidas por cualquier otro objeto y no por el miembro viril del locutor.

A lo que la defensa respondió que no era necesario que el acto sexual se agote para que se considere violación. Que la violación no había sido con otro objeto, puesto que Ángel Ordóñez tenía las dos manos ocupadas estrangulando a la víctima con un cable de 37 centímetros de largo.



UN PACTO SUICIDA

La celotipia de Ángel Ordóñez era grave, puesto que controlaba todas las cuentas de correo, redes sociales y celular de María Isabel. Al grado de que el asesinato de la joven lo quisieron hacer pasar como un pacto suicida.

El abogado defensor presentó como prueba un correo electrónico supuestamente enviado por María Isabel a Ángel en donde le decía: "Mi vida lo nuestro no puede ser, mi madre no quiere que te vea, pero yo juré que estaría siempre contigo... en el cielo estaremos juntos... Mi amor no te tardes... Mi amor ven por mí, estoy dispuesta a morir con tal de estar contigo siempre...".

Prueba que se descalificó con el testimonio de Ana Karen Márquez Vázquez, hermana de la víctima, quien refiere que Ángel Ordóñez le compró un teléfono celular a María Isabel para que únicamente se comunicara con él, asimismo el locutor controlaba sus cuentas de correo, tenía las contraseñas, por lo que tuvo que cambiar sus cuentas, por lo que se infiere que él mismo pudo haber enviado el correo.

La defensa argumentó que la violación no estaba comprobada.



OTRO INTENTO DE SUICIDIO

Ana Isabel Vázquez Ortiz, la madre de la menor, aquel 30 de agosto se dirigía en su auto a llevar a María Isabel a la escuela cuando en la radio escucharon a Ángel Ordóñez con quien había terminado su relación el 28 de agosto a consecuencia de sus celos.

En ese momento, la voz del locutor expresó: "¿Existe el amor eterno? Yo creo que no... A mí el amor me duró cinco meses... Me dicen que estoy loco pero voy a disfrutar de esa locura".

Ana Isabel la dejó en la escuela y a las 2:45 que fue por ella, la chica había desaparecido, les preguntó a los amigos y nadie sabía nada. No contestaba el celular. La buscaron sin éxito. Hablaron con la familia de Ángel Roberto a Cuauhtémoc para que les proporcionaran la dirección del departamento del muchacho.

Ángel ya le había avisado a su mamá que se suicidaría, por ello la madre del locutor le pidió a una sobrina que vive en esta capital que fuera a la casa de Ángel a verificar cómo se encontraba. Motivo por el cual esa mujer se encontraba en la escena del crimen cuando llegaron los paramédicos, a quien ella les llamó.

Los testimoniales afirman que a las 20:05 horas recibieron una llamada solicitándoles una unidad porque una muchacha y un muchacho habían tomado pastillas.

Al llegar observan a una pareja desnuda sobre la cama. La mujer bocarriba, piernas abiertas y brazos relajados. Boca abierta con espuma. Encima de la muchacha el joven, los cuerpos de los dos unidos de las regiones genitales, el muchacho con el dorso ligeramente a un lado.

Al checarlos revisan a la mujer, quien ya estaba en estado de rigidez, mientras que el hombre tenía pulso, por lo que proceden a retirarlo, lo colocan en el suelo para trasladarlo en camilla. La prima de Ángel le entregó una caja de pastillas y refiere que el joven ya había intentado suicidarse.

Ángel presentaba las pupilas mióticas, diplopía, términos médicos que se refieren a signos evidentes de intoxicación. Había ingerido antidepresivos, ansiolíticos y Diasepam, incluso alcohol lo cual demostraba un intento de suicidio más, el que ya había anunciado con anterioridad a sus padres.