Chihuahua
El amor causa adicción
Muchas personas no superan la etapa del enamoramiento. Foto: Archivo
"Todas son sueños de la vida"
El Heraldo de Chihuahua
10 de febrero de 2010

De la redacción

Chihuahua, Chihuahua.- "El amor es comprensivo, el amor es servicial, el amor no tiene envidia, el amor, ¿causa adicción? Pues sí, los adictos son aquellos individuos que con cada persona que conocen creen que es el "amor de su vida", no reconocen la libertad del ser amado y como toda adicción, es muy intensa y requiere tratamiento profesional.

Y es que, según el doctor José de Jesús González Núñez, Presidente del Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social (IIPCS), muchas personas no superan la etapa del enamoramiento de una relación, en la que desconocen las diferencias entre la pareja y conforme pasa el tiempo, la relación pasa a otra etapa y las personas buscan a otra y otra relación, pues se vuelven adictos al amor.

Basado en un estudio de Stenberg, el especialista clasificó tres factores constitutivos del amor: la intimidad, que implica los sentimientos de cercanía; la pasión, que tiene su centro en la sexualidad y de la que irradian la atracción y la idealización, y por último la decisión, que a corto plazo implica la determinación de amarse y a largo plazo el empeño y la voluntad de continuar haciéndolo en el futuro.

Es por eso que González Núñez afirmó que se pueden presentar descompensaciones patológicas en los tres componentes, siempre influidos por la dependencia, así como de la incapacidad de reconocer las libertades de la persona amada.

El pensamiento del adicto siempre es su "media naranja", su mundo gira alrededor de la persona amada y sólo desea estar con esa persona, en periodos cada vez más prolongados.

Trata de controlar a la otra persona y se vuelve incapaz de tomar sus propias decisiones, ya que su miedo a estar solo lo hace perder su estabilidad emocional.

Esta adicción es más frecuente en las mujeres. El especialista sostuvo que es probable que sean las más débiles, pues desde pequeñas son educadas para ser dependientes, además de que se les ha enseñado que su función en la sociedad gira en torno a las relaciones afectivas, es decir a la formación de un hogar y la realización a través de la maternidad.

Además, esta adicción suele ser muy intensa, como todas, y se presenta en personas con baja autoestima, en busca de que alguien las valore, en especial su pareja.

El bajo aprecio a su persona hace que el adicto al amor se sienta incapaz de retener a su pareja, que es su fuente de seguridad, tranquilidad y bienestar, por lo que en muchas ocasiones sienten un incontrolable apego ansioso, no saben estar lejos de la pareja amada.

También sienten intensos celos infundados, que por lo regular terminan en graves reproches y pierden el control de las emociones despertadas por una persona, lo que además pone en riesgo la salud del adicto, su libertad y su seguridad personal.

Además, estas personas, al tener pareja, se apartan de sus amigos y familiares, además de que descuidan sus tareas laborales y en caso de ser agredido, tolera y justifica los ataques, ya sean físicos o verbales, así como la improductividad y el abuso emocional, pues él idealiza a su pareja.

Debido a que la manipulación es una de sus herramientas para retener al ser amado, los adictos al amor suelen tener relaciones duraderas debido al chantaje emocional, y en caso de verse abandonados, buscan una relación cualquiera con tal de no perder su seguridad y culpan al otro de las consecuencias de su abandono, e incluso en muchos casos amenazan con suicidios, lo que establece un círculo vicioso. Además los abandonos les ocasionan grandes depresiones que los pueden llevar al suicidio.

¿Se quedó pensando? No se preocupe, como otras adicciones, se puede controlar y aprender a manejar los sentimientos, pero para lograrlo es de vital importancia recibir ayuda profesional. Los expertos aconsejan tomar terapia individual y de pareja, y lograr que el adicto participe en grupos de apoyo.

Pero para lograr recuperarse, González Núñez afirmó que es necesario que el adicto aprenda a valorarse, reconstruya su autoestima y domine su situación como individuo, para así poder brindar espacio al ser amado y convivir con independencia.