Opinión / Columna
 
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Víctor Samuel Palencia Alonso  
¿Cuántos funcionarios y políticos ganan más que el Presidente de la República?
El Sol de Durango
20 de febrero de 2010

  Para Ripley: Guillermo Ortiz Mayagoitia será en este 2010 el servidor público con el salario bruto más alto de todo el país, al sumar 11 millones 882 mil 266 pesos anuales, que incluyen sueldo tabular, prestaciones de ley, pago por riesgos, condiciones de trabajo contractuales colectivas y otras, seguros a la persona, fondo y seguros de ahorro y seguridad social. Menos impuestos, su salario neto anual será de ocho millones 697 mil 393 pesos.

Y es que Guillermo Ortiz Mayagoitia tiene derecho a un salario anual bruto de cinco millones 989 mil 489 pesos por ser el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y a otros cinco millones 892 mil 777 pesos como presidente del Consejo de la Judicatura Federal, con lo cual suma un ingreso mensual bruto de 990 mil 188 pesos mensuales, que menos impuestos, se convierten en 724 mil 782 pesos.

Así lo muestra el Analítico de Plazas y Remuneraciones del Presupuesto de Egresos de la Federación 2010, que incluye las nóminas de este año de los Tres Poderes de la Unión, las cuales permiten observar que a pesar de que se redujo en 900 mil pesos su salario para este 2010, el secretario general de la Cámara de Diputados, Guillermo Haro Belchez, será uno de los 153 servidores públicos que ganará más que el presidente de la República.

Pero aún cuando 153 servidores públicos tendrán ingresos por encima del presidente de la República -que obtendrá tres millones 324 mil 819 pesos anuales brutos-, sólo 12 de ellos contravienen con ello de manera expresa las nuevas disposiciones de la Constitución Política mexicana en materia de salarios máximos, porque el resto tienen autorización para sostener sus actuales altos ingresos hasta que el salario del jefe del Ejecutivo Federal los alcance.

Además de Guillermo Haro Belchez, quien devengará un ingreso anual bruto por tres millones 517 mil 277 pesos -o 293 mil 106 pesos mensuales-, están otros 11 servidores públicos adscritos al Poder Ejecutivo Federal, que ganarán más que su jefe máximo, el presidente de la República.

Se trata del director general del Fondo de Garantía y Fomento para la Agricultura, Ganadería y Avicultura de la Secretaría de Hacienda, quien tiene un salario mensual bruto anual en este 2010 de tres millones 357 mil 983 pesos; también están los cuatro vocales del IPAB y su secretario ejecutivo, adscritos también a la Secretaría de Hacienda, con salarios de tres millones 372 mil 571 pesos anuales.

En este tenor está el presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), con tres millones 158 mil 103 pesos; los cuatro jefes o titulares de unidad de Cofetel, con tres millones 981 mil 627, así como el comisario general de la Policía Federal, con tres millones 340 mil 260 pesos netos este año.

La reforma constitucional que fija los salarios máximos ordena que ningún servidor público federal puede ganar más que el presidente de la República y dispone que en el caso de los ministros de la Corte, los magistrados del Tribunal Electoral, así como los consejeros del IFE, se deberán congelar sus ingresos hasta que el presidente de la República los rebase, pero esa disposición no incluye a la estructura del Ejecutivo Federal.

Debido a que todavía no existen las leyes secundarias para regular los salarios en todo el país, emanadas de la reforma constitucional de los salarios máximos, ninguno de los servidores públicos que ganara más que el presidente de la República tiene castigo alguno.

En total son 11 ministros en activo de la Suprema Corte; 40 ministros jubilados; siete trabajadores de estructura de la misma Corte; siete integrantes del Consejo de la Judicatura Federal; cinco trabajadores de estructura de la Judicatura; 32 magistrados de circuito; nueve ministros del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, sus 12 magistrados de Sala Regional y siete empleados de estructura, los integrantes del Poder Judicial que ganarán más que el presidente. También los nueve consejeros del IFE; el secretario ejecutivo y los 11 funcionarios del Ejecutivo Federal.

Total, como ya es costumbre, se legisla con letra muerta para su ejecución. Leyes que nacen muertas pero con bombo y platillo se anuncian. El Poder Legislativo sigue siendo un hacedor de leyes que hace disposiciones que no se aplican, y las que requiere el país se lo impiden aprobarlas los hombres del dinero, los monopolios y las trasnacionales. Pobre México, con poderes al servicio de los empresarios y distantes de los requerimientos de su pueblo.

Veamos un ejemplo del costo que significa para los contribuyentes una Cámara, la de Senadores, una de las dos que integran el Poder Legislativo: El colmo, mantener un senador nos cuesta 7.9 millones de pesos al año, como si fuéramos un país en bonanza sin urgentes necesidades y rezagos históricos. Veamos: La inversión nacional anual en el trabajo de cada uno de los 128 senadores de la República aumentó 24.9 por ciento en los últimos tres años, al pasar de seis millones 398 mil 450 pesos a siete millones 994 mil 470.31 pesos el gasto en dietas, viajes nacionales e internacionales, asignación a grupos parlamentarios y presupuesto de comisiones de trabajo ordinarias, bicamarales y especiales.

De acuerdo con el Manual de Percepciones de los Servidores Públicos de Mando del Senado y el Informe del Ejercicio del Presupuesto de Egresos del Senado, de los años 2006 y 2009, la inversión en el trabajo de los inquilinos de Xicoténcatl es ahora un millón 596 mil 20 pesos mayor.

En 2006, el presupuesto anual para dietas y honorarios administrativos fue de 412 millones 512 mil 555 pesos, mientras que los servicios oficiales (asignación a grupos parlamentarios, pasajes y viáticos, foros y eventos, accesos y actualizaciones) hacia el 30 de septiembre de 2006 fueron de 406 millones 489 mil 100 pesos; ambas cifras, divididas entre los 128, implicaron una inversión anual de seis millones 398 mil 450 pesos por cada uno de ellos.

Durante 2009, la partida anual de dietas y honorarios fue de 418 millones 536 mil 200 pesos, mientras que los Servicios Oficiales hacia el 30 de septiembre del 2009 fueron de 604 millones 756 mil pesos; ambas cifras divididas entre los 128 legisladores implican una inversión anual de siete millones 994 mil 470 pesos. Así, entre 2006 y 2007 el costo anual por senador aumentó un millón 596 mil 20 pesos, esto es, 24.9 por ciento.

Pero siguiendo con los sueldos, nos encontramos que una secretaria percibe mayor sueldo que un académico investigador debidamente calificado. La desigualdad en la conformación de las categorías salariales en el país provocará que en 2010 la secretaria de la oficina de un magistrado del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) pueda obtener un salario bruto mensual de 63 mil 88 pesos, mientras que un investigador titular C, del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), tiene un salario mensual bruto de 61 mil 671 pesos.

En las diferencias salariales también se observa que el chofer mejor pagado por la Federación es uno que trabaja en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quien, según el tabulador, tiene un ingreso mensual bruto de 57 mil 90 pesos; es decir, casi el doble de lo que ganará un profesionista con posgrado en la UNAM, donde ganará 31 mil 104 pesos mensuales brutos.

Así lo muestra la revisión de todas las previsiones salariales de este año de los tres Poderes de la Unión, organismos autónomos y fideicomisos que contiene el Presupuesto de Egresos de la Federación 2010, en su apartado Analítico de Plazas y Remuneraciones, donde se observa que un investigador 2-B en el Cinvestav obtendrá este año ingresos brutos salariales de 716 mil 675 pesos, es decir, sólo 20 mil pesos más que una secretaria de la Suprema Corte.

La élite de la burocracia en el país no sólo se queda en los altos mandos, que en este año sumarán 112 mil con salarios superiores a 80 mil pesos mensuales, pues también en los niveles de los llamados trabajadores de menor rango hay grados de beneficios en los ingresos salariales, como ocurre con las secretarias y los choferes.

Por ejemplo, en el mundo secretarial, según el tabulador, la mejor pagada es una que trabaja en el Tribunal Electoral, con 757 mil 60 pesos brutos anuales o 63 mil 88 pesos mensuales; es seguida por una secretaria y una taquígrafa de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quienes cobrarían en 2010, 681 mil 93 pesos brutos anuales o 56 mil 757 pesos mensuales brutos. Los ingresos de estas empleadas de estructura están en sintonía con los que devengan sus superiores, quienes se ubican entre los mejor pagados del país.

Los salarios de estas mujeres contrastan con el que obtienen las secretarias de los consejeros electorales del IFE, pues ellas obtendrán este año ingresos por 238 mil 656 pesos o 19 mil 888 pesos brutos mensuales, a pesar de que sus jefes están en el lugar noveno de los mejores salarios federales en todo el país y de los Tres Poderes de la Unión.

Y en el mundo de los choferes también existe una situación similar. De acuerdo con el tabulador, el mejor pagado trabaja en la Suprema Corte de Justicia de la Nación y devengaría 685 mil 80 pesos anuales brutos, que implican 57 mil 90 pesos mensuales; le siguen dos de sus compañeros en la misma Corte, uno con 564 mil 53 pesos anuales brutos o 47 mil cuatro pesos mensuales, y el otro con 534 mil 284 pesos anuales brutos o 44 mil 523 pesos mensuales brutos al mes. El chofer peor pagado, de la élite, es el que trabaja con los consejeros del IFE, con 192 mil 161 pesos brutos al año o 16 mil 13 pesos mensuales brutos.

Vaya desigualdades e injusticias. Y nadie hace nada por resolverlas, ninguno de los tres poderes de la Federación, todos se hacen de la vista gorda y no escuchan los reclamos populares, desde los legisladores, ministros y funcionarios del Poder Ejecutivo y organismos descentralizados. ¿Para qué el show de "Discutamos México"?, si nos lleva de ninguna parte a ningún lado, como todos los convocados por el gobierno, como el foro para la reforma de Pemex, donde participaron académicos e investigadores y al final salieron con su "reforma" sin considerar ninguna de las propuestas. PAN y circo.


 
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