Opinión / Columna
 
César Jauregui Moreno 
Renuncia
El Heraldo de Chihuahua
23 de febrero de 2010

  El pasado martes presenté mi renuncia al cargo de secretario de Asuntos Electorales del CDE del PAN en Chihuahua.

La renuncia que presenté tiene como motivación principal la situación de crisis generalizada que observo en nuestra entidad, y particularmente en Juárez, y el estar en aptitud de participar activamente en política, como actor de primera línea, en la solución de nuestra problemática.

Creo que es justo que de forma breve, exponga cuáles son los motivos que me impulsan a tomar esta determinación.

En primer término, un buen número de panistas de Juárez, y otros ciudadanos que no militan en el PAN, pero que simpatizan con el partido, me pidieron pensara en esta posibilidad. Durante un buen tiempo esperé a que la providencia y las circunstancias se acomodaran de tal forma en que hicieran que ese propósito se encauzara hacia otra persona. Las cosas se acomodaron de forma diferente, haciéndome tomar una decisión al respecto. Pero al mismo tiempo tuve, por esa circunstancia, un espacio suficiente para la reflexión. Hoy, como nunca lo he estado, estoy convencido de la pertinencia de mi participación. Lo haré, y ese será mi premisa fundamental, hablando siempre con la verdad. Con mi verdad que no es absoluta. Con la verdad aunque duela.

No encuentro, en el actual desarrollo del proceso electoral en que estamos inmersos, ninguna propuesta de cambio. Algunos, como el candidato del gobernador, proponen que Chihuahua continúe por la misma senda. No se atreve a formular ningún cambio porque carece de un ideario a este respecto. Con Duarte viviríamos el baecismo sin Baeza. La premodernidad de su candidatura está en el propio origen de la misma. El dedazo, pero ni siquiera el dedo de Chihuahua. El dedazo desde las oficinas de Insurgentes Norte en la Ciudad de México. Duarte nos propone el escenario idílico de la pax narca, como lo dijo recientemente en uno de sus mítines serranos: "Antes convivíamos con una actividad ilícita que servía de desarrollo económico a las regiones". Esa será su oferta central en materia de seguridad. En eso cree.

Juárez, mi ciudad, es caldo de cultivo para la proliferación de la actividad delictiva organizada y común, por el notable atraso en su infraestructura educativa. Seguimos teniendo escuelas a la intemperie. En Juárez más de la mitad de su población vive en la pobreza. En Juárez conviven a diario más de 150 mil adictos a las drogas. En Juárez no existe ningún centro de rehabilitación para drogadictos sostenido integralmente por el Gobierno. En Juárez más del 60% de su mancha urbana carece de pavimento, pero en Juárez se construyen caminos, que no conducen hasta ahora a ningún lado, que costaron más de mil millones de pesos. En Juárez la obra pública es escasa, el gasto de inversión, mínimo, pero el Ayuntamiento sostiene una burocracia que le representa casi el 70% de su presupuesto total. En Juárez falta dinero para rehabilitar nuestro entorno urbano, pero existen subejercicios presupuestales que nos hicieron perder millones de pesos que se pudieron haber aplicado a éste y otros propósitos. En Juárez más de la mitad de su población carece de algún tipo de cobertura médica, pero se construyen hospitales a razón de uno o dos por sexenio. En Juárez el gobernador tuvo 5 años y meses para tomar medidas que evitaran estar en la situación en que hoy se encuentra, pero prefirió seguir manteniendo a Juárez bajo el control de su burocracia centralista.

El propósito fundamental de mi participación en el actual proceso electoral será el poner las bases para una nueva relación entre los poderes del Estado, empoderando a los Ayuntamientos como tales. Por un nuevo federalismo fiscal que impida el trato despótico de los gobiernos federal y estatal a Juárez. Para establecer, en Juárez, una política de Estado en materia de seguridad, de desarrollo económico y social, de fomento a la cultura, el deporte y la recreación. Para convencer a los juarenses de que sólo nosotros sacaremos a Juárez de la situación de atraso en que hoy se encuentra en prácticamente todos los rubros de su desarrollo. Y para lograr la unidad de todos los juarenses, de panistas, priistas, perredistas, ecologistas, organizaciones de la sociedad civil, empresarios, trabajadores, profesionistas, hombres, mujeres, jóvenes, personas de la tercera edad, en un propósito que hoy se tiene olvidado. Convertir a Juárez en la ciudad más próspera, competitiva, desarrollada, democrática y ejemplar del país. Porque ese propósito nos debe envolver a todos. Pero siempre hablándonos con la verdad. Sólo la verdad nos hará libres. Sólo la unión nos hará fuertes.
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas