Opinión / Columna
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César Augusto Gutiérrez Fierro
Desempleados certificados
El Heraldo de Chihuahua
30 de diciembre de 2009
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"Lo que otros callan"
Miles de profesionistas, técnicos y obreros jóvenes sufren en Chihuahua los estragos del desempleo abierto, cuya tasa llegó al 19%, aunque el INEGI disfrace la crítica situación. Esto está provocando una explotación juvenil nunca vista, en complicidad con autoridades laborales, patronales y empresas. Las universidades e instituciones de educación media y superior, se enorgullecen de certificar sus carreras, pero no ofrecen alternativas serias y viables para asegurar que los egresados obtengan un empleo remunerativo y con todas las prestaciones de ley. Salen miles de profesionistas "ocupadores de puestos" que es la mentalidad que se les ha inculcado en las aulas. No existe todavía un pensamiento emprendedor y de formación de cooperativas como solución al desempleo. El país debe crear un millón 500 mil puestos laborales por año y este 2009 se perdieron un millón 350 mil, sin contar los déficit de otros años. El desempleo es visto como un asunto de competencia personal y no como un fenómeno estructural.
La productividad y desocupación no son fenómenos individuales ni pueden resolverse ofreciendo más capacitación y grados académicos a las personas. De lo que se trata es crear un nuevo modelo de relaciones sociales y económicas, que establezca confianza, progreso y buen estilo de vida generalizado. Aunado a lo anterior, está el choque negativo en 2009 que ha sido bravísimo, ya que el PIB cayó 12% y el desplome de la actividad económica será 10%. 4 millones de mexicanos afrontan el desempleo como pueden. Los jóvenes deambulan por las calles y miles de ellos se revelan a bajar la mirada, a que se les vea en forma condescendiente o como sospechosos de algún defecto que les impida ocuparse. El 90% de los desocupados tiene experiencia laboral. A este hecho se suma que 4 millones de personas, necesitan trabajar más horas para completar el gasto y de que en los últimos 5 años se ha perdido el 60% del poder de compra.
Muchos son verdaderos maestros de la supervivencia, sorteando el vendaval con esfuerzo, sufrimiento y solidaridad familiar. A muchos, lo que más les ha costado es quedarse en casa, porque estaban acostumbrados a hacer su vida fuera. Hoy no podrán tener llena la alacena. Se tragan su situación y lo que viven, porque el desempleo llega a convertirse en México en motivo de exclusión social. Y muchas veces la persona se va aislando, poco a poco debido a que las dinámicas de consumo son el eje de la convivencia. El empleo de medio tiempo y el flexible, se extiende cada día; aquel que mediante las agencias "outsourcing" (externas), no ofrecen contrato, ni prestaciones, ni Seguro Social, ni jubilación, ni se crea antigüedad y ni se hacen carrera, lo que obliga al empleado a empezar de cero y lo convierte en un mil usos.
Este modelo obligado de trabajo, que oscila entre el desempleo y la precariedad, ya no es una opción, sino la base de una explotativa cultura laboral, que tiene a la gente ocupada en velar por la supervivencia y que la despolitiza, al grado de poner en riesgo la democracia. Son formas inestables de trabajo, donde las empresas no se comprometen con contratos de largo plazo ni aseguran a los trabajadores, porque les sale más barato ¿Dónde estén los sindicatos y las autoridades laborales? La gente está más centrada en sobrevivir y en los problemas individuales y familiares, interesándose poco en los problemas sociales. Los varones son los que se sienten desconcertados y deprimidos ante este esquema de empleo, que implica quedarse en el hogar y hacer trabajos ocasionales.
Deseamos a nuestros lectores un Feliz Año 2010, y que el puñal fiscal en la espalda de los mexicanos no sea tan doloroso. Usted pagará más impuestos con la garantía de que a cambio no recibiré nada como empleo, poder adquisitivo, crecimiento, estabilidad, etcétera y si en cambio el regalo será una cascada de aumentos en gasolina, alimentos, medicinas, etcétera.
BICHOS HUMANOS. Para el hombre ocupado, no hay día largo.
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